28 de agosto de 2016

Fin de vacaciones campurrianas




Regreso ya a una cierta rutina cotidiana. Aunque, hablar de rutinas en esta vida cambiante, es un poco osado por nuestra parte. 
Pero sí. Campurriana espera dejarse ver más el pelo que durante estos meses de escapadas, de huidas, de duelos en cierto modo.

Durante todo este tiempo, no he perdido el mar de vista. He saboreado también la montaña que convive con la costa y que, no por ello, es menos montaña.

Tengo pendiente una escapada a esa estepa dorada que tanto adoro. A esa otra montaña alejada de playas y acantilados marinos.

Comienza el curso y me siento extraña. Como si comenzase una vida nueva. Un cierto vértigo me invade en estos momentos de asomo a los precipicios vitales, a las etapas... 

Os habéis librado. No me apetece absolutamente nada hablar de política.

Y sí. He pensado en vosotros. 

7 de agosto de 2016

Crónica veraniega de Campurriana






Que el mundo es cada vez más efímero... Eso solemos escuchar últimamente, por mor de las redes sociales, por poner un ejemplo de corriente infinita y demasiado rápida para la asimilación mental.

En realidad, creo, no es tan efímero como nos está pareciendo ahora. Las noticias permanecen, a veces, más de lo que nos gustaría. Bien es cierto, que un atentado sólo se borra con otro atentado y un Gobierno con otro Gobierno. Una muerte con otra muerte. Un romance veraniego con otro romance veraniego...

Pero, en el fondo, si lo pensamos bien, todo permanece, casi todo, por muchísimo tiempo. Y si no permanece, se repite cíclicamente a lo largo de las repetidas estaciones y a lo largo de los repetidos acontecimientos de la vida de una sociedad dirigida y observada.

Pienso que seguimos ahí, con los dimes y diretes de las nuevas izquierdas y las derechas renovadas. Pienso que seguimos con los mismos protagonistas de mensajes-bomba que agitan los foros interesadamente, por pasta o por votos. Pienso, en realidad, que nuestras vidas son casi calcos de las vidas de nuestros antepasados. Somos envidiosos, generosos, cotillas, desinteresados, maliciosos, oportunistas, manipuladores, corruptos, amables, hoscos... Seguimos siendo así aunque muchas veces nosotros mismos no nos veamos tan claramente ubicados.

Ahora que he regresado a Twitter (Ripley me pondría verde en un comentario a pie de entrada), me gusta analizar los mensajes, las discusiones, las preocupaciones de los que, de vez en cuando, pegamos un gritito entre los millones y millones de gritos de socorro que pululan por los espacios virtuales. En realidad, son, efectivamente, "gritos de socorro".

El verano, lo que tiene, es que cede tiempo personal a la meditación. Meditación, por otra parte, más que necesaria durante el resto del año también. Un lujo, bien lo sé, para muchas personas que viven sobre una moto acuática que va a toda velocidad sobre las calmas o las tempestades que conforman nuestras vidas.

Yo ahora tengo la suerte de poder saborear la soledad deseada, el silencio, los paseos cerca del mar.
 Me llenan y me vacían. Eso es lo que busco en ellos precisamente...

Os dejo unas fotos del móvil. A ver si retomo la fotografía de cámara y trabajada...
Tenéis que disculparme los expertos.

Anda, contadme algo. Este silencio me aterroriza.
;)

6 de agosto de 2016

Perdida, más que encontrada...



Ando de un lado a otro con el rumbo que marcan estas épocas estivales, a veces demasiado alejadas de las rutinas también necesarias.

Camino sobre las aguas o, al menos, disfruto de esa sensación tan dulce, tan agradable, tan digna de ser recordada en los fríos días de los largos inviernos que se avecinan.

Me he tomado el verano tranquilo. Como una huida, como un acercamiento.  

He echado de menos a los que ya no están, a los que están pero parece que se han ido también. He saboreado la dulzura de la nostalgia y, a su vez, el amargo sabor que va dejando en nuestras vidas. 

A veces, me da la sensación de que vivo observando lo que otros viven. 
¿Os ha ocurrido alguna vez algo semejante?

10 de julio de 2016

Víctor Barrio


Unas fotografías que le hice hace unos años. Un recuerdo especial.
Descansa en paz, Víctor.


Una playa, un remedio


Sigo casi desconectada y sin ordenador. Es fácil si uno vive cerca del mar. Una toalla, crema solar y ganas de zambullir los pies en la arena y la cabellera en las aguas azules.
Ahora, desde la cama, siento aún el calor de este día tan brillante del verano de Galicia.
Aquí, tenemos que saborearlos bien por si las moscas.

4 de julio de 2016

Un pensamiento antes de dormir y desde el móvil

No. No me olvido de mi saloncito.
Estoy un tanto olvidada por mis musas.
Demasiadas emociones juntas últimamente. Demasiado ruido también.
Estoy en ese momento en el que amar tanto me duele.
Pues sí. Estoy rarita.

