30 de marzo de 2010

Estética de Semana Santa

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Me han gustado estas fotografías.
En este caso, la Semana Santa se viste de rojo.
Felicidades a los autores.

Los mundos de Gonzalo Torrente Ballester en Ferrol

Salas exposiciones - Sede Fundación Caixa Galicia Ferrol - FERROL. 24 marzo 2010 - 25 abril 2010
Lunes a sábados, de 12:00 h. a 14:00 h. y de 18:00 h. a 21:00 h.Domingos y festivos, de 12:00 h. a 14:00 h.

El autor de Los gozos y las sombras, en el centenario de su nacimiento, vuelve a la actualidad con la exposición Los mundos de Gonzalo Torrente Ballester, que recorre la trayectoria vital y literaria del escritor a través de más de 200 piezas (muchas de ellas inéditas) entre manuscritos, libros, artículos de prensa, cartas, fotografías, cuadros, dibujos y diversos documentos y objetos que nos acercan a su iconografía personal. Descubre su auténtica personalidad e inquietudes en la Sede Fundación Caixa Galicia de Ferrol, hasta el 25 de abril.

"Ferrol me fecit [me hizo]", solía decir en latín. El particular universo de realismo y magia de Gonzalo Torrente Ballester (Ferrol, 1910-Salamanca, 1999) regresó ayer a su ciudad natal, en forma de exposición multidisciplinar que repasa los aspectos más desconocidos de su vida a través de objetos personales, fotos y manuscritos inéditos, cartas, grabaciones y discos que el novelista atesoró a lo largo de sus 90 años. Más de 200 piezas componen Los mundos de Gonzalo Torrente Ballester, que ayer abrió sus puertas en la sede de la Fundación Caixa Galicia de Ferrol, cuando se cumple el centenario del nacimiento del polifacético y prolífico escritor.
Profesor vocacional, ensayista concienzudo, crítico mordaz, guionista de cine, articulista precoz y eterno enamorado de Cervantes, Gonzalo Torrente Ballester fue, también, el padre de 11 hijos, esposo de dos mujeres y un leal amigo amante de los chistes y las habaneras que acostumbraba a silbar por los pasillos.
Reunir e interpretar su legado fue una tarea ardua en la que se implicaron durante todo un año el Ministerio de Cultura -a través de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales- y la Fundación Gonzalo Torrente, con la colaboración de la Xunta y el ayuntamiento ferrolano.
Esta muestra itinerante se estrenó el mes pasado en Salamanca, la ciudad que vio morir al escritor. En Ferrol, donde nació, comienza su periplo gallego hacia Santiago y Pontevedra, otras dos localidades que marcaron la biografía del "Señor de las palabras". A Torrente la fama de Los gozos y las sombras lo sorprendió pasados los 50, después de una vida dedicada a la enseñanza, oculto tras sus gruesas gafas de miope. Antes de coleccionar premios, don Gonzalo impartió clases de lengua y literatura en las mismas estancias donde ahora se exhiben sus teteras, maquetas de barcos y primeras ediciones de todas sus obras. La sede que Caixa Galicia transformó en su templo cultural en Ferrol fue antaño una cárcel y un colegio en el que Torrente enseñó "el arte de la lengua y el secreto de la literatura".
El Torrente más desconocido trazó su autorretrato sobre un papel, adoraba los fados de Amalia Rodrigues y las baladas de Yves Montand. Fotografiaba plazas y balcones con su vieja Minolta y dibujaba los escenarios que inspiraban sus novelas, como Santa Eulalia de Barallobre, por la que hacía correr a los personajes de La saga/fuga de J.B. Tachaba y corregía hasta la saciedad sus manuscritos, se pasó a la máquina de escribir y la cambió por el Macintosh de Apple en los 80.
"Soy un ilustrado, salvado o limitado por su creencia en las brujas", se definió el novelista, que se apartó de las modas y lamentaba no haber escrito en gallego. Carmen Becerra, de la Fundación Torrente Ballester, opina que esta frase resume la esencia de una obra que navega entre la superstición de la aldea gallega y el racionalismo militar de una ciudad cuadriculada y clasista. Torrente se crió en Serantes, una parroquia del extrarradio, y estudiaba en Ferrol. "Ese kilómetro de distancia eran siglos en realidad", explica Becerra. "Su obra, aparentemente fantástica, es absolutamente realista si se lee bien". Esta profesora universitaria, estudiosa de la obra de Torrente, lo conoció en el ocaso de su vida y lo recuerda como un "hombre simpático y miedoso, un humanista con toda una enciclopedia cultural en la cabeza que se reivindicaba como profesor sobre todas las cosas".
Al jubilarse, sus alumnos le regalaron una versión del Quijote escrita e ilustrada por ellos mismos que puede verse en la muestra, junto a la carta que Torrente envió a Manuel Fraga en 1968 para pedirle al entonces Ministro de Información de Franco que intercediese para frenar la censura contra su obra Off-side.
"Torrente tiene algo de prisma", explica Miguel Fernández-Cid, comisario de la muestra. "Hicimos un esfuerzo adicional por acercarnos a las diferentes facetas de un hombre leído casi exclusivamente como novelista", resume. La exposición repasa una vida "compleja, completa, rica y profunda". Está compartimentada desde el Torrente novelista hasta el guionista o melómano. Exhibe fotos inéditas de un Torrente interesado en las formas de la arquitectura gallega.
Además, hay un apartado audiovisual en el que pueden escuchase las reflexiones que él mismo grabó en su viejo magnetofón dando rienda suelta "a su vicio de toda la vida: hablar solo" y un documental de 36 minutos, GTBxGTB, que firma su hijo Luis con fragmentos de entrevistas e imágenes que repasan una vida tan larga como prolija.
Al centenario de Torrente también se suman otras voces cercanas al escritor como la del Nobel portugués José Saramago, su íntimo amigo, que lo sentó "a la derecha de Cervantes"; el presidente de la RAE, Víctor García de la Concha; el cineasta Imanol Uribe, que adaptó su rey pasmado; o la novelista Ana María Matute, entre otros. La muestra estará en Ferrol hasta el 25 de abril.
Fuente: EL PAÍS

