Hoy estaba leyendo el blog de la isla que tanto me gusta y se mencionaba un rinconcito de Santander que a mí también me llamó la atención. No sé si habrá alguna leyenda sobre la misteriosa forma rocosa pero, si no la hay, creo que el Náufrago y su perrita podrían coger la pluma para relatarla.
Sé que a partir de ahora, cuando veais la piedra marina, os acordaréis de nosotros.
Feliz noche de martes, navegantes.
Sigo huyendo de actualidades desinformadas para centrarme en realidades informadas.
¡Feliz soy!
:)
P.D.: Disculpen la calidad fotográfica de mi cutrimóvil un día de lluvia.
