31 de julio de 2019

Alejada en distintos paisajes



Disculpad mi lejanía.
Es mejor para vosotros. Creedme.
El que no se aleja de vez en cuando, las paga con los cercanos.
Con los dispuestos a escuchar las miserias generadas por el abuso de una rutina, de una situación concreta.
Sol y sombra en mi cuerpo (serrano).
Un libro entre mis manos.
La presencia cercana de otro mar, que es el mismo.
Y relajación. Mucha relajación.

9 de junio de 2019

Hierro y Candela




Hierro es la serie y, Candela, la que ofrece ese toque de frescura y humanidad a una historia bien trabajada por todos y cada uno de sus personajes. Y por sus paisajes. Ésos que me transportan a la infancia. Lugares que, por ser vividos de niño, se quedan para siempre con nosotros. Sobre todo, si son tan bellos, tan estremecedores, tan especiales.
Escenas acogedoras, momentos únicos, entrañables, sentidos. Y las consecuencias de nuestros actos. Y el pasado que marca a fuego. Y lo irreversible de vivir. Ésa es la gracia. Y la desgracia...

Felicidades al equipo. Un beso amable para Candela. Y un consejo también para ella: Que actúe, que busque papeles que la merezcan. Que se valore.
Que se la valore también porque es oro puro.

21 de abril de 2019

Todos lo saben


Acabo de ver la película.
Me ha gustado. Me ha entretenido y, además, el reparto es apetecible. También, el ambiente creado. Esos pueblos de Castilla, las casas, las familias, los rencores, los deseos, el amor, el desamor... 

En la vida vamos guardando tantas vivencias... No somos conscientes de que las cargamos durante toda nuestra existencia, incluso cuando ya las creíamos olvidadas. Pero no. Ahí está nuestra eterna mochila; ésa que nos acompañará siempre. Y lo mejor es aprender a llevarla con gracia, con inteligencia, con relatividad... Todo, al final, tiene una relativa importancia.

19 de abril de 2019

Tiempos de subir a las estrellas y caer estrepitosamente



Nos importa más la imagen del plato que su sabor. Nos importa más mostrar que disfrutar del momento, de la compañía cercana, física y cálida, de la degustación pausada y el aliento revelador...
He vivido recientemente fracasos de restaurantes que buscaban las estrellas y han caído estrepitosamente. He vivido los frutos de ese "alejarse de lo cotidiano que da de comer" para acercarse a las revistas de postureo de allende los mares. Todo por infinitos Likes en un momento determinado de toda la eternidad. 
Y seguimos sin comprender tantas cosas...

Sí. Soy consciente. Estoy mezclando gastronomía y política. Y podría seguir mezclando conceptos. No ocurriría nada. Incluso, tendría su sentido.

Podría hablar de imagen. Podría hablar de palabras que dicen lo que queremos oír, aunque nos perjudiquen a la larga o no tengan la mayor consistencia. ¡Qué importa! No podemos hacer nada. O casi nada...

Yo, de momento (y sabéis que adoro España "sobre todas las cosas"), doy un aplauso fuerte a Xabier Fortes. Aunque no aparece en la fotografía de ese debate que hubo recientemente en RTVE, fue, sin duda, el que más aplausos mereció. Por mi parte, al menos... 

Moderador con opinión, y no lo critico. Estoy cansada de que el protagonismo siempre se lo lleven otros y los mismos. Estoy cansada también de que haya comunidades autónomas que hayan quedado silenciadas durante todo este camino que debería ser de TODOS. Galicia es una, pero no la única.

Sí. Sin duda, la culpa es nuestra principalmente. 
Hagámosnolo mirar. Y meditemos antes de acudir a las urnas.

"España se rompe", dicen...
No. El problema es otro.

31 de marzo de 2019

Escribiendo...