Espero ir a ver la exposición para acercarme a esos mundos de los que se habla también en esta isla. Os recomiendo su lectura por la sensibilidad con la que se tocan. De momento, deseo que me pique la curiosidad al salir de las salas para leer más sobre este hombre y de este hombre con inquietudes, llamado Gonzalo Torrente Ballester.
Ya os contaré...
De momento, y para ir adentrándome en la mente de este escritor-entre-otras-cosas, he querido conocerle un poco más a través de sus palabras..Interesante lo que comenta aquí Torrente Ballester sobre lo que es real, sobre lo que es verdad...

29 de marzo de 2010

Semana Santa 2010

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Este año la disfrutaré de nuevo en tierras gallegas. Con sabor a mar se acerca la Semana Santa de Galicia, especialmente la de Ferrol...

De arte y sombrillas...







Aunque por Galicia el sol se sigue haciendo de rogar...he querido imaginarlo...

La curiosa historia de este cuadro...


¿La conoces?

¿Qué te sugiere?
(pinchad en la imagen si queréis verla un poco mejor)

María Pita

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"Quien tenga honra, que me siga"

No he encontrado demasiadas referencias sobre María Pita. Aquí dejo dos por si os interesan. Si conocéis alguna fuente más completa, agradecería lo comentaseis.

Ésta es una entrada dedicada especialmente a Sylvia.

María Pita, Heroína coruñesa célebre pola defensa da cidade fronte os ingleses...

María Pita, María Mayor Fernández de Cámara y Pita...

28 de marzo de 2010

De nuevo, Pulp Fiction

Pues sí. He caído en sus garras otra vez. Como si de una droga se tratase que se inyecta de modo misterioso...Ahí estaba Campurriana frente al sofá hipnotizada por la historia, por los diálogos, por los pies de Mia, el baile de Travolta, la mirada de Jackson y la masculina belleza de un Bruce Willis de ficción que suda sin resultar repugnante, sino encantador. Buenísima película. No sé cuántas veces me he parado a verla una vez más...

27 de marzo de 2010

Asunto ruidoso. Un matrimonio sin hombre.

No conocía este suceso, a pesar de vivir en La Coruña. Escuchaba en el programa de radio de Julia Otero ayer la historia de Marcela y Elisa, casadas en 1901. Me llamó la atención y quiero compartirlo con vosotros. Seguramente, muchos ya lo conozcáis...

MARCELA Y ELISA, maestras de escuela, vivieron su lesbianismo en secreto hasta que decidieron casarse por la Iglesia. Para engañar al sacerdote Elisa se hizo pasar por Mario y llevó al altar a su amada, hija de un capitán del Ejército. Ocurrió en A Coruña, el 8 de junio de 1901. Al ser descubiertas, tuvieron que huir de España. Pero ya habían pasado a la Historia como el primer matrimonio homosexual.

Decía Gaudí que quienes perpetúan la copia impiden el progreso y que sólo los que apuestan por la originalidad y por descubrir nuevas vías contribuyen a que evolucione la sociedad y la vida del ser humano. El arquitecto catalán se refería básicamente al arte pero una pareja de mujeres de su época hizo, se supone que involuntariamente, suyo el precepto y se adelantó considerablemente a su tiempo. En su caso fue la necesidad de oficializar su amor la que agudizó el ingenio tanto como para convertirse en el primer matrimonio homosexual del que se tiene constancia registral.

Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga pasaron por la vicaría de la parroquia de San Jorge en A Coruña un 8 de junio de 1901.No es que el cura fuera un liberal dispuesto a crear escuela con su permisividad. Fue una víctima de las circunstancias.

