No había leído nada sobre Podemos y uno de sus representantes, que es Pablo Iglesias. Tampoco le había escuchado aunque sabía que ya era un asiduo a los debates políticos televisivos y que se sabía defender muy bien, dada la dificultad de algunas plazas.
Se les ve como una prolongación de Sol por aquello de las asambleas y el poder otorgado a los ciudadanos, a la democracia limpia sin castas por medio. Creo que no hace falta definir casta a estas alturas y supongo entrarán aquí los que se enriquecen de manera injusta a costa del pueblo, que ya son unos cuantos en un país cada vez más desigual.
Me ha parecido Pablo Iglesias una persona valiente y con ciertos argumentos aunque sin una base sólida. No comulgo con él en muchas cosas porque me genera muchas dudas e, incluso, miedos. Pero no hay que negarle un cierto agradecimiento por su trabajo, por su labor casi imposible en medio de estas telarañas tan bien tejidas por los que viven algunos escalones más arriba de los ciudadanos de a pie que, desgraciadamente y paradójicamente, son los que supuestamente tienen que gobernar a favor de los mismos y que cada vez están más alejados de sus problemáticas cotidianas, de las problemáticas cotidianas en general.
No sé cuál es la solución a todos estos desaguisados que nos rodean. Realmente no tengo ni idea. Está claro que hay que romper con muchas cosas que parecen amarradas a la sociedad cual garrapata a la piel de un perro.
En el caso de Podemos, me parece bien que se aplique seriamente un Plan Anticorrupción, se reconsidere la Ley Hipotecaria y se tengan en cuenta las opiniones de los ciudadanos y esos derechos humanos que no sé para qué han valido a nivel mundial a día de hoy, pero que está bien tenerlos en cuenta a la hora de tomar medidas en todos los sentidos.
Por otro lado, hay que tener en cuenta también que existen muchas personas actualmente que luchan contra el sistema pero deseando beneficiarse de él, o beneficiándose ya, a costa del trabajo de los demás (y que conste que no hablo de Pablo Iglesias precisamente, sino de muchos que tenemos cerca y puede que ni lleven corbata siquiera). Es fácil luchar contra el sistema de este modo y, por cierto, a éstos también los meto yo en la cesta de la casta, por si al representante de Podemos se le había olvidado mencionarlos en alguna de sus definiciones, que lo desconozco realmente.
Además, me da miedo de su discurso el concepto que tiene de los nacionalismos, de la problemática de la inmigración, del consumo como medio para generar la riqueza de un país...¿qué tipo de consumo?. No sé...demasiadas dudas...
Algo que también me preocupa es que el problema de conceder demasiado poder
al pueblo es precisamente el peligro de la manipulación social que, a
pesar de que no queda políticamente correcto decirlo, es muy fácil de
aplicar por el desconocimiento existente alrededor de tantos y tantos temas. Lo estoy viendo con ciertos movimientos que me han dado pavor últimamente
porque veo que no tienen marcada una meta clara y limpia
sino demasiados vacíos, demasiadas incongruencias, demasiadas lagunas que pueden beneficiar a los que, precisamente, sí saben de lo que están hablando.
Me encantaría conocer vuestras opiniones.