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18 de octubre de 2025

La carta de Woody Allen a Diane Keaton

Obtenida la noticia de esta fuente.

He leído fragmentos varios sobre esta carta de Woody Allen en distintos medios y me gustaría dejarla entre los papeles del saloncito. La original no he podido obtenerla completa.

Me parecen hermosas sus palabras porque son un homenaje desde el corazón. Se intuye. Hay personas que llegan a cautivar/nos y no es difícil escribir sobre ellas y para ellas. Ríos y ríos de tinta que son, al fin y al cabo, sentimientos sinceros. ¿Habrá sentimientos que no lo sean?

También dejo el enlace a la columna dedicada a Keaton publicada en La Voz de Galicia de estos días. Me ha gustado encontrarlo. Es verdad; Hay personas a las que no les "pega" morir.


La muerte de Diane Keaton, a los 79 años, deja a Woody Allen sin una de las personas más especiales de su vida y de su carrera. El cineasta, que cumplirá 90 años el próximo 30 de noviembre, ha publicado una emotiva carta de despedida a la actriz en The Free Press.

«Es gramaticalmente incorrecto decir 'la más única', pero todas las reglas gramaticales, y supongo que cualquier otra cosa, se suspenden al hablar de Diane Keaton. A diferencia de cualquier persona que el planeta haya conocido o que probablemente nunca vuelva a ver, su rostro y su risa iluminaban cualquier espacio en el que entraba», comienza Woody Allen su escrito de despedida a Diane Keaton.

«La primera vez que vi su belleza esbelta fue en una audición y pensé: 'si Huckleberry Finn fuera una joven guapísima, sería como Keaton' . Recién salida del Condado de Orange, voló a Manhattan para actuar, consiguió trabajo como chica de guardarropa y la contrataron para un pequeño papel en el musical Hair, donde finalmente interpretó el papel principal», recuerda Allen.

«Conocí a Diane durante los ensayos de Play It Again, Sam en 1969. Entró en la sala, alta, con ese aire distraído, esa sonrisa que parecía no pertenecerle del todo. Enseguida entendí que estaba ante alguien diferente. Me enamoré de su humor antes que de su belleza, aunque ambas cosas eran irresistibles. Nunca conocí a nadie que viera el mundo de una manera tan original, ni que dijera tanto con tan poco», asegura el cineasta.

«Durante los años que trabajamos juntos, aprendí más de ella que de cualquier crítico, profesor o filósofo. Su gusto, su instinto, su ojo para lo esencial eran infalibles. Si Diane decía que algo funcionaba, funcionaba. Si levantaba una ceja, sabía que tenía que reescribir el chiste. Nunca leí una sola reseña de mi trabajo y solo me importaba lo que Keaton decía al respecto. Si le gustaba, consideraba la película un éxito artístico. Si no le entusiasmaba, intentaba usar sus críticas para reeditarla y obtener algo que le gustara más», reconoce el director, actor, guionista y escritor.

«A veces pienso que Annie Hall la hizo famosa, pero la verdad es que fue ella quien hizo famosa a Annie Hall. Era su energía, su modo de caminar, su risa, su ropa... Todo eso que parecía improvisado era pura verdad. Después dejamos de ser pareja, y nunca entendí del todo por qué. Quizás Dios o Freud lo sepan. Pero seguimos siendo amigos, y eso fue suficiente. Nos queríamos, nos respetábamos, y siempre nos hacíamos reír. Diane tenía una cualidad que no se aprende: hacía que los demás quisieran ser mejores. En un negocio lleno de vanidad, ella era auténtica sin esfuerzo. No fingía, no competía, no mentía», asegura Allen sobre su compañera de profesión y, durante bastante tiempo, de vida.

«Hace unos días, el mundo todavía incluía a Diane Keaton. Ahora ya no. Y por eso el mundo es un lugar más triste. Aun así, quedan sus películas. Y su gran risa sigue resonando en mi cabeza», concluye Woody Allen su carta de despedida a Diane Keaton.

13 de marzo de 2023

Cine: El triángulo de la tristeza


Hubo un tiempo en el que vivía en las salas de cine. Hoy sólo acudo muy de vez en cuando porque ésta no es la época de mi vida para ir al cine. Ya vendrán otras épocas para ello. 

Ayer sí que fui a ver esta película. Tenía curiosidad. Había gente que me decía que era horrorosa y otros me comentaban todo lo contrario. Cuando hay tanta disparidad de opiniones, pienso que algo debe de haber y eso me atrae.