Porque para los padrinos y los testigos de aquel enlace, y por supuesto para el párroco, quien besaba y hacía arrumacos a Marcela no era otra mujer, sino Mario, un treintañero de incipiente bigote.Un nombre y una identidad ficticia de Elisa que le permitieron contraer matrimonio con la que era su pareja desde hacía años.

Un amor clandestino, abrigado en las noches de duro invierno en el entorno de A Costa da Morte, donde los relatos junto al fuego tenían como protagonistas a hombres rudos y curtidos en mil batallas con el mar. En el verano de 1901 los naufragios y las mareas, acontecimientos cotidianos, dieron paso a las tertulias sobre el escandaloso matrimonio de dos mujeres al calor de las cocinas de leña.

Las dos chicas se habían conocido durante su etapa de estudiantes en la Escuela Normal de Maestras de A Coruña, donde se formaban las futuras profesoras de enseñanza primaria (maestras). Se hicieron inseparables. Lo que comenzó siendo una amistad pronto dio paso a una relación más intensa e íntima

Las constantes alusiones a su amiga, las sospechas de que su amistad iba más allá de lo permitido socialmente entre dos chicas y el temor a que la escandalera salpicara para siempre la vida de su hija llevó a los padres de Marcela a enviarla a Madrid con el propósito de bolero de que la distancia fuese el olvido.

Pero como el amor no tiene fronteras, la pareja volvió a reencontrarse.Ambas habían finalizado sus estudios. Elisa fue destinada como maestra interina a Couso, una pequeña parroquia de Coristanco, localidad coruñesa situada entre A Coruña y Finisterre. En el municipio vecino de Vimianzo, en la aldea de Calo, se instaló Marcela, ya como maestra superior.

El reencuentro avivó la llama de su relación y comenzaron a vivir juntas en Calo. Allí permaneció Elisa dando clases cuando Marcela se marchó a otra localidad cercana, Dumbría, donde se instaló en la casa escuela sobre 1889. Sin embargo, cada noche Elisa recorría la docena de kilómetros que las separaban para dormir con su amada.

La convivencia durante años de las dos mujeres fue respetada por los vecinos, no se sabe bien si por desconocimiento de que existía una relación más estrecha entre ambas o por una transigencia poco acorde con el espíritu represor de la época con las conductas homosexuales.

Todo cambió en 1901 cuando Elisa, que hasta entonces se relacionaba con las familias más distinguidas de Vimianzo y Dumbría, decidió masculinizar su aspecto, probablemente con el fin de dar un baño de oficialidad a su amor y su relación. Con imagen de varón, que ya no abandonó, se presentó en la Escuela Normal para solicitar un certificado de estudios.

IDENTIDAD FALSA
Elisa era ya Mario, el nombre que escogió para falsificar su identidad. Cambió la melena, las faldas, los refajos y los corsés por una apariencia distinta con pelo corto, traje y ademanes masculinos. También se buscó una personalidad y un pasado tomando como referencia a un supuesto primo suyo fallecido en un naufragio.

Su imaginación trasladó su infancia a Londres y transformó en ateo a su padre. La excusa perfecta para convencer al incauto padre Cortiella, párroco de la iglesia de San Jorge de A Coruña, de que lo bautizase. El 26 de mayo de 1901 pasó por la pila bautismal y, además, recibió la primera comunión. Quedó lista para pasar en unos días por el altar.

Para entonces ya se había ganado la confianza del cura, que no vio nada extraño en su voluntad de contraer matrimonio con la señorita Marcela, hija de un capitán del Ejército y maestra de 29 años, tres menos que su prometido, Mario. Desde Dumbría se enviaron las preceptivas amonestaciones religiosas y la boda se celebró el sábado 8 de junio de 1901 con madrugón -a las siete de la mañana- en la iglesia de San Jorge. Miguel Hermida y Ricarda Fuentes, viuda del comandante Sánchez, que ignoraban la condición femenina del cónyuge, ejercieron de padrinos. Hubo además dos testigos.

Como cualquier matrimonio que se precie, Marcela y Mario tuvieron su noche de bodas. La pensión Corcubión, en la céntrica calle de San Andrés, fue el escenario de su pasión.

«Me engañó diciéndome que iba a casarse porque había dejado encinta a la joven con la que convivía», se lamentaba el padrino en las páginas del diario La Voz de Galicia cuando días después se descubrió que se había celebrado, como tituló el periódico coruñés, «un matrimonio sin hombre». La noticia se propagó a las primeras páginas de la prensa gallega y madrileña.

«Su ausencia y su silencio dieron facilidades para el mal. Pudo impedirlo perfectamente», publicó La Voz el 22 de junio de 1901 sobre la actitud permisiva de la madre de Marcela, que, supuestamente, estaba enterada de todo.

Otros testimonios recogidos en periódicos de los días siguientes revelan la expectación que desató el hallazgo de que Mario era en realidad una señorita, Elisa. «Buena responsabilidad se han echado sobre sí. Nunca será bastante para el escarmiento de actos que alarman a la sociedad quebrantando sus más fundamentales principios», exponía con tono doctrinal el jurista Ramón Vilas.

