Hay realmente ejemplos maravillosos. Hay personas que son un ejemplo en sí mismas. Lizzie Velasquez es una de estas personas, sin duda alguna. No sabía de ella hasta hoy, la verdad. La había visto en algún sitio bajo el título "La mujer más fea del mundo" y nada más.
A pesar de ese toque americano que tienen todos los discursos motivacionales, es digno de ver este vídeo y digna de un gran aplauso también su familia, su madre.
No hace falta centrarse únicamente en los momentos difíciles de su vida. Se dan, obviamente, por hecho. Aunque, es cierto, hay que tenerlos en cuenta fundamentalmente para comprender la fuerza que puede llegar a tener el ser humano para seguir adelante, para sobrevivir y, sobre todo, para VIVIR.
El amor es tan importante.
Felicidades, Lizzie.