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15 de mayo de 2020

Risto acorralado

Hay veces que uno se atopa con una persona que le pone contra las cuerdas. De esos momentos, se aprende mucho. Rodearse de gente "menos inteligente"o "más callada" es fácil y poco provechoso. Pero rodearse de personas que no se quedan calladas y que guardan bastante razón entre pecho y espalda, es totalmente productivo a pesar de la hostia (con perdón).

Eso le ha ocurrido hoy a Risto Mejide en su programa. Y tiene que agradecer a Lola Sopeña ese aprendizaje que se lleva a la cama esta noche.

Claro está; La manipulación aparece también en este programa en el momento pre y post. En todos... Pero en éste también y mucho. Aunque Risto se crea por encima del bien y del mal. O, más bien, lo que todos ya sabemos.

P.D.: Espero que todos los navegantes del saloncito, os encontréis bien. Cuidaos mucho y aprovechad para disfrutar de vuestro mundo interior, que es más grande que el exterior.

22 de mayo de 2017

Risto y Laura (ligeramente corregidos)



Los había visto por las redes sociales proclamando su amor. La pareja la comprendía desde el punto de vista de la joven Laura. Y es que, cuando una tiene veinte años, uno de cuarenta impresiona y mucho. Más, si posee esa chulería con ceja levantada de Risto; personaje, que además de público (que eso suma mucho), es encantadoramente borde cuando quiere. Extremadamente populista, cuando quiere también. Y, a veces, absolutamente insoportable, ¿para qué engañarnos?

Se trata del papel que le ha dado de comer hasta ahora y reconozco que, a veces, he sido ligeramente seducida por él y, otras, todo lo contrario.

En estos momentos, por ejemplo, le estamos viendo "bajar la guardia" por su amor por la belleza y naturalidad de una chica que parece todo ingenuidad. La tierna gacela en manos del "Rey de la Sabana"...

Está estudiado, de alguna manera. Hasta esa espontaneidad, que no dudo de ella.

Todos los papeles que se interpretan en las redes sociales por personajes públicos, están más que estudiados. A mí, lo de la exposición de Risto me parece un tanto ridículo en este sentido; incluso, un tanto impúdico a su edad. Impúdico porque, donde yo veo a una niña aún, él ve a una mujer o una oportunidad de negocio. Pero ¿quién soy yo para juzgarlos, si sólo los conozco por estos ventanales? Se han expuesto y opino. Nada más. De hecho, son creadores de opinión y se gustan por ello. Se encantan, diría yo. Se encanta ella que es joven y youtuber.

Acabo de ver el programa de Calleja porque Risto es un personaje que me interesa, televisivamente hablando. Dentro de lo que me puede interesar la televisión de hoy, por supuesto.
En el programa de Calleja esperaba que me hiciesen cambiar de opinión ambos los dos pero no lo han logrado. No me ha gustado ni me han llegado lo más mínimo. Quizá, la culpa sea de producción y no de ellos... La televisión es cruel a veces. Otras, extremadamente generosa.

Lo que más me ha llamado la atención, sin embargo, es la ñoñería del programa televisivo que presenta ahora Mejide. Debería largarse antes de que la vergüenza ajena hunda la reputación conseguida hasta ahora. Debería irse sin mirar atrás y hacer como si nada.

Yo te aconsejo, Risto, que sigas con los programas de entrevistas más íntimas. Te aconsejo que aprendas de los grandes de la televisión sin perder tu propio sello. Estoy segura de que lo harías muy bien si te lo propusieses (y te lo permitiesen). Espero equivocarme y, donde veo desesperación por la fama facilona ahora, vea un camino hacia el éxito profesional y personal. Sin persona, no hay profesión que valga.

También deseo, de todo corazón, que seáis muy felices para siempre, Risto y Laura. Me encanta ver a las personas felices y, últimamente, andamos un tanto escasos de historias amables, y necesitamos de felicidad propia y ajena para seguir tirando con fuerzas.
Ojito también con las redes sociales y su excesivo protagonismo en lo cotidiano de nuestras vidas. 

Cuídala, Risto. ¡Que no me entere yo!


*Disculpad la frivolidad.

7 de octubre de 2016

De coños e "hipogresías"

Durante estos últimos días, Amarna Miller, actriz porno que entrevistó en su día Risto Mejode, ha paseado por muchos medios de comunicación debido a su vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona.

Es una chica lista y espabilada pero... siento decir que este vídeo me pareció una auténtica muestra de la gilipollez progre que campa a sus anchas, en estos tiempos tan modernos, por muchos de los rinconcitos que habitualmente pisamos en nuestra vida cotidiana.