Sellier, el fotógrafo que retrató a la pareja, hacía alarde de un comportamiento señorial y se mostraba poco partidario de ejercer de vendedor de exclusivas, pese a las numerosas solicitudes de curiosos para ver la imagen de los contrayentes. «No tendrá nadie el retrato como no me lo roben. Y para evitarlo ya tengo tomadas mis medidas», explicaba.

Con el regreso a Dumbría, la publicación de la noticia y el reconocimiento de Marcela de que «Elisa y Mario son una misma persona, pero que tiene más de hombre que de mujer» aumentó el escándalo y desató el calvario para las dos mujeres casadas. Negativas de empleo para Elisa-Mario, cencerradas contra su relación, burlas y menosprecios a su condición sexual les obligaron a poner pies en polvorosa. Vigo y Oporto, donde fueron localizadas, ya que estaban bajo orden de busca y captura, fueron otros lugares de paso. Su pista se pierde en un barco con destino a América, probablemente rumbo a Argentina.

HISTORIA OLVIDADA
En Dumbría, un ayuntamiento de unos 5.000 habitantes a algo menos de 100 kilómetros de la capital provincial, pocos recuerdan haber oído la historia de las lesbianas. Los escasos testimonios que tienen alguna noción del asunto son con referencias lejanas y más como un comentario pasajero escuchado hace años a sus padres o abuelos. Otros vecinos, si la escucharon, es como si la hubiesen olvidado. Caras de asterisco, gestos de asombro y arqueo de cejas son los síntomas cuando se les menta el matrimonio entre Marcela y Elisa, que no les inspira ni el más mínimo interés.

Sólo una persona se enfrentó con curiosidad a desentrañar el pasado de la insólita pareja. Se trata de Ramón José Romero, párroco de Dumbría. «Yo sabía desde hace años que había una pareja de mujeres que se había casado en A Coruña, aunque desconocía que fueran residentes de Dumbría». Cuando se enteró de que Marcela y Elisa habían estado en el pueblo recurrió a los vecinos y feligreses más veteranos para indagar en la historia y obtener más datos.«Los que tienen algún recuerdo es por alguna conversación familiar.Pero no son capaces de precisar nada más de lo que ya sabemos.Sólo te dicen que fueron maestras aquí y que durante tiempo se habló del revuelo que se había organizado cuando volvieron a Dumbría después de haberse casado», comenta. También el padre Romero revisó el registro de la parroquia en busca de documentación o correspondencia que pudiera arrojar algo de luz a las sombras que presenta la relación entre Marcela y Elisa. El resultado fue negativo. Los pocos papeles que se conservan están en la parroquia coruñesa de San Jorge.

Si la relación entre estas dos mujeres adelantadas a su tiempo no genera excesiva admiración entre los vecinos de Dumbría, todo lo contrario le sucede al colectivo gay coruñés Milhomes, para el que estas dos lesbianas y su desafío a las rígidas barreras sociales de principios del siglo XX suponen todo un símbolo de reivindicación de la lucha a favor de la igualdad de los homosexuales.

La admiración de este colectivo por el atrevimiento de Marcela y Elisa/Mario les ha llevado a instituir un galardón en su honor que lleva el significativo nombre de Premio Homosexual Parroquial San Jorge, en referencia al centro eclesiástico que acoge en su registro aquella boda sin hombre de hace más de un siglo.

Anteayer (viernes) se entregó el segundo de estos premios, que recayó de manera colectiva y anónima en el colectivo de mujeres lesbianas que no son aceptadas en sus propias casas por sus familiares.

El primero en recibirlo fue Abel Méndez, escritor y poeta de Vimianzo -donde se inició hace más de cien años la convivencia de Marcela Gracia y Elisa Sánchez-, por «su heroismo y valor para sobrevivir a una ingente cantidad de agresiones homófobas», según Milhomes. El escritor gallego Manuel Rivas, muy vinculado con A Costa Da Morte, fue el encargado de entregarle este galardón que tendrá carácter anual desde el próximo 2003.

José Carlos Alonso, presidente y portavoz de Milhomes, se involucró hace dos años en el seguimiento de la relación de Marcela y Elisa.Reconstruyeron su historia hasta el momento de su huida a América.Desde ahí todo es un misterio que Milhomes se propone resolver aunque con una gran limitación de medios humanos y económicos.Internet puede ser la vía que, con paciencia y esfuerzo, les reporte algún vestigio para saber qué fue de sus dos heroínas.

DE A CORUÑA A BOSTON
«Es muy importante lo que hicieron en su época. Además con la particularidad de que eran dos mujeres con un perfil atípico, ya que eran maestras y con una formación que en ese momento tenían pocas chicas», explica Juan Carlos Alonso, para el que ese matrimonio fue una especie de continuación de los acontecimientos reivindicativos de las mujeres en Boston a finales del siglo XIX. «Son dos ciudades con puerto y tal vez por eso se puede entender que dos hechos tan llamativos en la búsqueda de los derechos de las mujer ocurrieran en Boston y A Coruña», añade.