Hace mucho que no me acerco por aquí. Y no es que me haya olvidado de vosotros y de este saloncito que, a pesar de todo, sigo encontrando acogedor. Es porque hace tiempo también que no me siento frente a un ordenador de sobremesa. Ésa es una razón pero no la única. Quizá, sean los tiempos que corren a mi alrededor. Quizá, sea yo junto a esos tiempos. Una mezcla que seca las palabras escritas pero no pensadas. De hecho, pienso, a veces, demasiado. Eso creo... 
Me ayudan los libros. Dejo que otros se expresen por mí. Que me enseñen, que me expliquen también los propios sentimientos. A veces, son otros los que te los explican mejor. Es curioso...

He aprendido (estoy aprendiendo) a escuchar a mi cuerpo. En estos tiempos de corrientes continuas, no nos paramos a escucharlo. Nos alejamos tanto de la naturaleza, del olor de la piel, de nuestro propio organismo, que da miedo sólo pensarlo. Y mucha pena. 

Del cuerpo se pueden aprender tantas cosas. El femenino, que es el que más conozco, es un cúmulo de explicaciones. Entre ciclos con bailes de hormonas, juega un papel importante el conocimiento. Si comprendemos, nos comprendemos mejor. Espero no se lo tomen a mal las feministas que me puedan leer. Creo que es maravilloso, aunque, a veces, también agotador.

Un abrazo a todos desde mi trinchera; Una madriguera cálida pero no cerrada a los peligros que acechan para todos. 


30 de enero de 2019

Plenilunio (2000)



La película es floja. Partiendo de esto, debo decir que he vuelto a verla. Cayó frente a mis ojos, mientras dormitaba en el sofá de casa. Y es que su historia de amor es acogedora. Acogedora es también esa calidez que Adriana Ozores ofrece a todo lo que toca. Ese encuentro con sus hombres, entre vino y conversación, es tremendamente hipnótico. Y Miguel Ángel Solá también hace un gran papel. Y Chete Lera
No me gusta Juan Diego Botto. No me gusta porque lo veo forzado, poco creíble. 
Aún así, algo tiene la película que me atrae. Incluso, la historia de ese psicópata que ya conocemos a priori. 
Me quedo, de todas formas, con la acogedora Adriana.

28 de enero de 2019

El insulto (2017)





Esta vez, no voy a elevarla a las alturas. Una película que, aunque yo no la denominaría "mala", no es nueva tampoco. No impacta. Queda en una lección que nos han dado tantas y tantas veces en una sala de cine. Y es que cada uno va con su mochila, por estos andurriales que nos acogen. Cada pueblo sufre y ha sufrido lo suyo. Y no es justo, desde mi punto de vista, que siempre haya unos a los que se les permita jugar el papel de víctimas permanentes y, otros, en cambio, no puedan decir nada sin ser juzgados cruelmente, criticados directamente sin oportunidad de palabra. 
Quizá, debiéramos pasar más tiempo pensando más allá de nuestros queridísimos ombligos.

No sé. Aunque tiene buenas interpretaciones, El insulto me ha dejado indiferente. No me ha aportado nada nuevo, nada original. Quizá, no fuese el día...
En este caso, lo siento.

25 de enero de 2019

Alma Mater (2017)


Una historia en la que las mujeres son las protagonistas de nuevo. Ellas son las protagonistas también en las guerras. Y las víctimas. Y las fuertes. Esa fuerza de las mujeres que no responde con golpes físicos, sino con algo mucho más profundo, más "templado", más de vientre y menos de mano. No sé cómo explicarlo. Puedo adentrarme en la película sin esfuerzos y comprender a esa protagonista que hace lo que tiene que hacer. Yo lo entiendo así, al menos. No me cabe duda. Pero es duro. Duras siempre son las guerras. Porque dura es la muerte y el vacío aterrador que provoca, al merodear cerca. Aunque, es cierto, en medio de un completo desastre siempre podemos llegar a sonreír por un detalle. Por una mínima y, a su vez, alentadora muestra de cariño.
Es la vida...

22 de enero de 2019

As Encrobas



Os dejo un enlace interesante. Me ha gustado cómo lo ha descrito Miguel Anxo Murado en La Voz de Galicia.
Quizá, alguno de vosotros no conozcáis la historia de As Encrobas.