Últimamente, estoy tan en desacuerdo con tanta gente, que me siento un poquito más inteligente o, por no quedar como prepotente, "un poquito menos parva". Y es que lo de los buenismos, populismos, animalismos e hipocresismos, me pone los pelos como tronchos de berza.

Disculpen mi lenguaje. Voy a dejar los fragmentos tal y como los he escupido. Sin pensar pensando. Ya me entienden ustedes.




Dejo aquí una columna de Elvira Lindo relacionada con el asunto en cuestión, entre otros:

Coño, esa palabra de moda (columna de opinión de Elvira Lindo)
  
No tengo nada en contra de esa expresión, la utilizo con bastante frecuencia, pero no como reclamo o para llamar la atención.

Hubo un tiempo en el que algunas mujeres achacaban a los hombres la mala costumbre de pensar con la polla. Pensar con la polla era estar prisionero, pero a mucha honra, de los instintos más primarios. De un hombre que pensara con la polla una mujer no se podía fiar. Un hombre que pensaba con la polla no valoraría a una mujer en su conjunto, intelecto y físico, sino que sólo se detendría a valorar si una chica era lo suficientemente atractiva para esa parte del cuerpo con la que pensaba, la polla. Yo conocía a hombres así de transparentes, algunos incluso me hacían gracia por su evidente primitivismo, pero no eran mi tipo. Los había que sostenían que incluso aquellos varones que aparentaban más sofisticación intelectual, a la hora de la verdad, pensaban con esa parte concreta del cuerpo que señala, según la inclinación de su ángulo, lo que un hombre bien constituido piensa. 


Fueron muchos años de escuchar aquello de “lo hago porque me sale de la punta de la polla”. Casi de manera inconsciente, algunas, yo creo que las más listas, encontramos a hombres que tenían un pensamiento más sofisticado y tanta capacidad como nosotras de pensar con la cabeza en unos momentos y de dejarse llevar por sus instintos cuando terciaba. De alguna manera, sabiendo elegir, demostramos que hay muchos hombres con los que una relación igualitaria es posible. Los hay. Los hemos tenido como pareja y los hemos criado. Hombres que no tienen ningún interés de mostrarse como especímenes dominados por instintos animales, hombres que no presumen de su potencial, que no piensan continuamente en términos de cacería.


Pero hay un tipo de feminismo ahora que no llego a entender, que tiende a ver a los hombres como a una masa compacta de hormonas, donde unos individuos no se diferencian de otros. Pareciera que estuvieran infectados por ese mal definido como heteropatriarcado del que no pueden escapar. Los pobres. Es ese tipo de feminismo que gusta hablar en plural siempre y afirma “nos matan”, “nos violan”, como convirtiendo a todas las mujeres en víctimas: tanto a las vivas como a las muertas, a las que han sufrido una violación como a las que se han tenido que enfrentar a un simple patoso. Porque hay patosos, sí, pero lo que hay que predicar es la defensa, no el victimismo. Desde los 19 años, como trabajadora me he topado con más de uno, pero he aprendido a pararles los pies, y es una victoria que tengo en el saco. No siempre me han sacado otros las castañas del fuego.


Y hay mujeres que han entendido que la igualdad está en pronunciar tantas veces la palabra “coño” como ellos lo hicieron con sus palabra fetiche, “polla”. Igual que los hombres reducían sus aspiraciones a lo que expresara una parte de su cuerpo, parece que ahora el coño ha tomado el relevo. Consideramos heteropatriarcal que un señor actúe como le sale de la polla, pero nos parece progresista y transgresor hablar de nuestro coño como significante de nuestra libertad. Una actriz porno, Amarna Miller, nos habla de porno feminista y nos explica lo atrasadísima que está España porque, al parecer, lo que cuenta en términos de liberación de la mujer es lo que se realiza con cierta parte del cuerpo. Leo que una joven feminista, Diana López Varela, publica No es país para coños, para mostrarnos de qué manera aún no hemos conseguido la igualdad: interesante, pero ¿por qué elegir un título reduccionista que vuelve a insistir en esa separación arcaica de las pollas a un lado y los coño a otro? El otro día, una artista plástica señaló que ella era nacionalista de su coño. Bravo.


No tengo nada en contra de esa palabra, coño, la utilizo con bastante frecuencia, pero no como reclamo o para llamar la atención. Debieran saber quienes la usan como si fuera transgresora, que un término audaz que se repite con excesiva frecuencia acaba siendo, simplemente, una vulgaridad, tanto como una película de destape de los setenta, tipo El fontanero, su mujer y otras cosas de meter, o aún peor, la demostración pueril de un papanatismo ideológico que en dos años suena ineficaz y viejuno.