Milhomes lleva tiempo reclamando una calle en la capital de la provincia para la pareja de lesbianas, pero sus propuestas y escritos han caído hasta ahora en saco roto. «Se les cae la baba con María Pita, que sí, fue una valiente pero no más que estas dos chicas que se enfrentaron a todo por amor».

Alguna productora audiovisual ya se ha interesado en el tema para realizar un documental sobre la vida de la pareja, aunque no sería extraño que en no mucho tiempo el matrimonio de Elisa y Marcela y todas las vicisitudes que rodearon sus vidas acabaran en convertidos en celuloide y exhibidos en una sala oscura. Tan oscura como la incomprensión que debieron sentir hace 101 años.


Fuente: EL MUNDO


Así lo cuenta EL PAÍS, con un toque Zapateril, por supuesto...

Y Manuel Rivas escribía también sobre estas dos mujeres...A máis extraordinaria historia de amor...

25 de marzo de 2010

Coplas por la muerte de su padre

En un blog amigo, uno de los comentarios hacía alusión
a estos versos que he querido recordar...
¡Cuántas cosas nos dicen!

Recuerde el alma dormida,          
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte              5
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,             10
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

  Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,                           15
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar             20
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

  Nuestras vidas son los ríos        25
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;                          30
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos          35
y los ricos.

Invocación:

  Dejo las invocaciones
de los famosos poetas
y oradores;
no curo de sus ficciones,            40
que traen yerbas secretas
sus sabores;
A aquél sólo me encomiendo,
aquél sólo invoco yo
de verdad,                           45
que en este mundo viviendo
el mundo no conoció
su deidad.

  Este mundo es el camino
para el otro, que es morada          50
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,             55
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.                         60

  Este mundo bueno fue
si bien usáramos de él
como debemos,
porque, según nuestra fe,
es para ganar aquél                  65
que atendemos.
Aun aquel hijo de Dios,
para subirnos al cielo
descendió
a nacer acá entre nos,               70
y a vivir en este suelo
do murió.

  Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,                          75
que en este mundo traidor,
aun primero que muramos
las perdamos:
de ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados           80
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los más altos estados
desfallecen.

  Decidme: la hermosura,             85
la gentil frescura y tez
de la cara,
el color y la blancura,
cuando viene la vejez,
¿cuál se para?                       90
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega al arrabal              95
de senectud.

  Pues la sangre de los godos,
y el linaje y la nobleza
tan crecida,
¡por cuántas vías y modos            100
se pierde su gran alteza             
en esta vida!
Unos, por poco valer,
¡por cuán bajos y abatidos
que los tienen!                      105
otros que, por no tener,             
con oficios no debidos
se mantienen.

  Los estados y riqueza
que nos dejan a deshora,             110
¿quién lo duda?                  
no les pidamos firmeza,
pues son de una señora
que se muda.
Que bienes son de Fortuna            115
que revuelven con su rueda           
presurosa,
la cual no puede ser una
ni estar estable ni queda
en una cosa.                         120

  Pero digo que acompañen              
y lleguen hasta la huesa
con su dueño:
por eso nos engañen,
pues se va la vida apriesa           125
como sueño;                      
y los deleites de acá
son, en que nos deleitamos,
temporales,
y los tormentos de allá,             130
que por ellos esperamos,              
eternales.

  Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,                         135
no son sino corredores,              
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando nuestro daño,
corremos a rienda suelta             140
sin parar;                       
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.

  Si fuese en nuestro poder          145
hacer la cara hermosa                
corporal,
como podemos hacer
el alma tan glorïosa,
angelical,                           150
¡qué diligencia tan viva             
tuviéramos toda hora,
y tan presta,
en componer la cativa,
dejándonos la señora                 155
descompuesta!                    

  Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas,
por casos tristes, llorosos,         160
fueron sus buenas venturas           
trastornadas;
así que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,                          165
así los trata la muerte              
como a los pobres pastores
de ganados.

  Dejemos a los troyanos,
que sus males no los vimos           170
ni sus glorias;
dejemos a los romanos,
aunque oímos y leímos
sus historias.
No curemos de saber                  175
lo de aquel siglo pasado
qué fue de ello;
vengamos a lo de ayer,
que también es olvidado
como aquello.                        180

  ¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los infantes de Aragón
¿qué se hicieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué fue de tanta invención           185
como trajeron?
Las justas y los torneos,
paramentos, bordaduras
y cimeras,
¿fueron sino devaneos?               190
¿qué fueron sino verduras
de las eras?

  ¿Qué se hicieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?                          195
¿Qué se hicieron las llamas          
de los fuegos encendidos
de amadores?
¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas                200
que tañían?
¿Qué se hizo aquel danzar,
aquellas ropas chapadas
que traían?

