12 de diciembre de 2014

"Un hombre paga", de Salvador Sostres

Un hombre paga



Las esposas no tienen por qué saber de dónde sale el dinero de sus maridos, y viceversa. Las explicaciones las da el servicio. Todos nos beneficiamos del dinero de nuestra mujer o esposo. Y somos un matrimonio, no la Policía.

Tendríamos que analizar estos casos con más realismo y menos rabia. Firma aquí, firma allá. Sabina, nada sospechoso de querer favorecer a la casta, así lo canta: «Tu vieja apura el vino que has mercado / y nunca ha preguntado / de dónde sale este parné». Hay que dejar el revanchismo a un lado y recuperar la inteligencia. Un hombre paga, y calla. 

Las esposas no tienen que saber de dónde sale el dinero de sus maridos.
No podemos seguir el rastro de cada euro con el que se nos invita a cenar o se nos hace un regalo. ¿De qué es culpable Cristina? ¿Y Ana Mato? Las esposas de todos los condenados por corrupción o por defraudar a Hacienda tendrían que ser también acusadas. ¿Dónde ponemos el límite? 

La justicia ejemplarizante es lo contrario a la Justicia. Que Cristina se salve por ser Cristina es igual de censurable que Cristina sea condenada por ser Cristina. La fianza que se le reclama es un intolerable guiño a la turba. Se empieza acusando a alguien por ser hermana del Rey y acabas ardiendo por brujería.

La estética también tendría que contar, a pesar de que se me ha tachado de machista: siempre he pensado que es de muy mala educación imputar a una señora. ¿Dónde iremos a parar? ¿Qué dejaremos para los bárbaros?

Que a Iñaki y su socio les pidan 20 años de cárcel también me parece exagerado. Los delitos económicos no pueden compararse a los homicidios. La Justicia no se puede dedicar a dar carnaza a la masa envalentonada. 

Ni España es un país especialmente corrupto ni los negocios -fraudulentos o no- han causado ningún daño concreto a nadie. Tú no eres ni más ni menos desgraciado por lo que Urdangarin haya desviado.
Un poco de calma sería lo recomendable. Cuando se pierde el sentido de la mesura, el linchamiento es el siguiente paso. Ni Iñaki ha asaltado el tren de Glasgow ni Cristina o Mato tienen que saber cómo se pagó una piruleta o un viaje, ni es sensato pedirles que devuelvan el dinero. Que se lo reclamen a sus esposos es lo razonable. Puede que Iñaki hiciera de más y de menos, pero no creo que hablara de dinero con su santa, ningún caballero lo hace.

Podemos centrar el debate público en la corrupción y dedicarnos a engrandecer asuntos que, si bien tienen que ser investigados, no pueden elevarse de categoría ni establecerse que sean estructurales ni tan graves. Las cantidades de las que estamos hablando son la merma habitual de cualquier país civilizado. 

Si los ultrapuros se sienten ofendidos, que lean y que viajen. España funciona, nuestro sistema de garantías asegura una convivencia pacífica y ordenada, y me parece un disparate meter a gente en la cárcel para calmar la ira de cuatro histéricas provincianas.

La civilización tiene que prevalecer. La Justicia no es un estado de ánimo. Las esposas no tienen por qué saber. Un hombre paga y calla.

Fuente 


¿Qué os parece?

8 de diciembre de 2014

De Pablo Iglesias y Sergio Martín y todo lo demás...


A pesar de la dificultad de la plaza, Pablo Iglesias volvió a salir triunfador en la pasada tertulia del viernes, "La noche en 24 horas" de TVE. Aunque un plató de televisión no sea el Gobierno de un país, no hay que restar mérito a este hombre solo frente a muchos y sin miedo a responder a lo que haga falta.

Realmente, si lo pienso bien, la dificultad no residía en la calidad de la mayoría de los contertulios,  precisamente porque fue bastante básica a juzgar por sus preguntas, sino en la actitud del presentador del programa, Sergio Martín, que se puso a sí mismo más de una vez en ridículo, por su agresividad sin sentido. Desde un principio, salió a matar de una forma un tanto torpona, olvidándose por completo de su papel de preguntador-conciliador, que era el que tocaba.

Sigue habiendo miedo y es obvio. Un miedo que se palpa en los periodistas y demás tertulianos que salen con pinganillo-pagador. ¡Cuánto daño hacen los pinganillos, tanto a los que los usan como a los que los padecen-padecemos desde el papel de "receptores"! En un mundo de intereses, como en el que vivimos, se han convertido éstos en la cuerda que mueve a las marionetas, que les paga al fin y al cabo. 

El periodismo ha muerto. Vaya si ha muerto. Por eso me da pereza abrir los medios. Una pereza enorme...