Tenemos claro que la liberación está ligada al sexo, pero también a la interrupción del embarazo (véase Polonia), a la procreación (los niños no vienen de París, pero digo yo que habrá palabras más delicadas para expresar de dónde salen nuestros hijos), a la igualdad laboral tanto en puestos como en remuneraciones, al trato que se nos da, a la consideración social como iguales. Si siempre sentí algo de vergüenza ante ese lenguaje machorro, invasivo, ordinario, primario, entiendo que las cosas no se cambian usando el mismo estilo. Por mucho que esa palabra, coño, en la intimidad pueda sonar a deseo, a deseo con amor. O sin él.

Fuente 

O lo malo de mezclar politicuchas con churras...

23 de diciembre de 2015

Risto y los personajes que se pueden estrujar

En este último programa, Risto ha entrevistado a una artista que no conocía y que me gusta. No me importaría acudir a alguno de sus íntimos espectáculos en el viejo Madrid. De La Purissima ha recuperado algo del pasado y, como nostálgica empedernida que soy, he encontrado en esta música, salvada del olvido de una gran parte de la población de este mundo, un poco de lo que llevo dentro. Eso que me desgarra porque, supongo, recogemos en nuestros genes los sufrimientos de nuestros antepasados. Los transformamos pero no en la esencia. Eso es imposible porque es lo mismo; siempre lo mismo con distintos escenarios nada más...  
Y aquí hablo de sufrimiento refiriéndome a esos sentimientos intensos que, de tan intensos, nos conmueven como el sufrir. A eso me refiero...
La intensidad, tarde o temprano, se convierte en dolor.

A ver qué os parece...


17 de diciembre de 2015

¿Por qué invita Risto a personajes que no le interesan?



El Juli no tenía que haber ido a tu programa. La entrevista ha sido patética por tu comportamiento, Risto. Muchas incongruencias y, sobre todo, mucha intolerancia y falta de respeto por parte de los que, curiosamente, se hacen (os hacéis) llamar tolerantes. A la mayoría de vosotros os importan nada los animales. Lo de tocar los cojoncillos es otra cosa. Eso os encanta.



Esto le escribía a Risto en su blog, justo después de ver la entrevista a El Juli y con la sangre aún hirviendo. Y no hablo de toros en esta entrada sino de respeto a las personas. Me pareció la peor de las entrevistas que he visto en su programa y con diferencia. Y eso que incluyo la del sacerdote aquél que ejercía de exorcista, que tampoco entiendo por qué lo invitó en su día... Es verdad, ésa también fue nefasta y acabo de recordarlo.

Risto, si te vas a dedicar a masacrar al personaje, a la persona...es mejor que no lo invites. Si no eres capaz de tratar con respeto a los que no piensan como tú en temas tan delicados como éstos, entonces no intentes hacer un circo de ello. Huele a desesperación por la captación fácil de audiencia y nada más. Y eso se nota mucho y no aporta nada a nadie, salvo algún tuit relámpago que no llegará a ningún sitio.

A mí me contrarió porque considero que una entrevista en cualquier medio de comunicación tendría que traducirse en una conversación medianamente tranquila, en la que el entrevistador desnude al personaje con formas suaves, serenas, distintas desde un comienzo de las que tú aplicaste para generar una tensión totalmente inútil, si pretendes dar categoría al programa. Y posteriormente y para rematar, la siguiente encuesta nada trabajada....pinchar en Google y preguntar por las tres desgracias que le ocurrieron en 2013 al torero una detrás de otra: un accidente de tráfico, una cogida y un robo en Portugal. En fin... no sé. Yo considero que toda persona tiene algo que contar. La clave está en que se sienta cómoda en la charla, en que el entrevistador, al menos, muestre un poco de interés por lo que está contando y se informe antes de enfrentarse al entrevistado; se moleste en informarse al menos un poco para no caer en lo de siempre, en lo que ya estamos hartos y hartos de escuchar...

Risto, tú no eres un tuitero-bloguero cualquiera. Tú tienes un papel que conlleva mucha responsabilidad. Deja tu disfraz de malote a un lado y te aseguro que te irá bien. Lo estabas consiguiendo. No la fastidies ahora.

10 de junio de 2015

Ni somos del todo inocentes, ni somos del todo culpables...