¿Cómo la definiría yo? Pues, sin haberme encantado con mayúsculas, sí que podría decir que es CURIOSA. 

Tiene escenas que llegan a ser totalmente creíbles, incluso a pesar del surrealismo, del humor y del horror. 

Se trata de una crítica a la sociedad en la que vivimos. La verdad es que nos lo deja fácil esta sociedad para hacer películas y películas con esta temática. 

En definitiva, entretenida. No será de las que recomiende pero tampoco tiraré por tierra un trabajo que, al menos, merece algún aplauso. Por diferente, al menos. Y porque no le falta razón.

¡Qué sociedad ésta que, a Dios gracias, no sólo es lo que se nos presenta aquí!

3 de diciembre de 2022

Cinco lobitos de ALAUDA RUIZ DE AZÚA


 

Como la vida misma. Otra película de realidad y no quiero añadir "drama". Aunque lo hay. La vida es drama pero también es esperanza e ilusión. Etapas muy duras traen momentos maravillosos, en los que se aprende más que en otras épocas más pausadas. Ahora pienso y dudo si la vida puede volver a la calma en algún momento, una vez ha recogido tempestades. La edad no ayuda. Las experiencias provocan otra forma de saber, de aprender. Más fructífera, más poética. Llegamos a conocer el verdadero sentido de los poemas por nuestras vivencias. Ahora entiendo la poesía y las grandes obras. Empiezo a preocuparme. O no. Es bonito también. Y necesario. Es el verdadero sentido de todo esto. Llegar a comprender.

En Cinco lobitos se muestra un momento difícil. Cuando la vida se complica en un segundo pero florece. Sobre todo, porque pensemos que lo malo no dura para siempre, ni lo bueno tampoco. Las personas, que son lo más importante que tenemos, también se van. Incluso, aunque no quieran irse. Y otras vienen. Y hay que asimilar este viaje y saber nadar con soltura en el líquido enorme en el que se convierte nuestro entorno vital.

Y en ello estamos todos.

27 de noviembre de 2022

As bestas. He vuelto al cine de butacas.


He vuelto al cine de butacas. Al gran cine de sonidos que llegan y atormentan desde un lado y otro de la gran sala, y desde ambos a la vez. Crujir de hojas y de sentimientos. Frío. Hielo. Mucho calor a veces. He regresado a ese mundo que antes de la pandemia me encantaba y casi llego a olvidarme de él con todos estos meses que nos han pasado por encima. ¡Con lo que me gustaba a mí el buen plan de una buena película antes de retomar el camino de vuelta con las meditaciones planteadas!

Y he regresado por la puerta grande. Otros salen por la puerta grande pero yo, en cambio, he entrado. A ver una buena película. Una historia que ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en los lugares más pequeños y grandes de nuestro rural. Del rural de todos y de nadie. El cruel rural como la cruel naturaleza que araña poco a poco hasta hacernos desaparecer. A todos. A los que están ya desde hace generaciones y generaciones. Y a los que llegan con una idea bajo el brazo. 

No me pongo en el lugar de ninguno. Aquí, como en las diferentes guerras de la vida, no hay ni buenos ni malos. Sólo hay circunstancias.


25 de febrero de 2020

Utoya. 22 de julio




Después de bastante tiempo, me he encontrado de frente y de casualidad con una película que me ha gustado. Su forma, su fondo, su mensaje. Una historia escalofriante sobre los atentados ya conocidos por todos, que se centra única y exclusivamente en el pavor vivido por las víctimas; Tanto nos acerca a ellos, que somos finalmente uno de ellos, tragando tierra, lágrimas, impotencia... Vemos sólo desde lejos al asesino y escuchamos, como golpes terribles en el alma, los disparos continuados llenos de odio, de frialdad, de una locura que él justifica después, sin síntomas de arrepentimiento, con una sonrisa.

Somos salvajes. Somos también humanos, con nuestros miedos y nuestra calidez.

Recomendada.

11 de febrero de 2020

Y yo me pregunto sobre Dolor y gloria...




Os pregunto una cosa. Me gustaría que alguien me explicase el sentido de esta película. No se trata de hacer una crítica destructiva, pero es cierto que salí del cine con una sensación triste, porque me planteé eso del éxito continuado e inmerecido en determinados momentos (lo de echarse a dormir, ya sabéis). 