Podéis ver las fotografías relacionadas en este enlace. Son impresionantes.

No puedo imaginar qué pensaría yo si me quitasen la casa así. Pensaría en esos expolios permitidos por el interés general. Y nunca llegaría a comprenderlo del todo....

Puede que haya que aceptarlo y punto. 

Seguiremos charlando.


13 de enero de 2019

Escribiendo




Y me siento libre de nuevo. A pesar de lo imperfecto de la vida. De lo absurdo. Sólo me importa lo verdaderamente importante. Los sentimientos que generan en mí y los sentimientos que yo provoco en los demás. Me duele si provoco daño. Me duele hasta cierto punto si no es lo que pretendía. 

Es difícil meterse en la piel del otro. Estamos tan metidos en nosotros mismos, que es complicado pararse a meditar desde otras carnes, desde otras mentes. Sería mucho más fácil comprendernos si no fuésemos tan cerrados, tan egoístas.

Me siento libre porque quiero y porque me siento querida. A pesar de toda complicación que muchos guardan en sus mochilas. A pesar de los miedos y las debilidades.

Escribiendo sin más.
Supongo que escupiendo mi personalidad sobre esta pantalla.
Desnudándonos ante los otros. Eso es escribir sin más.

2 de enero de 2019

Algunas anotaciones de cine...

Éstas son algunas anotaciones de películas que he ido a ver en los últimos meses y me han gustado de alguna manera. Las he visto hace tiempo, por lo que sólo quedan en estas escrituras las sensaciones que me han dejado las cintas. Esas sensaciones que permanecen cuando todo lo demás se olvida.






CARMEN Y LOLA

El amor puede con todo. Y estoy dándome cuenta ahora de que todas las películas de esta entrada tratan de amor. El amor es siempre el condimento más especial de una historia cinematográfica. Ese amor que se siente por las personas, por las cosas, por las nostalgias, por las ausencias...
Entre amor y miedo, anda el juego casi siempre.

Carmen y Lola es una película bien trabajada. Su protagonista es una actriz que toca desde el primer momento. Deliciosa, auténtica, entrañable. He aquí, otra muestra de la fuerza del amor. Imparable, sin duda.

También, nos ofrece esta historia otra visión de un mundo del que tenemos una idea, quizá, demasiado preconcebida. 



EL AMOR MENOS PENSADO

El miedo surge cuando nos preguntamos directamente ciertas cosas. Cuando nos miramos a los ojos e intentamos averiguar qué piensa nuestra pareja de nosotros, de nuestra relación. Y puede que nosotros mismos lleguemos a confundir o a confundirnos. Sólo puede...

Se hace un poco larga al final, pero tiene miga para meditar. Y, además, unos buenos actores.




EN CUERPO Y ALMA

De las tres, la que me pareció más original. Una historia de atracción diferente. Un sueño como telón de fondo. Y me refiero a escenas oníricas, dignas de un cuadro perdido en algún museo ruso. Eso me vino a la mente, y quizá no tenga mucho sentido lo que estoy diciendo. Pero sí me transportó a esos museos que algún día visité...
Unas interpretaciones excelentes las de esta película.
Y miedo. También hay miedo. Me pregunto dónde no lo hay...




Ya me contaréis. Me encantaría.

:)