  Pues el otro, su heredero,         205
don Enrique, ¡qué poderes
alcanzaba!
¡Cuán blando, cuán halaguero
el mundo con sus placeres
se le daba!                          210
Mas verás cuán enemigo,
cuán contrario, cuán cruel
se le mostró;
habiéndole sido amigo,
¡cuán poco duró con él               215
lo que le dio!

  Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las vajillas tan febridas,           220
los enriques y reales
del tesoro;
los jaeces, los caballos
de sus gentes y atavíos
tan sobrados,                        225
¿dónde iremos a buscallos?
¿qué fueron sino rocíos
de los prados?

  Pues su hermano el inocente,
que en su vida sucesor               230
se llamó,
¡qué corte tan excelente
tuvo y cuánto gran señor
le siguió!
Mas, como fuese mortal,              235
metióle la muerte luego
en su fragua.
¡Oh, juïcio divinal,
cuando más ardía el fuego,
echaste agua!                        240

  Pues aquel gran Condestable,
maestre que conocimos
tan privado,
no cumple que de él se hable,        
sino sólo que lo vimos               245
degollado.
Sus infinitos tesoros,
sus villas y sus lugares,
su mandar,
¿qué le fueron sino lloros?          250
¿Qué fueron sino pesares
al dejar?

  Y los otros dos hermanos,
maestres tan prosperados
como reyes,                          255
que a los grandes y medianos
trajeron tan sojuzgados
a sus leyes;
aquella prosperidad
que tan alta fue subida              260
y ensalzada,
¿qué fue sino claridad
que cuando más encendida
fue amatada?

  Tantos duques excelentes,          265
tantos marqueses y condes
y varones
como vimos tan potentes,
di, muerte, ¿dó los escondes
y traspones?                         270
Y las sus claras hazañas
que hicieron en las guerras
y en las paces,
cuando tú, cruda, te ensañas,
con tu fuerza las atierras           275
y deshaces.

  Las huestes innumerables,
los pendones, estandartes
y banderas,
los castillos impugnables,           280
los muros y baluartes
y barreras,
la cava honda, chapada,
o cualquier otro reparo,
¿qué aprovecha?                      285
que si tú vienes airada,
todo lo pasas de claro
con tu flecha.

  Aquél de buenos abrigo,
amado por virtuoso                   290
de la gente,
el maestre don Rodrigo
Manrique, tanto famoso
y tan valiente;
sus hechos grandes y claros          295
no cumple que los alabe,
pues los vieron,   
ni los quiero hacer caros
pues que el mundo todo sabe
cuáles fueron.                       300

  Amigo de sus amigos,
¡qué señor para criados
y parientes!
¡Qué enemigo de enemigos!
¡Qué maestro de esforzados           305
y valientes!
¡Qué seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos!
¡Qué razón!
¡Cuán benigno a los sujetos!         310
¡A los bravos y dañosos,
qué león!

  En ventura Octaviano;
Julio César en vencer
y batallar;                          315
en la virtud, Africano;
Aníbal en el saber
y trabajar;
en la bondad, un Trajano;
Tito en liberalidad                  320
con alegría;
en su brazo, Aureliano;
Marco Tulio en la verdad
que prometía.

  Antonio Pío en clemencia;          325
Marco Aurelio en igualdad
del semblante;
Adriano en elocuencia;
Teodosio en humanidad
y buen talante;                      330
Aurelio Alejandro fue
en disciplina y rigor
de la guerra;
un Constantino en la fe,
Camilo en el gran amor               335
de su tierra.

  No dejó grandes tesoros,
ni alcanzó muchas riquezas
ni vajillas;
mas hizo guerra a los moros,         340
ganando sus fortalezas
y sus villas;
y en las lides que venció,
muchos moros y caballos
se perdieron;                        345
y en este oficio ganó
las rentas y los vasallos
que le dieron.

  Pues por su honra y estado,
en otros tiempos pasados,            350
¿cómo se hubo?
Quedando desamparado,
con hermanos y criados
se sostuvo.
Después que hechos famosos           355
hizo en esta misma guerra
que hacía,
hizo tratos tan honrosos
que le dieron aún más tierra
que tenía.                           360

  Estas sus viejas historias
que con su brazo pintó
en juventud, 
con otras nuevas victorias
ahora las renovó                     365
en senectud.
Por su grande habilidad,
por méritos y ancianía
bien gastada,
alcanzó la dignidad                  370
de la gran Caballería
de la Espada.

  Y sus villas y sus tierras
ocupadas de tiranos
las halló;                           375
mas por cercos y por guerras
y por fuerza de sus manos
las cobró.
Pues nuestro rey natural,
si de las obras que obró             380
fue servido,
dígalo el de Portugal
y en Castilla quien siguió
su partido.
                                 