26 de junio de 2016

Rajoy contra todos (con actualización)



Es así. Las Elecciones Generales 2ª parte, que se presentan ya a la vuelta de la esquina, tienen sólo dos partidos posibles: A (Rajoy) ó B (todos los demás).

No tengo ni idea de qué ocurrirá ni nadie la tiene. Lo que tengo muy claro es que, o votas a Rajoy o votas al resto. Ciudadanos no se sabe si va o si viene... Personalmente, considero que Albert tiene buenas intenciones pero muy poca experiencia y muchas dudas y cagadillas varias, que le han hecho retroceder y con razón. Que si centro, que si centro-izquierda... Oh...la derecha mala-malosa ya no, que perdemos muchos votantes buenistas
Y en este país, lo sabemos perfectamente, sobran buenistas por todas partes.
Albert puede que llegue a apoyar a Rajoy para formar Gobierno. No sé cuál es su última opinión al respecto. Y tampoco me importa porque del dicho al hecho, ya lo conocemos de sobra, un largo camino en política.

No veo presidentes de peso en ninguna de las alternativas, la verdad. En realidad, hace tiempo que no veo a personas de peso en los puestos que debieran ocupar personas de peso... Veo, en cambio, mucha inmadurez, poca formación, escasa educación básica en algunos, poca visión de país, conocimientos cero en economía, y muchas ganas de espectáculos de baratillo y de escaño. No olvidemos, por cierto, la sonrisa profidén, que de eso estamos que lo tiramos.

Unos salen de la Uni con discursos elaborados para seducir a jovencitos con ganas de cambio pero con poca visión crítica a nivel global. Otros, salen de trabajos dignos de recién licenciados con ganas de no sé qué porque no lo saben ni ellos. Y luego están ésos que llevan la bandera de izquierdas por doquier aunque se dediquen a dar pasta a los que tienen y a los que no tienen... sin tino y con sólo una intención, y no precisamente honesta con el pueblo. Pedro Sánchez se mete hasta la cocina de sus potenciales votantes para conseguir el voto, cual ave carroñera, con la palabra izquierdas tatuada en la boca y el canto Sanidad y Educación, que ya estamos cansados de escuchar por los sinsentidos que hay detrás del mismo. 
Ojalá en este país pudiésemos ser de izquierdas... de esas izquierdas que reparten justamente y que no existen desde la creación del concepto... Y no dudo que existan buenas intenciones en algunos. Pero esos algunos serán buenos pero no tontos. No querrán repartir sus dineros con los que abarca el gran paraguas de los de izquierdas actuales.

Y no. No voy a defender a Rajoy aunque lo parezca. Aunque reconozco que, de todos ellos, es el que más confianza me da de cara al futuro de España. Su gran error, sin duda, el nulo castigo a la corrupción que concedió a sus corruptos del partido. Lo ha pagado y lo seguirá pagando muy caro.
Y, por cierto, muy loable su comportamiento de cara a la investidura. De sentido común aunque otros quieran venderlo como otras paridas.

Lo que más miedo me da de esas alternativas nuevas es la falta de respeto que tienen hacia las leyes, hacia nuestra Constitución (que es la ley de leyes), hacia las personas que no piensan como ellos.

También me producen vértigo los comportamientos que veo hacia los nacionalismos; hacia Cataluña y lo que venga después... 

Esa falta de rotundidad, ante asuntos que considero trascendentales para España, me da un empujón a las urnas.

Puede llegar a ser Presidente cualquiera a estas alturas, es cierto.  
También creo que, posiblemente, no sea tan importante como creemos el resultado de estas elecciones.
Mandan los de fuera y no hay tu tía. Ésos que no se presentan pero que están ahí permanentemente dando por el mismísimo.

¿Hacemos una porra?

19 de junio de 2016

Entradas populares del saloncito: ¿Pero cómo podemos andar tan salidos?


Fuente de la imagen

Sin duda, La Kardashian lo sabe y ha aprovechado para rentabilizar estas "salidorreces" nuestras con su enorme y aparatoso cuerpo.

Pues veréis: todo esto sale porque he puesto en este país de las últimas cosas el enlace a las entradas más "populares" del saloncito. Este gadget que ya viene por defecto en las opciones de diseño de Blogger y que seguro muchos conocéis. De hecho, ya lo he visto en alguna de vuestras bitácoras.

Tenía curiosidad y el resultado fue, efectivamente, esclarecedor. Campu, pobre ilusa, pensaba que las personas que se acercaban al saloncito, en su mayoría, no buscaban sexo precisamente. Y, básicamente, porque éste NO es un blog de sexo aunque no se tenga pudor en tocar el tema si la ocasión lo merece.

Pero no. Lo que pinchan la mayoría de los que entran aquí es precisamente ese ramillete de entradas que podrían contener alto voltaje en este sentido pero...se quedan en eso. No recuerdo, al menos, entrada del saloncito que haga desahogar tan primitivo instinto de forma directa y efectiva. Quizá me sorprenda, pero os prometo que no recuerdo ninguna porque ninguna fue escrita con este fin tan útil en una sociedad que cada vez toca más pantalla y menos carne ajena.

Pues eso. Que andamos más salidos que el pitorro de un botijo.