28 de noviembre de 2018

Depresión y redes sociales






28/11/2018 07:56 h

Hay oscuridades que solo llegan a comprenderse desde dentro. A lo lejos, el negro parece solo azul. Ocurre con la depresión. Como si los que la sufrieran necesitaran un justificante para mostrar ante el resto del mundo: una gran tragedia, un drama, un cambio drástico... Si se ha pinchado esa rueda es porque necesariamente tiene que haber un bache. Es como si fuera un problema de libre elección. ¿Cómo vas a estar deprimido si estás en buena forma, si tienes trabajo, familia y amigos? ¿A qué viene esa nube si tu cielo está tan despejado como el mío? Un gurú de la felicidad llegó a proclamar recientemente que «la depresión te la provocas tú», porque «solo si te esfuerzas mucho conseguirás deprimirte». No se deprime el que no quiere. Así de fácil. Pues ahí está Andrés Iniesta. Una vez más. Esforzándose en demostrar lo contrario, rompiendo un tabú. Sí, a la cima también llegan las sombras. La depresión es un trastorno que no encaja con buena parte del contenido que se exhibe en las redes sociales. En las plataformas más pobladas se da lo contrario, la necesaria obligación de mostrar la felicidad en cada vivencia. Cada viaje, cada cumpleaños, cada desayuno, cada noche, cada día. Todo debe ser brillante y colorido. Una gominola visual para el disfrute colectivo. Essena O’Neill, una joven modelo australiana, dejó Instagram porque se convirtió en algo insoportable. Confesó que «todo lo que hacía estaba editado». Su imagen más celebrada, una tomada en la playa. Un instante de supuesta perfección improvisada. «Estuve dos o tres horas haciendo fotos en la arena. De cientos de imágenes, elegimos esa», reconoció. Que la alegría inflada no tape la asfixia real.





Y ¿qué más podemos añadir?
Es como si tuviésemos que ser felices por napias.
Es como si tuviésemos que estar guapos por cojones.
Es como si las arrugas fuesen algo de otro mundo. Y la celulitis, la mesa con migas, el mantel con esa mancha que nunca se va...
Ahora, señores, lo que se lleva es el postureo. Y la ropa de (esta) temporada. Y el café con ositos y corazones. Y el beso perfecto, el niño sonriente y dulce, y el perro recién salido de la peluquería.
Ahora, lo que se lleva, es el alejamiento de lo real y el acercamiento a la más pura y vacía gilipollez.
Eso son las redes sociales muchas veces.
Y eso también es la vida que se muestra tras ellas. Simplemente, eso. Escondiéndose lo que, a mi parecer, es la verdadera magia. Y las sombras. Todas esas fuentes que, en su día, crearon maravillosas novelas.
Y sí. Conozco de primera mano las principales redes sociales. Ahora sólo me queda Instagram. Por aquello de no perder el derecho a opinar y criticar.

25 de noviembre de 2018

Escribiendo


Y salía corriendo de su casa como un perro asustado. Sintiendo el viento en la cara, la lluvia, la ausencia de paraguas y protección.
De repente, comenzó a sonreír. Y a pensar que nunca más regresaría.

12 de noviembre de 2018

Escribiendo




Cuando hablamos de amor, quizá no estemos hablando de amor ni por asomo. Estoy segura de que hay personas que mueren sin conocerlo, sin catarlo siquiera. Yo, por suerte o por desgracia, moriré habiendo caído en sus redes salvajes, adorables, crueles también. 

De boca en boca, he ido navegando y naufragando. He cruzado, desde los ríos más caudalosos hasta las bellas estepas, desde los desiertos más duros hasta los bosquecillos de cuento. 
Al final, siempre estaba él. Esperándome. Amenazando con sus palabras impredecibles, sus abrazos llenos de amor, sus miradas tiernas o misteriosas, sus silencios, sus acercamientos inesperados...

Y, suspirando, regreso de nuevo a mí. Al tiempo de la meditación, del desorden, de la sorpresa, de la adivinanza.

3 de noviembre de 2018

La mano que aprieta



Abro los ojos y descubro la sensibilidad del hombre que pulía los cuerpos como se pulen los corazones con los sentimientos que salen del alma, de lo más profundo de nuestras entrañas. 

¿Y puede alguien conocer el cuerpo humano de semejante modo? ¿Puede tallarse en un bloque de mármol con tanta precisión y belleza? ¿Puede identificarse el momento exacto para formar la arruga, la hendidura en la piel, la sensualidad que provoca ese toque mágico, el genio hecho hombre o el hombre hecho genio?