Efectivamente, vienen tiempos duros y difíciles para Podemos, y su equipo lo sabe bien. Es posible que se haga de noche para ellos antes de las votaciones de la Elecciones Generales de 2015, que aún quedan muy lejos desde el punto de vista mediático. Aún así, no les quito el mérito que sí les veo. Merecen un aplauso al margen de las ideologías y de todo lo demás. Es muy complicado, sobre todo actualmente, formar un partido político desde cero y ellos se están esforzando mucho, a pesar de las miles de trabas que les ponen personas y grupos de personas que juegan con el tan manido "miedo al cambio".

Esta entrada sólo pretende ser un reconocimiento a su labor en este sentido. Nada más. Deseo que, con ellos o sin ellos, España pueda llegar a ser un país líder y no un país que se agacha ante los abusos de otros con asquerosa docilidad.

6 de diciembre de 2014

Día de La Constitución




4 de diciembre de 2014

Del mundo líquido y ¡a Dios gracias!



Ando un poco desconectada de este mundo en el que todo se diluye con el paso de los segundos. Un tuit, otro tuit, otro, otro... Una noticia, otra noticia, otra, otra. Un bulo, otro bulo, otro, otro. Un escándalo de corrupción, otro escándalo de corrupción, otro, otro. Una víctima mediática, otra víctima mediática, otra, otra. Una víctima mediática manipulada, otra víctima mediática manipulada, otra, otra. Un sex symbol, otro sex symbol, otro, otro. Un mejor restaurante, otro mejor restaurante, otro, otro. Un salvador del mundo, otro salvador del mundo, otro, otro...

Con estos bombardeos desinformativos, en los que no se llama a las cosas por su nombre porque da miedo y, sobre todo, no interesa, no me extraño cuando escucho en el telediario hablar de Diosas en lugar de modelos, hablar de fútbol en lugar de mala educación, ignorancia y drogas, hablar de Constitución en lugar de hacer autocrítica social, hablar de intolerancia en lugar de Justicia.

En fin. Es triste pensar que no nos detenemos en nada como sociedad. Ni siquiera tenemos tiempo para formarnos una mínima idea de algo, por pequeña que sea.

Menos mal que aún podemos mejorar nuestra individualidad porque es lo que nos queda y NO ES POCO.

29 de noviembre de 2014

Vuelve Carlos Navarro "El Yoyas"

La inmigración y España

Es cierto que, en época de crisis, este tipo de problemas se hacen más grandes, debido a la falta de recursos a nivel general.
Pero, si hay algo que me toca las narices, es este buenismo de aquéllos que sólo son buenos cuando no les tocan sus dineros, su calidad de vida. 

Quizá, las formas de El Yoyas en este vídeo no sean las más apropiadas pero, bajo mi punto de vista, tiene mucha razón en muchas cosas que dice. Aunque sea políticamente incorrecto decirlo, claro... 
Discúlpenme los buenistas de este país, que son tantos a priori.
¡Qué penita!

Me encantaría conocer vuestras opiniones, una vez escuchado este mini-debate, aviso, un tanto polémico.

25 de noviembre de 2014

De El pequeño Nicolás




...que no deja de sorprenderme. 

Lo cierto es que poco había escuchado sobre él, a pesar de las innumerables apariciones en los medios de este pequeño diablillo o cómo quieran denominarlo.

El domingo pasado, vi la entrevista por internet por la curiosidad que ha generado a su alrededor. Uno no tiene conversación fresca cuando no está puesto en temas de actualidad, por muy desenfocada que esté la misma. Esto último, indudablemente, no lo creo en absoluto. Es más. Creo que las conversaciones más frescas se encuentran muy alejadas de los medios de desinformación.

Finalmente, y volviendo al asunto de la famosa entrevista del que le ha quitado protagonismo hasta al mismísimo Iglesias, me quedé como estaba porque no dice nada, no aclara nada... No sé qué pensar. Quizá no haya nada detrás, nada importante. Quizá, sí puedan temer los de alrededor lo que puede hacer este chico de veinte años por protagonismo, amor al Estado o amor a sí mismo. Me parece extraño que no hayan denunciado algunos, la verdad. Por otro lado, ¿interesa denunciar por unos motivos o por los contrarios? ¿qué demonios habría que denunciar?...

De momento, El Pequeño Nicolás, debo reconocer, me ha llamado la atención. Su detención oscura, sus arrejuntamientos a gentes importantes del país pero, sobre todo, su personalidad y su imagen unidas a su tierna edad de muchacho cuasi imberbe.

Dice que no es un friki. Yo no creo que lo sea, desde luego.

¿Y si lo hubiesen creado Ellos?