No había visto todavía Al rincón de pensar, el nuevo programa de Risto Mejide. Me gustan sus entrevistas y no me gustan otras tantas cosas de él. Pero, de los entrevistadores actuales, quizá sea el que más me gusta...

Dejo aquí la entrevista que hizo hace algunos días a Mario Conde. ¿Qué decir de Mario Conde? Se pueden decir tantas cosas... Hablaremos por hablar porque la mayor parte de nosotros no hemos bailado entre tantos interesados e intereses como protagonistas tan principales. Bailamos de otra manera en un sistema que engaña a una mayoría para que vivan bien (o con más posibles, al menos) una laaaaaaaaaaarga minoría. A día de hoy, sigo sin entender cómo, a pesar de todo, soportamos de esta manera. Aunque sea débil la manera...

¿Qué hizo realmente Mario Conde? ¿Fue a la cárcel simplemente por envidias, por temores de los poderosos que mueven o hacen mover los hilos? ¿Qué sabe Mario Conde y no ha contado? ¿Quién "tumbó" en realidad a Mario Conde? ¿Qué dejó o arriesgó en ese "no caminito" del que habla? ¿Qué debería haber hecho o no haber hecho para evitar su paso por la cárcel?

Estoy de acuerdo con él en muchas cosas. Lo peor...que nuestra Justicia no funcione (sin referirme a la sentencia que lo condenó). Si empezamos por arreglar este punto negro de nuestro sistema, lo demás será casi un camino de rosas.

No es el sistema. Somos nosotros.


Enlace a la entrevista (a quien pueda interesar)

10 de mayo de 2015

De Risto, de política y de telebasura...



Hoy me he levantado con el pie izquierdo. Supongo que porque últimamente soy más consciente, si cabe, del batiburrillo en el que vivimos. Da igual una cosa que otra. Todo, a la larga, termina siendo lo mismo. Me estoy refiriendo a la misma mierda aún proveniendo de lugares distintos, de universidades distintas.

¿En qué se diferencia el debate político que tiene lugar en las instituciones con el debate que se genera a partir de cuatro periodistas hambrientos de éxitos fugaces, de frases e imágenes que protagonizan apenas un segundo el panorama actual?... ¿Cuánto darían ellos por esa notoriedad fulminante que termina por aplastarlos inevitablemente?... Respondo yo: algunos, darían hasta su vida.

22 de diciembre de 2014

Feliz Navidad y lo mejor para este nuevo año 2015 a todos mis navegantes queridos

 
Hay algo de estas fechas que me sigue gustando a pesar de todo. Algo que me produce nostalgia también...
La nostalgia no es mala si se sabe digerir correctamente; como el amor, el desamor, la tristeza, la despedida...

Me ha venido a la mente esa frase de Risto Mejide que decía algo así como: "Crecer es aprender a despedirse"

¡Cuánta verdad en ella!

Por cierto, disculpad la calidad de la imagen. Una vez más, hecha con mi cutrimóvil. La he elegido entre cientos porque fue bonito encontrarme frente a ella cuando paseaba por el norte de Portugal. Quise recordar el momento para siempre. Regresé a un pasado que sólo existe en tierras portuguesas; ese pasado de nostalgia...volvemos a la nostalgia, a la "saudade"...


5 de octubre de 2014

De conceptos va la cosa...(y de Risto-Rosa)



Últimamente, casi entro solamente en el saloncito para hacer alguna referencia a las entrevistas dominicales de Risto. Quizá sea porque son ellas uno de mis pocos vínculos con el panorama exterior. 

Algo me gusta de Risto y muchas cosas no me gustan de él también. Vive, en cierto modo, de decir lo que piensa mucha gente y, además,  de ese misterio que ya casi roza lo sexual si nos ponemos.

Debo felicitarte, Risto. Felicitarte porque, a pesar de que no llega tu forma ni por asomo a la que empleaba el magnífico loco de la colina, al que yo recuerdo y echo de menos tantas veces en nuestra empobrecida televisión actual, provocas que me acerce a esa cadena con número par y color socialista cada semana. Felicidades por ello. 

Es cierto que me gustan las entrevistas en general pero, lógicamente, un personaje puede ser "explotado" de muchas maneras. Algunos, se entrevistan solos, sin pretender quitar mérito a los trabajos previos. Otros, necesitan a alguien que los agite suavemente. Los más políticos caen en sus propias trampas nada más empezar a hablar y, sin duda alguna, los que abren su corazón a la gente ganan por goleada. Vaya si ganan...
Todo el mundo tiene miserias y, si las muestra al público con cierto don de palabra y naturalidad, provoca una reacción efervescente en un espectador ansioso por ser seducido, televisivamente hablando.

