19 de mayo de 2015

Un bluff en el teatro


No me gustaría ser demasiado dura porque soy consciente del trabajo que hay detrás de una obra de teatro. Aún así, creo que se debieran tener en cuenta las críticas constructivas para mejorar en un futuro. Para intentar mejorar, al menos.

Ahora, con las redes sociales, uno goza de una mayor cercanía con el artista. Esto me ha posibilitado el dirigirme a ellos, ya sea para alabanzas o para algo menos afortunado aunque más enriquecedor, sin duda alguna. Si las palabras son correctas y no pretenden dañar, sino todo lo contrario, es posible que esto de internet haya servido también para hacer progresos en "el mundo de la cultura".

En su día, hice una puntualización a Echanove por sus "Conversaciones con mamá". Él, incluso, retuiteó la crítica y estoy segura de que la tuvo en cuenta. Son dos actores (él y María Galiana) como la copa de un pino, pero algo faltó que no me llegó del todo en la segunda parte de la obra. Aún así, la disfruté. Como disfruto siempre de las buenas interpretaciones.

Aplaudí hasta agotarme a Lola Herrera y Héctor Alterio en la obra "En el estanque dorado". No pude decir nada, salvo elogiarlos, admirarlos sin fin. Me permitieron meterme en su relación de pareja; una pareja madura entrañable, deliciosa y real como la vida.

Y, recientemente, en la obra "El jardín de los cerezos", luché por no bostezar, por escuchar alguna voz que apenas se escuchaba entre las butacas del teatro. Me dio pena que una historia que da para tanto se quede en algo insustancial, plano, insípido. Esta obra pide a gritos una interpretación de teatro; con su juego de voces, de personajes, de relaciones entre personajes, de entusiasmo. No hubo eso y siento muchísimo decirlo. Dos de los actores, quizás tres, podrían ser salvados, es cierto, y algo más... El resto, como diríamos en EGB, necesita mejorar. Espero así sea. El público lo merece y los actores... y no todos los actores sirven para hacer teatro.

10 de mayo de 2015

De Risto, de política y de telebasura...



Hoy me he levantado con el pie izquierdo. Supongo que porque últimamente soy más consciente, si cabe, del batiburrillo en el que vivimos. Da igual una cosa que otra. Todo, a la larga, termina siendo lo mismo. Me estoy refiriendo a la misma mierda aún proveniendo de lugares distintos, de universidades distintas.

¿En qué se diferencia el debate político que tiene lugar en las instituciones con el debate que se genera a partir de cuatro periodistas hambrientos de éxitos fugaces, de frases e imágenes que protagonizan apenas un segundo el panorama actual?... ¿Cuánto darían ellos por esa notoriedad fulminante que termina por aplastarlos inevitablemente?... Respondo yo: algunos, darían hasta su vida.

5 de mayo de 2015

Jesús Hermida

Por su flequillo, su originalidad, su frescura. Por ese periodismo inteligente y natural que parece haberse desvanecido para siempre.
Jesús Hermida. Nuestro desde el momento en el que lo conocimos.




Éstas eran las palabras que le dedicaba ayer en FB a Jesús Hermida. Sentí muchísimo su muerte. Era de esas personas que rodeaban mi infancia, mi juventud. Aun siendo pequeña, supe admirar su forma de trabajar, su seguridad, su modernidad con ese punto tan distinto, tan peculiar, tan especial. Su imagen, incluso vista hoy, sigue siendo moderna.

Era un hombre que disfrutaba con lo que hacía, que lo hacía bien. Con ilusión, con ganas.
Las ganas que ya no existen y, quizá, esto no sea culpa del periodismo. Sólo quizá...

Jesús, no quería dejar de despedirme. No quería despedirme, en realidad.
Hasta siempre y muchas gracias por todo lo que nos has dado.

Be Beautiful, Be You

Hay realmente ejemplos maravillosos. Hay personas que son un ejemplo en sí mismas. Lizzie Velasquez es una de estas personas, sin duda alguna. No sabía de ella hasta hoy, la verdad. La había visto en algún sitio bajo el título "La mujer más fea del mundo" y nada más.
A pesar de ese toque americano que tienen todos los discursos motivacionales, es digno de ver este vídeo y digna de un gran aplauso también su familia, su madre.
No hace falta centrarse únicamente en los momentos difíciles de su vida. Se dan, obviamente, por hecho. Aunque, es cierto, hay que tenerlos en cuenta fundamentalmente para comprender la fuerza que puede llegar a tener el ser humano para seguir adelante, para sobrevivir y, sobre todo, para VIVIR.
El amor es tan importante.
Felicidades, Lizzie.



27 de abril de 2015

Escribiendo...

Mientras rebuscaba entre los guisantes la solución a sus problemas, el tiempo siguió pasando tras los cristales fríos de la ventana. Sólo en la ciudad gris transcurrían las horas, los días, las semanas..., como transcurren los momentos previos a la muerte esperada. Hacía mucho que esta magnitud se había detenido en el interior de la vieja casa heredada. Con ella también se heredaron los temores, las inseguridades, las viejas recetas que calentaron a los antepasados de la familia cuando el mundo estaba aún por hacerse. Ahora ya no queda nada. Por eso estamos detenidos en medio de un falso movimiento creado.

Un instante y nada menos



A veces, los instantes más significativos se esconden entre las fotografías técnicamente más pobres. He aquí uno que quedó en mi retina para siempre; mientras apretaba el botón de la cámara en aquella inmensa juguetería y ahora, meses después, recordando este momento mágico. La ilusión de la niña y la mirada tan expresiva de la madre. Quiero imaginar que es la madre...su calma es deliciosa, y sus ojos...

Me gusta.
:)

21 de abril de 2015

"Made in Galicia" de Fernando Fernández Páez

"Made in Galicia" de Fernando Fernández Páez


Y de exposiciones que acercan a realidades de una manera particular. Sin tanto ruido pero con una sensibilidad que nos devuelve la esperanza de alguna manera. La realidad es cruda pero, si la sabemos observar con detenimiento, quizá aprendamos algo...

Esta serie de Fernando Fernández Páez me gustó especialmente.

(Obra ganadora del V premio Luis Ksado (2002))

19 de abril de 2015

Una película...


Últimamente, estoy viendo otro cine. Me gusta que me acerquen a otras realidades a través de la pantalla aunque, claro, todas las realidades son vistas desde distintas e innumerables miradas...
Cada uno de nosotros tenemos una visión de las cosas, elaborada a partir de unas experiencias, conocimientos, sensibilidades... A través de la lectura, del debate..., seguramente sigamos aprendiendo siempre. Y, es cierto, no hay nada como vivir cerca de lo que se nos presenta ante los ojos y, sobre todo, no hay nada como tener la mente abierta y el corazón caliente.

En la película Timbuktu se relatan unos hechos que, probablemente, no nos son del todo desconocidos. Aún así, la manera de contarlos, la belleza y dureza de las imágenes, la música, la humanidad y la ignorancia...tejen una historia, tan sencilla como compleja, que da escalofríos.