Sentimientos, sensaciones, relaciones creadas, sufrimientos y alegrías que van más allá de lo tangible. Madurar. Acercarse a aquello que nos aproxima de forma inevitable a la realidad que no hemos querido ver, o no hemos sido capaces de ver, porque no tuvimos la ocasión. La realidad de esta vida líquida para todos. Tan líquida como nuestra existencia.
Por este motivo, ahora me siento más en paz conmigo misma. Me cuido lo posible. A veces, a costa algo. Siempre, a costa de algo. En paz conmigo misma, a pesar de las turbulencias, de la sensación de que voy a remolque de alguna manera. Con todo.
Lo que antes me preocupaba, ahora ya no me preocupa tanto. O me preocupa de otra manera. Mi prioridad es mi estabilidad. Sin ella, ni los que tengo cerca podrían beneficiarse de lo que yo les pueda ofrecer. Sin ella, no hay nada más.