  Después de puesta la vida          385
tantas veces por su ley
al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
verdadero:                           390
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa de Ocaña
vino la muerte a llamar              395
a su puerta,

  diciendo: «Buen caballero,
dejad el mundo engañoso
y su halago;
vuestro corazón de acero,            400
muestre su esfuerzo famoso
en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama,                         405
esfuércese la virtud
para sufrir esta afrenta
que os llama.

  No se os haga tan amarga
la batalla temerosa                  410
que esperáis,
pues otra vida más larga
de la fama glorïosa
acá dejáis,
(aunque esta vida de honor           415
tampoco no es eternal
ni verdadera);
mas, con todo, es muy mejor
que la otra temporal
perecedera.                          420

  El vivir que es perdurable
no se gana con estados
mundanales,
ni con vida deleitable
en que moran los pecados             425
infernales;
mas los buenos religiosos
gánanlo con oraciones
y con lloros;
los caballeros famosos,              430
con trabajos y aflicciones
contra moros.

  Y pues vos, claro varón,
tanta sangre derramasteis
de paganos,                          435
esperad el galardón
que en este mundo ganasteis
por las manos;
y con esta confianza
y con la fe tan entera               440
que tenéis,
partid con buena esperanza,
que esta otra vida tercera
ganaréis.»

  «No tengamos tiempo ya             445
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo;                           450
y consiento en mi morir
con voluntad placentera,
clara y pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera         455
es locura.

Oración:

  Tú, que por nuestra maldad,
tomaste forma servil
y bajo nombre;
tú, que a tu divinidad               460
juntaste cosa tan vil
como es el hombre;
tú, que tan grandes tormentos
sufriste sin resistencia
en tu persona,                       465
no por mis merecimientos,
mas por tu sola clemencia
me perdona.»

Fin:

  Así, con tal entender,
todos sentidos humanos               470
conservados,
cercado de su mujer
y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a quien se la dio        475
(en cual la dio en el cielo
en su gloria),
que aunque la vida perdió
dejónos harto consuelo
su memoria.                          480



Y más arte para vuestros corazones...

Si queréis ver la imagen mejor, pinchad en ella. Se trata de otro de esos cuadros que me han hipnotizado. No sé por qué pero es así...

Citaré la fuente de esta imagen más adelante. Cuando se resuelva el misterio...

¿Qué os sugiere?

"¿Saben por qué está de mal humor? Porque se mira al espejo"

Así reza el título de un artículo de hoy de El País, en el que se escribe lo siguiente, para que se hagan una idea los que no han leído la noticia, sin mucha importancia, lo sé, pero aun así la coloco en este país de las últimas cosas en el que caben todo tipo de personajes, personajillos, personas y bichos de todas las categorías:

En esta ocasión, Berlusconi ha atacado a Mercedes Bresso, candidata de izquierdas en las próximas elecciones regionales. "¿Saben por qué la señora Bresso está siempre de mal humor? Porque cuando se levanta y se mira al espejo para maquillarse puede verse a sí misma, lo que le amarga la jornada", dijo Berlusconi en un mitin en Turín.

Si lo desean ustedes y no tienen otra cosa mejor que hacer, pueden seguir leyendo...

Buceando entre Berdusconis (como le llama una amiga mía) y Berlusconis, he encontrado esta columna escrita por José Saramago allá por el 6 de junio de 2009. La dejo aquí por si interesa a alguno de los navegantes...

LA COSA BERLUSCONI

No veo qué otro nombre le podría dar. Una cosa peligrosamente parecida a un ser humano, una cosa que da fiestas, organiza orgías y manda en un país llamado Italia. Esta cosa, esta enfermedad, este virus amenaza con ser la causa de la muerte moral del país de Verdi si un vómito profundo no consigue arrancarlo de la conciencia de los italianos antes de que el veneno acabe corroyéndole las venas y destrozando el corazón de una de las más ricas culturas europeas.

Los valores básicos de la convivencia humana son pisoteados todos los días por las patas viscosas de la cosa Berlusconi que, entre sus múltiples talentos, tiene una habilidad funambulesca para abusar de las palabras, pervirtiéndoles la intención y el sentido, como en el caso del Polo de la Libertad, que así se llama el partido con que asaltó el poder. Le llamé delincuente a esta cosa y no me arrepiento. Por razones de naturaleza semántica y social que otros podrán explicar mejor que yo, el término delincuente tiene en Italia una carga negativa mucho más fuerte que en cualquier otro idioma hablado en Europa.

Para traducir de forma clara y contundente lo que pienso de la cosa Berlusconi utilizo el término en la acepción que la lengua de Dante le viene dando habitualmente, aunque sea más que dudoso que Dante lo haya usado alguna vez. Delincuencia, en mi portugués, significa, de acuerdo con los diccionarios y la práctica corriente de la comunicación, "acto de cometer delitos, desobedecer leyes o padrones morales". La definición asienta en la cosa Berlusconi sin una arruga, sin una tirantez, hasta el punto de parecerse más a una segunda piel que la ropa que se pone encima.