Esta vez, no me ha hecho sentir nada Almodóvar. Incluso, por momentos, llegué a aburrirme, a desear que finalizase una historia a la que no veía interés ni hilo conductor con "xeito".

Su cine, allá por los ochenta y noventa, sí me removía por dentro... Incluso, alguna película de los últimos tiempos. Es verdad que últimamente me decepciona. Y no estoy hablando de su persona, sino de su cine. Aún así, sigo viendo sus trabajos porque, en mi caso, ya es casi una tradición. 

Es cierto que el cine de Almodóvar se recordará siempre y Pedro ha logrado crear de forma diferente a los demás, que no es nada fácil. De momento, son cintas que no envejecen bien en general pero, cuando pase a la eternidad, seguro que cambia la percepción de su obra.

Debo decir, para ser justos, que las interpretaciones de Julieta Serrano y Asier Etxeandia son muy buenas. También trabaja bien Antonio Banderas.

Pero a la película le falta lo principal. Esa virtud que tienen pocas; Que provoquen que te centres en la historia olvidándote de que estás viendo una película. Que te olvides, incluso, de que estás en una sala de cine o en el salón de tu casa con la ropa sin tender en la lavadora. En ésta, aparecen esos silencios entre escenas, esos momentos que cortan el dulce correr de las grandes historias del cine...

Me encantaría que me contaseis algo. Me encantaría.

23 de noviembre de 2019

Joker

Tipo: Fotogramas
País: Estados Unidos
Desc: Joaquin Phoenix


Una gran película. Hay gente que no opina lo mismo pero yo salí del cine satisfecha. El ambiente creado, el personaje, el mensaje que nos recuerda ya a otros mensajes vividos recientemente, sufridos también... 

Quizá, mi crítica es más suave porque me olvidé de Batman y me centré en el drama y en la psicología humana. Cuando nos adentramos demasiado en la mente de los hombres, el caos latente puede llegar a explotar de una forma hasta lógica. Porque el caos del mundo lo guardamos inconscientemente en esta caja que todos tenemos, que es la caja de Pandora.

He llegado a sentir algo positivo por este hombre sensible en un mundo insensible. Y, por supuesto, por este actor que lo interpreta. Hace un gran papel y ha creado un personaje vulnerable al que no podemos odiar ni por asomo. Todo lo contrario.

Felicidades.

21 de octubre de 2019

Unamuno y Salamanca




A Amenábar le daría un tirón de orejas, por la falta de profundidad de su última película. No podemos negar que tenía chicha de sobra para explotarla y explotarla hasta la saciedad. Los diálogos se quedan tanto en la superficie, que da un poco de lástima en este sentido. La visión de la guerra, aunque más moderada que en el grueso del resto del cine español, se sigue observando distorsionada, inclinada por un lado más que por otro...
Pero sí diría a todos los que se acerquen aún por este saloncito, que recomiendo acudir a las salas para ver su cinta. Aunque sólo sea por esa figura merecidamente homenajeada y por su ciudad, Salamanca. Por ello, aplaudo a Amenábar. Sin duda, merecía Unamuno un cariño como éste. Quizá lo reciba de alguna manera desde dónde esté...

Me acercó a la figura de Unamuno, de una forma especial, mi queridísimo Náufrago. Había leído algo de él en el colegio, y retazos de sus ideas tan sabias en las revistas de fin de semana; Ésas que también pretenden acercar al gran público a la cultura. 

Los hombres que escriben bien, que cuidan y miman el mensaje, son dignos de alabanza, de homenaje. La inteligencia se muestra por este esmero, por las ideas expresadas con cuidado, con fuerza, con la lengua desatada también. Sin ella, no seríamos nada interesante, no sacaríamos nada en limpio.

Dejo un texto del blog de mi isla favorita como ejemplo. Uno de tantos... Tantas visiones de la vida expresadas a la perfección, que no pasan los años por ellas. Todo permanece, de algún modo. Absolutamente todo. Lo cotidiano siempre será eterno, se vista como se vista...



“Poco puede esperarse, verbigracia, de un gobernante que alguna vez, aun cuando sea por modo oscuro, no se ha preocupado del principio primero y del fin último de las cosas todas, y sobre todo de los hombres, de su primer por qué y de su último para qué. Y esta suprema preocupación no puede ser puramente racional, tiene que ser afectiva. No basta pensar, hay que sentir nuestro destino.

