29 de abril de 2009

De diseñadores y diseñadas...

Lo cierto es que no las había visto, aunque parezca casi increíble por el protagonismo que han debido de tener estos últimos días, a juzgar por los comentarios escuchados. Tristemente, han sido el centro de atención de la semana. Casi más que la gripe porcina. Más que la crisis. Más que las cifras de desempleo...

26 de abril de 2009

Para Raiña con cariño...


Un regalo para Raiña Loba con mucho cariño. La chica retratada, su gato blanco, el campo entre verde y amarillo. Todo encajaba...

25 de abril de 2009

El hombre de la barra del bar

Desde hace algún tiempo frecuentamos algunos viernes por la noche una cervecería en el centro de la ciudad. Es un sitio agradable, con buena música y buen ambiente para charlar, mientras uno puede comentar las fotografías de viejos grupos musicales que cuelgan en sus paredes.

Me llamaba mucho la atención aquel hombre solitario que siempre estaba sentado en el mismo lugar de la barra. Le gustaba acudir solo o no tenía otro remedio. La cuestión es que pasaba las horas allí escuchando conversaciones que iban y venían y a veces, si se lo permitían, participaba en ellas con gran satisfacción a juzgar por sus gestos.

Ayer tuve la oportunidad de escucharle mientras esperaba a que me sirviesen las consumiciones. Aquel hombre al que había imaginado meses antes inteligente, peculiar, interesante incluso, se evaporaba por momentos mientras abría su boca para soltar todo tipo de perlas vacías.

A veces es mejor no acercarse para no romper la magia...

Sencillamente, Eugenio



Estas últimas semanas se nos ha dado por recordar a Eugenio de una forma especial. Un hombre que a mí siempre me ha gustado por su peculiar forma de contar chistes.

Mi homenaje para él por las risas provocadas en tantas ocasiones. Un abrazo dondequiera que estés, Eugenio.

Y he vuelto a ver a las cigüeñas...

Mis visitas fugaces a Castilla, fueron de nuevo protagonizadas por las cigüeñas que lucen en las torres de las iglesias. Estos animales tan bellos y tan poéticos siempre me traen recuerdos nostálgicos de tiempos, que parece desaparecerán como los viejos campanarios de los pueblos abandonados.

23 de abril de 2009

Días de libro y rosas...

Y escuchaba la radio esta tarde mientras conducía...se contaba que los objetos que conservamos hablan de nosotros casi más que nuestros propios amigos íntimos o familiares; es allí, en nuestras habitaciones, donde guardamos los tesoros que nos descubren...

Felices lecturas, navegantes.

16 de abril de 2009

Pelotas


Si hay algo que valoro es esa aproximación a la vida sin colorantes o conservantes porque creo que ésta no los necesita en absoluto. Recomiendo un paseo por alguna de las escenas de esta serie por lo cercana que se muestra a nuestras realidades más cotidianas; seguro que os suena de algo más de un comportamiento reflejado en la pequeña pantalla. Mi homenaje desde aquí a la naturalidad que nunca debiera perderse.

11 de abril de 2009

Semana Santa ferrolana










Entre agua y sol la Semana Santa de Ferrol transcurre estos días recordando tiempos de antaño. Anoche estuve en la procesión de Os Caladiños. Soy consciente de que no son buenas fotografías las que saqué pero me hace ilusión compartirlas. Aquí podemos ver a la Virgen de Dolores y a San Juan. Ojalá pudieseis escuchar la música de fondo...

10 de abril de 2009

Niños en la playa


Esta mañana he visto la última entrada del blog de los cuadros de Josh. Me gusta la imagen de niños que juegan en la playa. Nunca los he visto tan felices, tan impresionados. Lejos de esas maquinitas horrorosas con las que pierden horas y horas en estos últimos tiempos, y cerca del mar, de la arena, de las olas un tanto burlonas que no se dejan atrapar nunca. Es el lugar donde realmente me gusta ver a los niños, lejos de lo artificial de nuestros días.

9 de abril de 2009

Baile de Ministros y de Vicepresidentes...