Pasaría la eternidad admirando estas esculturas. No me cansaría de dar vueltas alrededor de ellas. Nunca me cansaría.

Si Dios no existe, entonces debe de haber otra explicación no menos alejada de este concepto creado, manipulado, tergiversado si quieren...

14 de octubre de 2018

Refugiada


Fuente de la imagen

Me han preguntado recientemente que por qué no escribo ya en el saloncito con tanta frecuencia. Me ha dado pena pensarlo. De repente, me han venido a la cabeza tantas y tantas personas... Desde 2006, ando por aquí. Por estos mundos virtuales que han dejado de denominarse así porque ya son más reales que los que se pueden tocar. 

Hoy uno ya se entera de muertes y nacimientos a través del WhatsApp. Hoy ya dejamos de llamar a las personas queridas porque nos ven pululando por las redes y las vemos... Es como si estuviésemos conectados y tampoco es así. Unas cosas no substituyen a las otras, por mucho que queramos pensarlo. Nos hemos alejado pero, es cierto, también nos hemos acercado. Todo depende de las relaciones construidas. Hay personas con las que se ha compartido tanto a través de estas teclas, que son mucho más conocidas por nosotros que por sus propios "cercanos". No sé si me explico... Es esa magia tan machacada de los blogs...de estas bitácoras tan nuestras. Como un pedazo de nuestras almas que quedará escrito para siempre en algún lugar... Y digo blogs como podría decir correos electronicos... No así las redes sociales, que las veo más frías, más rápidas, más distantes, más fingidas, más líquidas...

Todo ha cambiado mucho. Es verdad. También sigo pensando que los blogs son sitios especiales. Como islitas de realidad y de nostalgia, dentro de esta corriente continua que son las redes. Es curioso que ya empecemos a hablar de "nostalgia" dentro de lo virtual. El tiempo vuela...

Quizá, haya influido en mi ausencia virtual, el bajón producido en los blogs, la marcha de amigos que me tiraban de las orejas directamente si no escribía... Pero creo que lo que más ha influido es la decepción y el aburrimiento extremo que me empezaba a producir la actualidad que nos rodeaba, la necesidad de alejarme, el no pasar sentada ni un minuto libre del día frente al ordenador de sobremesa... Y es que necesito sentarme tranquila, con un teclado como Dios manda, para expresarme por medio de palabras escritas; meditadas o no tanto... Lo no meditado, pienso, es muy valioso. Es lo que sale de las entrañas sin procesar...lo que dice tanto también...

Pues aquí me tenéis. De nuevo, sentada en el sofá del saloncito. Debo decir que me he resguardado en los libros...que me aportan mucho. Y en el estudio, en la montaña, en el mar...en la naturaleza que llevamos dentro y que tenemos fuera. Bella y cruel. 

10 de septiembre de 2018

Heridas abiertas (Sharp Objects)



Acabo de empezar a verla. No tengo, por tanto, información suficiente para emitir un juicio personal con fundamento sobre esta serie. Sin embargo, me apetecía aplaudir hoy en el saloncito a una actriz que se me clava en el alma cuando la veo. Sin duda, una de las mejores actrices del panorama actual: Amy Adams. Si la serie no me gusta, que por el momento sí que la veo bien trabajada, sé que, al menos, ella no me defraudará. Nunca lo hace.

Sus expresiones tan sentidas, tan profundas, tan humanas...son realmente demoledoras. Sus ojos, su forma de actuar, la representación tan real de dramas personales que guardamos todos y cada uno de nosotros en nuestro interior...

Simplemente por ella, estoy segura de que la serie ya nos aportará algo. Mucho.

Si hay algo que me atrae, es precisamente ese trabajo psicológico de las artes. No hay nada más emocionante que indagar en el desarrollo de la personalidad humana. 

Para tomar nota.

4 de septiembre de 2018

Call me by your name


Fuente de la fotografía

Ayer vi esta película y la disfruté de principio a fin. Es una historia que se vive en el cuerpo y alma de un adolescente. Sus sentimientos, tan a flor de piel, palpitan en el propio espectador maravillado. Así me imagino a los espectadores de este tipo de cintas; Maravillados ante semejante interpretación de sentimientos tan profundos, tan delicados, tan cuestionados injustamente. 

