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11 de mayo de 2024

Conociéndome. Reconociéndome.


Sigo teniendo ese nudo en el estómago, en la garganta. Es un nudo que me ata a un pasado ya disuelto del que recuerdo tanto lo bueno como lo malo. Os aseguro que tengo presentes AMBAS caras de la moneda y aparecen, tanto la nostalgia como la ternura, y también la profunda tristeza que no se termina de marchar. No es que quiera regresar a este pasado pero sí que siento que algo hemos perdido y estamos perdiendo en esta evolución del ser humano. 
Me pregunto hacia dónde camina esta sociedad en la que no me veo acomodada. Todo se ha vuelto tóxico si causa un mínimo fastidio. Ya no tenemos ni debemos soportar nada. Surge la duda, incluso, del sentido de la pareja, origen de todos los que vendrán detrás. Somos uno, uno más uno, uno más uno más uno. 
Ningún peso a nuestras espaldas que provoquen los otros y mucha soledad vestida de diversos trajes, incluso de fiesta. Esta soledad última, la disimulada, es la más asfixiante de todas. Asfixiados pero felices. Las relaciones no llegarán a ser nunca duraderas. Las familias serán de quita y pon. El mundo líquido en el que nadamos, se agota enseguida de una adicción para pasar inmediatamente a la siguiente. ¿Para qué esperar si lo podemos obtener YA?

No existe el plato cocinado a fuego lento y con grumos. No hay calma, no hay reposo, no hay sosiego.

¿O soy yo?

17 de febrero de 2024

Salí al atardecer

Salí al atardecer porque no encontraba acomodo en casa. 
Necesitaba moverme, airearme, estirar las piernas, estrujar el último rayo de sol de un día que no había pisado. Escuchar el sordo bullicio de una terraza de verano en invierno, tan ajeno a mí últimamente. Tan envolvente, tan irreal.
No siempre regresaba la calma. A veces, una tristeza inmensa se apoderaba de mi ánimo cansado, agotado, estremecido ya desde la primera hora del día. Eran instantes solamente, pero tan intensos que se lo podían llevar todo de golpe. Y, de pronto, el vacío.
Mientras removía la taza caliente con una vieja cucharilla que ya debería estar jubilada, recordaba como uno a uno se habían ido marchando todos.
Me preguntaba entonces: ¿Qué habré hecho tan mal?

6 de junio de 2021

Escribiendo

Y lloraba como lloran las amapolas que se evaporan sobre los prados. 

Ni una lágrima. Secas como su alma. El seco llanto que provoca siempre la profunda tristeza. 

17 de mayo de 2016

Estado de ánimo otoñal




Y digo otoñal, por decir algo.
Hoy ha hecho sol en Galicia pero me siento como en un día de lluvia: triste, melancólica, sensible, susceptible, caprichosa...
He salido a dar un paseo, por si mejoraba el ánimo, y podría definirlo como sordo. Un día sordo en el que la alegría no se contagia ni a tiros. Seguro que comprendéis bien lo que os digo... Seguro que ya os ha ocurrido.
He recordado de nuevo a Ripley, a Jan Puerta, a María Jesús Paradela...
No asimilo que ya no pueda volver a verlos por el saloncito escribiendo sus pensamientos, sus opiniones...sus palabras tan valiosas.
Es, sin duda especial, la muerte de un bloguero.

También es cierto que por aquí no va a quedar nadie.
Pero...me cuesta hacerme a la idea.

19 de marzo de 2013

Suspiros de España

Fuente de la imagen

Iba a poner Suspiros de España pero esas Lágrimas negras me han seducido de nuevo. Pensaba en esta España dolorida. Pensaba en los ecos de Chipre, del resto de Europa. Pensaba en el dolor de los pequeños a costa del lujo de los grandes. Pensaba en que, a pesar de todo, vamos a aprender muchas cosas. Ya estamos aprendiendo...


1 de marzo de 2013

Un país que se desmorona...

Alyssa Monks

Un país que cada día duele más.
Nos hemos convertido en máquinas horribles.
El dolor ajeno alivia.



¿Cabe sitio para la esperanza?
Y no me hablen de Felipe y Letizia, queridos amigos del hexágono.


15 de febrero de 2013

Me importan un bledo los Goya


Me importan un bledo a pesar de que pueda ser injusta porque sólo he visto Lo imposible

De verdad, no puedo evitar sentir rechazo ante este tipo de espectáculos que intentan elevar, en muchas ocasiones, una bazofia al reino de las alturas. Estoy aburrida, sinceramente. Aburrida de esta gente y de sus discursitos baratos y de su cine generalmente pobre. Aburrida de lo superficial, de las alfombras que esconden sucios intereses bajos su brillos colorados, de la hipocresía, de la polític-UCHA que se respira en estos actos, del humor "intermedio" que está disfrutando tanto con la sangre derramada de este país moribundo; no olvidemos que es el país de TODOS, de los unos y de los otros...

Lo siento. Hoy estoy pesimista. Mucho.
España me duele y no sabéis cuánto.