Fuente de la fotografía: ContrasentidoSin saber qué decir me quedé hoy cuando, mientras leía las noticias del día en la entrada del centro, se acercó a mí un hombre negro de unos sesenta años, con aspecto triste y olvidado, y me preguntó con palabras que parecía llevarse el viento en cuanto salían de su boca, que si de verdad creíamos que eran una mierda, que si de verdad suponían eso en nuestro país dulcemente receptor, que si es cierto que no valen nada los hombres como él...
Una sensación de vacío, de impotencia, de inmensa tristeza, que no supe resolver mientras le echaban de allí como si fuese un perro...
Una sensación de vacío, de impotencia, de inmensa tristeza, que no supe resolver mientras le echaban de allí como si fuese un perro...












