Lo cierto es que ésta ha sido una semana llena de noticias en el ámbito político. De repente se nos han ido unos cuantos personajes del Gobierno y se han acercado otros que aun están asomándose por la puerta. Nos toca escuchar de todo en los medios y nada nuevo, para nuestra desgracia. Soraya, con su grito de repetición, sigue aburriéndonos con sus frases predecibles y facilonas: que si un cambio de actores sin que el final de la película vaya a cambiar, que si intereses de partido y no de país...bla bla bla...

Por otro lado, el otro día me aventuré por simple y llana curiosidad a poner la emisora "amiga", la cuál no escucho precisamente por este motivo. Por lo visto tenemos unos Ministros/Vicepresidentes que son competentes, competentes, competentes. También, como no, buenísimas personas, agradables, simpáticos, e incluso alguno con apellidos realmente sospechosos y familiares para los que estaban por allí canturreando.

Al día siguiente por la mañana, y para compensar toda la literatura escuchada el día anterior para describir los grandes aciertos, puse directamente la emisora "enemiga" sin pensarlo un minuto.

De camino al trabajo fui calculando la media.

P.D.:Y yo me pregunto (entre otras muchas cosas)...¿por qué sigue existiendo un Ministerio de Igualdad cuando la Igualdad debería flotar sobre todos y cada uno de los restantes Ministerios?...

Mari Trini y su estrella...



Muchos recuerdos de una mujer que no se prodigó por los medios de ese "corazón inexistente" y que se dejaba conocer a través de las letras de sus canciones.

Mi homenaje para ella. Con cariño.

5 de abril de 2009

"Mediterráneo", de Gabriele Salvatores (1991)



- ¿Y por qué eres puta?
- Mi madre era puta. Mi hermana es puta. Yo soy puta. Lógico, ¿no?


Otro punto de vista de la guerra: cine italiano.
Muy recomendable.

Refranero

Más vale ser cabeza de ratón
que cola de león.

Semana Santa en Ferrol


Se aproxima ya la Semana Santa y siempre deseo dedicarle una entrada a las procesiones y a sus pasos por lo mucho que me atrae todo lo que se cuece en torno a estos días, para mí especiales por esa mezcla mágica de tradición, de cultura y de creencias, ya sean religiosas o no. He estado en las más sobrias de Castilla y últimamente he saboreado más las que tienen cierto sabor a mar, como son las de Ferrol. Desde aquí ya puedo incluso escuchar el sonido de los tambores que se preparan para romper silencios realmente imponentes.

Hoy, domingo de Ramos, ya se han iniciado las procesiones. No cesarán hasta que llegue el domingo de Resurrección. Entre ellas podemos ver la procesión de Cristo Redentor y Nuestra Madre de la Merced de la Cofradía de la Merced, al Cristo de los Navegantes, al Cristo de la Misericordia, a Nuestra Señora de las Angustias, a Nuestra Señora de los Dolores, el Santo Encuentro (con los pasos de Verónica, San Juan, Jesús Nazareno y la Santísima Virgen de los Dolores), el Santo Entierro, Os Caladiños (con San Juan y la Santísima Virgen de los Dolores), la procesión de la caridad y el silencio, la procesión de María Magdalena al Encuentro de Jesús Resucitado...

Os deseo unos felices días y, si podéis acercaros a estas tierras, seguro que no os arrepentiréis. Feliz Semana Santa a todos los navegantes.

Hablemos de arte como forma de evasión...

Mientras paseo entre las salas del museo, siento que algunas de las obras que tengo enfrente pasarán a formar parte del otro museo; el que guardo con cariño en ese rinconcito de la memoria que espero nunca se evapore con el tiempo. Me ocurrió algo semejante con el cuadro que protagoniza esta entrada. El problema es que no recuerdo el nombre de su autor, ni su título...

¿Alguien me puede ayudar?

Ya me habían hablado de este vídeo...



Lo cierto es que al menos resulta curioso...
Dejemos otras lecturas aparte para no amargarnos la soleada mañana.

