No. No voy a criticar el cine español porque, es cierto, estos últimos tiempos ha subido la nota. Hay que ser justos también y, además, nunca he dudado de la calidad de muchos de nuestros profesionales de este Arte (cuando lo es).
Podemos decir, eso sí, que cuando la cogemos con algo, la cogemos de verdad. Y es que ahora estos ojos azules de Jesús Castro no nos los quitamos de encima ni aunque miremos hacia otro lado. Hay que reconocerles el mérito y hace bien el actor en explotar la mirada de niño entre bueno y malo y todo lo contrario. Ojalá pueda enseñarnos algún día su talento en papeles diferentes. Ojalá le permitan cambiar de registro y poder demostrar otras cosas. Que se siga preparando, que siga mejorando. Le deseo suerte porque, además, parte con ventaja. O, quizás, con todo lo contrario.
En El Niño encontramos una historia dura, entretenida hasta el desenlace. También real, salvo el papel de Sergi López, que se queda un poco flojito si tengo que poner un pero. Aun así, la recomiendo si no la habéis visto ya. Tosar, como siempre, magistral en su papel de actor. En "los otros papeles", tenemos nuestras diferencias pero se las perdono todas. Por su trabajo; sus trabajos en todas y cada una de la películas que he visto de él, que creo son prácticamente todas las que ha hecho.
En La isla mínima, disfrutamos de una historia con un color especial, con silencios, con momentos. Con buenas interpretaciones, salvo la de Nerea Barros, que no llegó a convencerme, y mención especial y muy merecida al trabajo del gallego Javier Gutiérrez, que es un actor como la copa de un pino y que me gusta mucho más en papeles dramáticos. Si tengo que poner un pero a esta cinta, éste será el de su recorrido entrecortado. Parece que algo no fluye de manera natural, continua, sino que va a trompicones. No sé si me explico. Si la veis, quizá lleguéis a comprenderme. Quizá no.
Me encantaría conocer vuestra opiniones.