Por lo que a mí hace, jamás me entregaré de buen grado, y otorgándole mi confianza, a conductor alguno de pueblos que no esté penetrado de que, al conducir un pueblo, conduce hombres, hombres de carne y hueso, hombres que nacen, sufren y, aunque no quieran morir, mueren; hombres que son fines en sí mismos, no sólo medios; que han de ser los que son y no otros; hombres, en fin, que buscan eso que llamamos la felicidad. Es inhumano, por ejemplo, sacrificar una generación de hombres a la generación que la sigue cuando no se tiene sentimiento del destino de los sacrificados. No de su memoria, no de sus nombres, sino de ellos mismos.”




21 de abril de 2019

Todos lo saben


Acabo de ver la película.
Me ha gustado. Me ha entretenido y, además, el reparto es apetecible. También, el ambiente creado. Esos pueblos de Castilla, las casas, las familias, los rencores, los deseos, el amor, el desamor... 

En la vida vamos guardando tantas vivencias... No somos conscientes de que las cargamos durante toda nuestra existencia, incluso cuando ya las creíamos olvidadas. Pero no. Ahí está nuestra eterna mochila; ésa que nos acompañará siempre. Y lo mejor es aprender a llevarla con gracia, con inteligencia, con relatividad... Todo, al final, tiene una relativa importancia.

28 de enero de 2019

El insulto (2017)





Esta vez, no voy a elevarla a las alturas. Una película que, aunque yo no la denominaría "mala", no es nueva tampoco. No impacta. Queda en una lección que nos han dado tantas y tantas veces en una sala de cine. Y es que cada uno va con su mochila, por estos andurriales que nos acogen. Cada pueblo sufre y ha sufrido lo suyo. Y no es justo, desde mi punto de vista, que siempre haya unos a los que se les permita jugar el papel de víctimas permanentes y, otros, en cambio, no puedan decir nada sin ser juzgados cruelmente, criticados directamente sin oportunidad de palabra. 
Quizá, debiéramos pasar más tiempo pensando más allá de nuestros queridísimos ombligos.

No sé. Aunque tiene buenas interpretaciones, El insulto me ha dejado indiferente. No me ha aportado nada nuevo, nada original. Quizá, no fuese el día...
En este caso, lo siento.

25 de enero de 2019

Alma Mater (2017)


Una historia en la que las mujeres son las protagonistas de nuevo. Ellas son las protagonistas también en las guerras. Y las víctimas. Y las fuertes. Esa fuerza de las mujeres que no responde con golpes físicos, sino con algo mucho más profundo, más "templado", más de vientre y menos de mano. No sé cómo explicarlo. Puedo adentrarme en la película sin esfuerzos y comprender a esa protagonista que hace lo que tiene que hacer. Yo lo entiendo así, al menos. No me cabe duda. Pero es duro. Duras siempre son las guerras. Porque dura es la muerte y el vacío aterrador que provoca, al merodear cerca. Aunque, es cierto, en medio de un completo desastre siempre podemos llegar a sonreír por un detalle. Por una mínima y, a su vez, alentadora muestra de cariño.
Es la vida...

2 de enero de 2019

Algunas anotaciones de cine...

Éstas son algunas anotaciones de películas que he ido a ver en los últimos meses y me han gustado de alguna manera. Las he visto hace tiempo, por lo que sólo quedan en estas escrituras las sensaciones que me han dejado las cintas. Esas sensaciones que permanecen cuando todo lo demás se olvida.






CARMEN Y LOLA

El amor puede con todo. Y estoy dándome cuenta ahora de que todas las películas de esta entrada tratan de amor. El amor es siempre el condimento más especial de una historia cinematográfica. Ese amor que se siente por las personas, por las cosas, por las nostalgias, por las ausencias...
Entre amor y miedo, anda el juego casi siempre.

Carmen y Lola es una película bien trabajada. Su protagonista es una actriz que toca desde el primer momento. Deliciosa, auténtica, entrañable. He aquí, otra muestra de la fuerza del amor. Imparable, sin duda.

También, nos ofrece esta historia otra visión de un mundo del que tenemos una idea, quizá, demasiado preconcebida. 



EL AMOR MENOS PENSADO

El miedo surge cuando nos preguntamos directamente ciertas cosas. Cuando nos miramos a los ojos e intentamos averiguar qué piensa nuestra pareja de nosotros, de nuestra relación. Y puede que nosotros mismos lleguemos a confundir o a confundirnos. Sólo puede...