En la entrevista de hoy, que era a lo que iba y me he enrollado como las persianas, ha salido a relucir esa lucha de conceptos que cada vez se enmaraña más. En nuestro país, y supongo que no sólo en el nuestro, existen unas mezcolanzas dignas de estudio, supongo creadas por la manipulación histórica realizada desde todos los lados ideológicos. 

¿Cuántas veces me he preguntado yo que qué tienen que ver los cojones con comer trigo? ¿Por qué muchos llaman fachas a aquéllos que defienden España con los colores de la bandera, por encima de todo,  y sin vergüenza alguna?

Rosa Díez me gusta por unas cosas y no me gusta por otras. Me gustan las mujeres fuertes, seguras, dinámicas, osadas. Lo que no me gusta es que se utilice el populismo para captar votos. Ése, desde mi punto de vista, ha sido su gran error. Como el de tantos...
Pero en este momento-concepto de la entrevista, sí que he tenido que darle la razón: ¿Por qué un nacionalista español es un facha?...

Y sí. Me siento ESPAÑOLA  y no me considero, en absoluto, facha o fascista, si es que alguien sabe a estas alturas de la vida qué significa este término actualmente. 

español, la.
(Del prov. espaignol, y este del lat. mediev. Hispaniŏlus, de Hispania, España).
1. adj. Natural de España. U. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo a este país de Europa.
3. m. Lengua común de España y de muchas naciones de América, hablada también como propia en otras partes del mundo.
a la ~.
1. loc. adv. Al uso de España.

nacionalismo.
1. m. Apego de los naturales de una nación a ella y a cuanto le pertenece.
2. m. Ideología que atribuye entidad propia y diferenciada a un territorio y a sus ciudadanos, y en la que se fundan aspiraciones políticas muy diversas.
3. m. Aspiración o tendencia de un pueblo o raza a tener una cierta independencia en sus órganos rectores.

fascista.
1. adj. Perteneciente o relativo al fascismo.
2. adj. Partidario de esta doctrina o movimiento social. U. t. c. s.
3. adj. Excesivamente autoritario.

fascismo.
(Del it. fascismo).
1. m. Movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial.
2. m. Doctrina de este partido italiano y de las similares en otros países.


¡Menudo cacao!

Pregunta del millón para rematar: ¿Qué demonios significa hoy en día el calificativo "facha" que tanto manosean los buenistas?

Pues eso. Soy todo oídos.

30 de septiembre de 2014

Vuelven las entrevistas



Y, es verdad, unas llegan más que otras. Curiosamente, y aunque ya sabemos que esto sigue siendo televisión, las que más "tocan" son las sinceras de verdad, las relajadas, las que podrían haber transcurrido en un lugar íntimo, en una mesa de la esquina más oscura de un café de otoño.

Ahora, tan acostumbrados a los disfraces y a las mentiras, estas palabras son como un soplo de aire fresco, de esperanza. 

Gracias, Pedro.
Gracias, Risto.

A pesar de la televisión.

22 de septiembre de 2014

A Sabina no le perdono lo de la ceja



Me pregunto si se lo perdonará él algún día (lo de la ceja y aledaños)

He escuchado sus palabras en el programa de Risto y me ha gustado hacerlo. No tanto como su poesía cantada pero sí me ha gustado escucharlas y debo reconocerlo. 

Un hombre canalla que, a pesar de que no me cae muy simpático, debo reconocer tiene algo, tiene mucho. Ha aportado a este mundo no musical momentos convertidos en canciones con letras más que inteligentes. No sabría definirlas. Es casi imposible. Tantos recuerdos me evocan sus obras maestras, que sólo por eso merecería no recibir crítica alguna por ésta que aquí y ahora escribe. Todo sea dicho, hechas todas ellas desde lo más profundo de mis entrañas. Luego entonces, es imposible callarlas.

Me ha alegrado verlo bien. Con ese aspecto de maduro, consciente de que la juventud se ha marchado pero ha merecido la pena. A pesar de todo. A pesar de las tristezas que arrugan la cara y, sobre todo, el alma. Ha cometido errores pero se los perdono. Se los perdono porque creo que ha sabido detectarlos y ha seguido adelante. Con filosofía y, en ocasiones también, con alguna recaída.

A veces, las utopías nos matan. A todos. Otras veces sólo duelen, si son vistas desde la lejanía. Intocables, como diosas que iluminan únicamente nuestros sueños y nada más.

Felicidades, Sabina. A pesar de todo.