18 de septiembre de 2021

Últimos pensamientos campurrianos


Me enfrento a una pantalla en blanco. En mi vida han ocurrido cosas que puedo describir perfectamente en mis pensamientos cuando salgo a caminar sin rumbo y, a su vez, con el rumbo deseado.  Ahora, me cuesta más escribirlas, cuando antes sentía que chorreaban palabras con una aceptable facilidad. 

Sentimientos, sensaciones, relaciones creadas, sufrimientos y alegrías que van más allá de lo tangible. Madurar. Acercarse a aquello que nos aproxima de forma inevitable a la realidad que no hemos querido ver o no hemos sido capaces de ver porque no tuvimos la ocasión. La realidad de esta vida líquida para todos. Tan líquida como nuestra existencia. 

Por este motivo, ahora me siento más en paz conmigo misma. Me cuido lo posible. A veces, a costa algo. Siempre, a costa de algo. En paz conmigo misma, a pesar de las turbulencias, de la sensación de que voy a remolque de alguna manera. Con todo. 

Lo que antes me preocupaba, ahora ya no me preocupa tanto. O me preocupa de otra manera. Mi prioridad es mi estabilidad. Sin ella, ni los que tengo cerca podrían beneficiarse de lo que yo les pueda ofrecer. Sin ella, no hay nada más.

7 de julio de 2021

Escribiendo

Y caía la noche sobre la vida.
Y, precisamente por eso, la luz del sol se veía más luminosa, más auténtica, más hermosamente sencilla.

6 de junio de 2021

Escribiendo

Y lloraba como lloran las amapolas que se evaporan sobre los prados. 

Ni una lágrima. Secas como su alma. El seco llanto que provoca siempre la profunda tristeza. 

21 de mayo de 2021

Sin noticias de Campurriana

Este saloncito tan vacío y yo tan llena. 

No es así exactamente, pero me ha salido sin pensar este tipo de introducción, así que la dejaré. Algún motivo habrá.

A los amigos de este rincón, que tengo tan abandonado últimamente, les envío un recuerdo cariñoso. No os olvido. Nunca podría. Sois el lado más amable de estas pantallas. El que se detiene a escribir fuera de las redes sociales, de los ríos y ríos de intervenciones, es alguien ESPECIAL sin duda alguna. Ni yo sé cómo está el mundo de los blogs últimamente. No tengo ni idea, de verdad. Espero me pongáis al día. Quizá vuelva a tener la profundidad de hace años y ese encanto tan difícil de describir, tan literario, tan humano.

Quiero retomarlo de nuevo. Siempre lo espero. Me relaja escribir. Me gusta. Quizá, ahora, no tocaré la política ni la actualidad más machacada. Sólo quizá. Estoy totalmente desconectada de este tipo de noticias. Casi desconectada de toda "realidad" que se escribe en los periódicos.

Me han ocurrido cosas. ¿A quién no? Si no te pasan cosas, es que no vives. Estás muerto. 

Sólo puedo afirmar algo: Me conozco mejor. Supongo que entra dentro de lo esperado. 


13 de agosto de 2020

Escribiendo

Suavemente, le cogió las manos. Lo miró a los ojos y le prometió amor eterno en un silencio cómplice y abrumador. A pesar de las maldades que puedan cruzarse en el camino de una relación. A pesar de esos obstáculos difíciles de evitar si uno se encuentra en momentos débiles, juguetones. A pesar de los comentarios de terceros, de ajenos.

Sabía que lo querría siempre. Era inevitable. Sabía que esos momentos entre ellos eran únicos e irrepetibles, y no sólo por buenos, sino por duros también.

Duro es vivir. 
Y amar.


25 de julio de 2020

Escribiendo...


Fuente de la imagen

Siento que algo estoy aprendiendo.
Me siento afortunada, feliz incluso. También triste, por las miradas tristes que asoman por encima de las mascarillas. Los tapabocas, como los denomina mi tía. 
Efectivamente, son tiempos extraños. En mi caso, un verano en el que he elegido la calma de las cercanías; Tanto de las personas a las que quiero, como de los lugares que me acogen en mi rutina cotidiana.
No echaré de menos las islas. Esta vez no. Porque no serán mis islas aunque lo sean siempre. 
Ahora me toca quedarme. Y leer. Y asimilar lo que tenemos y tendremos que asimilar todos. 

Mi refugio.

23 de julio de 2020

Si confundo tu sonrisa, por camelo si me miras...


Fuente de la imagen










Otra despedida.
Demasiado pronto también.

Un hombre con sentimientos agolpados.
Mucha vida.
Valentía.
Fuerza.
Talento.

Hasta siempre, Pau Donés.




“Amy» (La chica detrás del nombre)


Fuente de la imagen

Esta noche he visto este documental sobre Amy. Nos deja en muy mal lugar. Aunque es verdad que la suerte que corremos cada uno en la vida es responsabilidad en gran parte de nosotros mismos, y me estoy refiriendo a los caminos elegidos, también necesitamos esa ayuda para no caer en momentos de oscuridad. Esos momentos de oscuridad aparecen siempre. Tarde o temprano. Pueden denominarse éxito mal gestionado, la muerte de alguien importante para nosotros, la soledad no deseada, el vacío existencial de algunas épocas más duras...

Me ha tocado su historia (la de Amy). Como me tocó su muerte en su momento. La muerte de una mujer joven, con talento y perdida. Sola en medio de los focos. ¡Cuántas historias así!

Y cómo necesita el ser humano de una rutina, un orden, una tranquilidad en medio de la incertidumbre. Esa rama a la que agarrarse en momentos de tsunami...

Regreso al saloncito. He recordado a los que se han marchado ya. A los que no volverán a visitarnos. He recordado tantas cosas de estas visitas... 

Sí. Estoy nostálgica esta noche y os dejo una canción. De Amy, por supuesto.

Espero que todos estéis bien. Cuidaos mucho.