Se hace un poco larga al final, pero tiene miga para meditar. Y, además, unos buenos actores.




EN CUERPO Y ALMA

De las tres, la que me pareció más original. Una historia de atracción diferente. Un sueño como telón de fondo. Y me refiero a escenas oníricas, dignas de un cuadro perdido en algún museo ruso. Eso me vino a la mente, y quizá no tenga mucho sentido lo que estoy diciendo. Pero sí me transportó a esos museos que algún día visité...
Unas interpretaciones excelentes las de esta película.
Y miedo. También hay miedo. Me pregunto dónde no lo hay...




Ya me contaréis. Me encantaría.

:)

4 de septiembre de 2018

Call me by your name


Fuente de la fotografía

Ayer vi esta película y la disfruté de principio a fin. Es una historia que se vive en el cuerpo y alma de un adolescente. Sus sentimientos, tan a flor de piel, palpitan en el propio espectador maravillado. Así me imagino a los espectadores de este tipo de cintas; Maravillados ante semejante interpretación de sentimientos tan profundos, tan delicados, tan cuestionados injustamente. 

La interpretación, la propia vivencia relatada, los mecanismos del ser humano para evitar lo inevitable. 

Enhorabuena. 

20 de febrero de 2018

The Florida Project


Porque no todo vale en el cine denominado "independiente". Porque las mezclas pueden ser o no ser perfectas, incluso con los mismos ingredientes. 
Y es que esta película se ha quedado en "casi" nada, pudiendo ser una gran historia. 

No. No me ha llegado. Ni mi amor de juventud, Willem Dafoe, ha logrado salvar una historia que prometía y que han estropeado desde el principio.

¿Por qué no siento nada cuando veo la miseria de las protagonistas? ¿por qué no he cogido ni un mínimo cariño a la niña, a la madre? Algo falla y no sabría explicar qué es. 

Quizá, me resulta insoportable la mala educación. No soy capaz de comprenderla, ni en medio de la miseria más absoluta. 

El hilo invisible



Otra película que, a pesar de estar perfectamente elaborada, no me ha agarrado el corazón con fuerza. Soy consciente de que no la recordaré en un futuro próximo como una de mis películas.

Es poesía, belleza, delicadeza; dureza también. Es la vida, que no es lo que parece. Las personas, las complejidades de las relaciones, el amor, la dependencia...

Me quedo con él, por supuesto. Y con su hermana.

¿Podremos llegar algún día a entender cómo son, cómo somos?...

Le falta algo. Quizá, entre otras cosas, sea mi química con la protagonista. E interpreta estupendamente pero... La química es la química.

6 de febrero de 2018

Verano 1993



Y me acerqué a la infancia. A mi propia infancia. A la infancia de amigos que tuvieron que sufrir ausencias tan importantes, a la tierna edad de la protagonista de la cinta. 

El amor no es suficiente cuando el dolor es tan grande. Pero el amor también toca de lleno cuando uno necesita ser abrazado constantemente, y recibe un calor tan acogedor como el de un gesto preciso y cálido en el momento más vacío. 

¡Qué preciosidad de película! Es una pequeña obra de arte. Y no digo "pequeña" por restarle mérito, sino todo lo contrario. Como las fragancias de las diminutas flores, que lo dan todo con ingenuidad dulce y tierna.

Me llegó. Vaya si me llegó. Desde el primer momento, me vi de niña. Sentí tantas cosas presentes que ya consideraba ausentes. Esos recuerdos de juegos, de rabietas, de descubrimientos, de necesidades y generosidades...

Así es la vida, y así se vive desde que aparecemos en este mundo tan peligrosamente desconocido y tan mágico, para lo bueno y para lo malo.

Sin duda, una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. Porque he sido de nuevo niña.

26 de marzo de 2017

El Bar (la película)




Asisto a la siempre maravillosa interpretación de Terele Pávez. También asisto al crecimiento indudable de la actriz Blanca Suárez. No me gustaba, es cierto. Pero ahora, es justo decirlo también, está demostrando que no sólo es una cara y un cuerpo bonitos. Es una mujer que no se achanta frente al acercamiento indecoroso de la cámara. Que puede abrirse sin pudor y mostrar sentimientos que todos podemos reconocer en nosotros mismos, en los demás.