La interpretación, la propia vivencia relatada, los mecanismos del ser humano para evitar lo inevitable. 

Enhorabuena. 

Un sueño cumplido (y por cumplir)




Recientemente, he pisado tierras de "safari". Uno de esos sueños que tenía desde niña.

No me canso de observar a los animales. Podría estar horas y horas viendo a un león en plena siesta, o a una hiena con sus crías, o a un avestruz cortejando a su potencial conquista... Podría estar horas disfrutando del baño terapéutico de un hipopótamo o de la espera eterna de un cocodrilo. Podría degustar, con permiso de los animalistas, una escena de caza o de apetito carroñero; algo que realmente acerca al verdadero sentido de esta naturaleza que nos acoge y de la que nos alejamos tanto últimamente (o no, según se mire...)... 
Y los babuínos haciendo de las suyas... También, las gacelas de Thomson saltando con su graciosa agilidad, los eland imponentes desafiando a aquéllos que pretenden hincarles el diente... 
Los vigilantes topis, los castigados ñus, las cebras con su temperamento escondido bajo las rayas que despistan, los búfalos con esa mirada tan intrigante como temible...
¿Y qué me decís de los preciosos marabús africanos? Digo "preciosos", porque me parecen realmente curiosas estas aves despeinadas...
¿Y el pájaro secretario? ¿y la elegancia de las grullas? ¿y el color del plumaje de la carraca lila?

Perdonad mi verborrea. Realmente, regreso emocionada. Incluso, a pesar de los riesgos que supone un viaje como éste y a pesar de los intereses varios que provoca el turismo, especialmente en estas zonas.
Aconsejo prudencia antes de la contratación del viaje y durante el mismo. Y, sin duda, un toque aventurero en el bolsillo.

De momento, aterrizando...
Nunca se aterriza del todo cuando uno se acerca a las realidades de este mundo que guarda tantos absurdos. Y me refiero ahora a las desigualdades, a la falta de recursos esenciales, a la corrupción por dinero...

Y me llevo algo: Es gente buena.  A pesar del daño que ha hecho allí el hombre blanco... A pesar de que no se ha permitido evolucionar a un pueblo de forma natural. Con sangre o sin ella. Como hemos evolucionado, en cierto modo, los demás.
Un tema complejo y de análisis profundo. Sin duda alguna.

Lectura recomendada: El sueño de África de Javier Reverte.

25 de junio de 2018

El Ministro breve












Me pilló fuera de nuestro país esta noticia. Conocía a Màxim por las redes sociales. Es un adicto a ellas y, por lo que se ve, no ha dejado de serlo. Parece, por un lado, un hombre que se gusta. Por otro, un hombre al que le gusta gustar. Y, por último, un hombre que también demuestra una importante inseguridad, al querer saber qué piensan de él tras el desgraciado momento que le ha tocado vivir. Por ello, no ha dejado de enviar mensajes al espacio virtual, tras el desagradable suceso que le ha encumbrado a los libros de Historia de España.

Pero también Màxim conoce la fugacidad de este mundo de noticias que hemos creado entre todos. El mundo líquido en el que vivimos. Hoy eres un sol y mañana lo peor de lo peor y viceversa. Somos tan básicos, que la manipulación de la opinión pública es tremendamente sencilla.

El papel de su madre ha sido fundamental. También, su discurso enfadado. Quizá, no con falta de razón, aunque sí con falta de precisión en sus palabras.

No sé si se lo había dicho a Sánchez. Nunca lo sabremos, en realidad. Tampoco importa demasiado. Lo que importa de verdad es que conozcamos, al menos, la sociedad en la que vivimos. A partir de ahí, todo es relativo.

Màxim, creo que no hay mal que por bien no venga. ¡Cuántas veces lo habrás escuchado ya a estas alturas!