La Casa del Hombre (La Domus)

Fuente de la fotografía: Flickr

Si hay algo especial en esta ciudad, es la maravillosa cercanía de la naturaleza a los bordes del panorama duro del asfalto y los edificios de colmenas en los que nos hemos empeñado en vivir algunos. Pero hay edificios que bailan con el mar en forma de velas de pizarra que lucen de diferentes colores según el color del cielo y del agua, con frescos o cálidos reflejos que enriquecen esa costa que sobrevive en paisajes contradictorios. Uno de ellos es La Domus, como se le conoce por estas tierras coruñesas. Desde las playas de Riazor y el Orzán podemos observar como no desentona con las olas que bañan el centro. En sus entrañas se esconde un museo al que hace bastante tiempo que no voy y no recuerdo con especial cariño por la dejadez de sus instalaciones y actividades. Todos sabemos que las entrañas a veces se descuidan por no ser demasiado importantes para los que sólo ven con ojos de poeta soñador desde la toalla de arena.

En realidad esta entrada había nacido para otros menesteres pero ya sabéis que Campurriana se sumerge en diferentes pensamientos que la alejan o acercan al camino principal según vengan los vientos.

La pasada noche fuimos a cenar al restaurante que habita en este bello lugar, un sitio que se rodea de ventanales desde los que se ve La Coruña, sus playas que la acarician, las rocas, la costa, el Monte de San Pedro como defensa con sus cañones y su tremenda belleza, el cielo y las luces. Era de noche y quizá ése fue nuestro primer error. Después de verlo aconsejo a los comensales en potencia que se acerquen con las luces del día y elijan uno de esos reservados para disfrutar con un grupo de escogidos amigos una jornada gastronómica con sabor a mar. Mi intención no es hacer duras críticas del sitio sino aconsejar en este tiempo de servicios devaluados en el que la crisis debería pegar un puñetazo en la mesa para recordar que los clientes no son tontos ni mucho menos. Si uno se acerca a la cadena rápida de bocatas que se encuentra al lado del cine de un centro comercial, sabe ya de antemano que el dinero que va a pagar no incluye determinados servicios mimados, pero si uno decide celebrar un día especial en un restaurante que presume de estar en la preciada lista, el servicio esperado, obviamente, no es el mismo.

Si hay algo de lo que se peca últimamente en muchos de estos sitios es la rapidez con la que se quitan y ponen platos sobre la mesa, sin esperar siquiera a que uno haya terminado de degustar el aperitivo de bienvenida. Uno se acerca allí para pasar una jornada agradable y un baile de diferentes camareros comienzan la carrera de forma descoordinada, se atropellan, no preguntan y suponen, mientras las ventanas empañadas y un tanto sucias no dejan ver la vista que se esconde tras ellas. Eso no puede ser, señores. No pueden permitirse en un sitio como éste tener camareros inexpertos sin un control de alguien que sepa, de alguien que les intente explicar al menos el difícilmente explicable sentido común, tan poco común en todo lo que nos rodea últimamente...

Pero no quiero terminar con palabras desagradables porque la cocina a mí me gustó y también el sitio a pesar de la deficiente y fría iluminación, que puede ser fácilmente mejorable con un poco de empeño (de ahí mi recomendación de acudir de día en lugar de elegir la noche para cenar hasta que se decida subsanar este aspecto). Quizá regrese cuando pase algún tiempo...

The reader, El lector...

Mi compañera Arale escribía una escueta frase en relación con esta película a la que tanto bombo se ha dado estas últimas semanas. Para mí ha supuesto una decepción total dulcificada por el buen modo de actuar de sus protagonistas, a los que no les quito mérito porque quizá no sean los culpables de la efímera historia que alimentan.

Un guión pobre, e incluso facilón, en escenas que deberían estar cargadas de emotividad y de sentimientos crispados y a veces contradictorios. Un guión que podría haber sido el punto fuerte de una historia profunda y que se pierde por el camino de la fábrica de sueños; de esa industria de un cine que se elabora al son del baile de la fría manivela.

Me olvidé de ella nada más salir del cine, como de la conversación que nace y muere entre los asientos de un bus urbano.