El Bar huele a porras, a café con leche, a desayunos grasientos que hacen más llevaderas las mañanas del viejo Madrid. Huele a esa mezcla de gentes que, finalmente, no son tan diferentes entre ellas. Porque, en el fondo, no somos tan distintos. Amamos, odiamos, nos sentimos inseguros, soberbios, enormes y pequeñitos casi al instante. Somos esa mezcla de contradicciones que no son tan incomprensibles. Somos humanos, vivamos aquí o en Sudán. Y precisamos de lo mismo para poder sobrevivir. Me estoy refiriendo ahora, por supuesto, a sentimientos profundos; ésos que nos arrancan el alma o nos elevan a las alturas más deliciosas de la vida.

Es la primera película de Álex de la Iglesia que me seduce. La primera en la que advierto, quizá, el toque femenino que me acerca a su cine al fin. Y hay que reconocerle que es un gran cineasta porque ha aportando algo novedoso al cine de nuestro país. Esa mezcla de todo con lo cañí: de lo americano con lo cañí, de lo surrealista con lo cañí, de lo extremadamente intelectual con lo cañí. Una cosa no quita las otras y Álex merecerá quedar en el recuerdo de nuestra Historia para siempre. Su trabajo bien lo vale, a pesar de que tanto humor masculino me alejase de su cine hasta ahora.

Y volviendo a este pequeño rincón castizo, regreso a los personajes de bajos instintos tan maravillosamente seductores para la gran pantalla. Porque, no lo dudemos, de bajos instintos somos TODOS.

31 de enero de 2017

La La Land



¿Que qué me ha parecido La La Land?

Pues salí del cine con la sensación de que no había transcurrido un tiempo vacío que, efectivamente, sí ha transcurrido en muchos entornos que nos rodean a todos últimamente. Y, es cierto, no está de más recordar que aquí, en este saloncito, escribe una nostálgica empedernida.

Sé que algunos hablan de crisis de creatividad pero yo digo, en este caso particular, que a Dios gracias, si la creatividad puede llegar a destrozar las cosas sencillas que funcionan siempre en el corazón. Y funcionan las historias de sueños posibles e imposibles, la buena música, el amor, las circunstancias de la vida que separan ese gran amor o que lo unen para siempre.

Sí. Salí del cine flotando. Como si Ryan Gosling me hubiese cogido entre sus brazos y me hubiese elevado hasta las mismísimas estrellas. Después de todo, ¿no nació el cine para hacernos soñar?


22 de octubre de 2016

Después de Nosotros (película)


Pongo en el saloncito películas que me hacen sentir.
A veces, náuseas positivas; es decir, me gustó la película pero se criticaba en ella algo que me producía náuseas.
A veces, náuseas negativas; ésas que me dan ganas de pedir indemnización al salir del cine.
A veces, felicidad, serenidad, optimismo por la vuelta a las cintas inocentes del cine de los ochenta, de los noventa...
Y lo peor de todo: a veces, indiferencia... Ésas son las que peor llevo. Incluso, las llevo peor que las nauseabundas negativas.

Ésta me produjo tristeza. Es positivo también. Mucho, en mi caso, porque yo soy de las que disfruto del cine REAL. Me interesan bastante más las desgracias y alegrías cotidianas de la gente normal que las guerras entre bichos verdes o los sueños pasados de rosca de alguno que no descansaba bien.

Una tristeza infinita por una familia rota. Un amor roto. Un imposible encuentro que tira vidas por la borda. Y digo "vidas" en plural. Peor aún, si son más de dos...
¿Cómo se puede llegar a este desamor tan brutal?

Lo más triste de todo: la realidad que pisamos está ahora en la pantalla. Quizá, en nuestra habitación.

Digna de ver.
Ya me diréis.

8 de mayo de 2016

Julieta (de Almodóvar)


Fui a verla. Como voy a ver todas las de Almodóvar

Es cierto que hace mucho tiempo que dejó de gustarme su cine. De GUSTARME con mayúsculas. Con las mayúsculas que sólo merecen las obras que transmiten de verdad el mensaje, que saben transmitirlo.

En Julieta apenas se percibe este mensaje. Quizá lo haya pero está demasiado difuminado. 
La calificaría como insípida. 
Incluso, como una historia sin sentido. 
Porque el sentido se pierde entre las escenas, sin llegar a encontrarse ni en los últimos coletazos. 

Un compendio de intenciones pero sin hilo de unión. Un compendio de brillantes colores rojos almodovarianos, que se unen forzosamente en una película sin forma y muy fría.

No es culpa de sus actores y actrices. 
Es culpa de Almodóvar.
Lo tengo claro.