La lluvia de verano se agradece a pesar de las lluvias interminables del invierno del norte. Sigo en mi alejamiento de la rutina por unos días; haciendo y deshaciendo maletas como quien viaja entre las etapas de la vida...etapas siempre impredecibles...
Os dejo la noche fresca que viví ayer con gotas de agua y tierra.
¡Una delicia!