Desde hace años la cosa Berlusconi viene cometiendo delitos de variable aunque siempre demostrada gravedad. Para colmo, no es que desobedezca leyes sino, peor todavía, las manda fabricar para salvaguarda de sus intereses públicos y privados, de político, empresario y acompañante de menores, y en cuanto a los patrones morales, ni merece la pena hablar, no hay quien no sepa en Italia y en el mundo que la cosa Berlusconi hace mucho tiempo que cayó en la más completa abyección.

Este es el primer ministro italiano, esta es la cosa que el pueblo italiano dos veces ha elegido para que le sirva de modelo, este es el camino de la ruina al que, por arrastramiento, están siendo llevados los valores de libertad y dignidad que impregnaron la música de Verdi y la acción política de Garibaldi, esos que hicieron de la Italia del siglo XIX, durante la lucha por la unificación, una guía espiritual de Europa y de los europeos. Es esto lo que la cosa Berlusconi quiere lanzar al cubo de la basura de la Historia. ¿Lo acabarán permitiendo los italianos?.

Algunos son irremediablemente incorregibles. Pero la mafia es la mafia...

Tasio, de Montxo Armendáriz (1984)

Acabo de verla y me ha gustado su sencillez, el recuerdo de lo que son mis raíces porque mis raíces son las de mis abuelos, las de mis padres, las de mis tíos y primos. Es en este tipo de historias donde vemos la nobleza de las personas, la inteligencia sin libros, la fuerza para seguir adelante siempre a pesar de los duros golpes de la vida.

Y en cada escena de la película he podido vivir las experiencias contadas en esas noches de verano en el pueblo, donde la lumbre se sigue encendiendo.

Bonito homenaje a esa sabiduría tan auténtica, tan especial. Suena, como música de fondo, alguna canción que escuchaba tararear a mi abuela...

23 de marzo de 2010

Pintando Estambul...


Fuente de la imagen: Las cosas de Ernest Descals

He encontrado a un pintor que me gusta y al que no conocía. De repente me he vuelto a sumergir en la ciudad de Estambul, en su magia, en su bruma, entre la gente y el griterío de un lugar que nunca se queda en silencio...

22 de marzo de 2010

Joven bailarina

Una niña, perteneciente a la ballet del Teatro Nacional de la República Checa , durante la actuación que han ofrecido a Camilla Parker, duquesa de Cronwall.

Simplemente me ha gustado esta fotografía, aunque la imagen podría ser inquietante también además de bella. Leídos hoy todos los periódicos, no he querido repetir fotografías de sequías en este Día Mundial del Agua. Tampoco he querido repetir ninguna de las que hemos visto ya tantas veces. La joven bailarina me parece una hermosa protagonista aunque ahora todavía no sea consciente de ello.

Nota: Importante es hoy la noticia de la reforma sanitaria de Obama. Veremos su desarrollo durante los próximos días...

Felices sueños, navegantes.

Día mundial de la poesía

" Sólo tu amor y el agua....Octubre junto al río
bañaba los racimos dorados de la tarde,
y aquella luna odiosa iba subiendo, clara,
ahuyentando las negras violetas de la sombra.
Yo iba perdido, náufrago por mares de deseo,
cegado por la bruma suave de tu pelo.
De tu pelo que ahogaba la voz en mi garganta
cuando perdía mi boca en sus horas de niebla.
Sólo tu amor y el agua.....El río, dulcemente,
callaba sus rumores al pasar por nosotros,
y el aire estremecido apenas se atrevía
a mover en la orilla las hojas de los álamos.
Sólo se oía, dulce como el vuelo de un ángel
al rozar con sus alas una estrella dormida,
el choque fugitivo que quiere hacerse eterno,
de mis labios bebiendo en los tuyos la vida.
Lo puro de tus senos me mordía en el pecho
con la fragancia tímida de dos lirios silvestres,
de dos lirios mecidos por la inocente brisa
cuando el verano extiende su ardor por las colinas.
La noche se llenaba de olores de membrillo,
y mientras en mis manos tu corazón dormía,
perdido, acariciante, como un beso lejano,
el río suspiraba.....
Sólo tu amor y el agua...
"

Pablo García Baena

«Es evidente que una acción mundial a favor de la poesía daría un reconocimiento y un impulso nuevo a los movimientos poéticos nacionales, regionales, e internacionales. Esta acción debería tener como objetivo principal sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas.»

UNICEF

He leído en algunos sitios el 21, en otros el 22...podría ser cualquier día...podríamos celebrar en cualquier momento el nacimiento de unos versos...

20 de marzo de 2010

He vuelto a cometer el error de leer periódicos...

Christina's World, 1948
Andrew Wyeth
Fuente: Picasa

Menos mal que saldré ahora a airearme un poco porque entre abucheos, mascletás, rebeliones, dimes y diretes, todo sigue igual bajo el sol de primavera.

Disfrutad de la noche, navegantes.