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18 de marzo de 2017

En mis paseos junto al mar, encuentro hasta cadáveres...





Sigo caminando cada vez que puedo. Como los hombres que huyen a la mar cuando la tierra los aprieta, los ahoga.

Siempre existe algo que nos aprieta. Curiosamente, y como somos tremendamente complicados, eso que nos aprieta en un momento, nos libera en otro.

Me cuesta escribir últimamente. Me refiero a extenderme con palabras cuidadosamente seleccionadas. Quizá sea el momento, el capricho, la falta de tiempo o el no saber sacar jugo a tantos sentimientos-pensamientos que corren por mi cabecita revoltosa.

De las últimas polémicas de las redes, me quedo con esos espacios libres de violencia machista. Y me pregunto yo para mis adentros, que cuál seguirá siendo el siguiente absurdo buenista o populista. Soy de las que pienso que el estar contra la violencia (no sólo de género, sino cualquier tipo de violencia) no es pregonarlo a gritos o con carteles. 

Esta sociedad parece que sólo sabe pregonar. Como el ricachón que da limosna a la puerta de la Iglesia un Domingo de Ramos.

7 de octubre de 2016

De coños e "hipogresías"

Durante estos últimos días, Amarna Miller, actriz porno que entrevistó en su día Risto Mejode, ha paseado por muchos medios de comunicación debido a su vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona.

Es una chica lista y espabilada pero... siento decir que este vídeo me pareció una auténtica muestra de la gilipollez progre que campa a sus anchas, en estos tiempos tan modernos, por muchos de los rinconcitos que habitualmente pisamos en nuestra vida cotidiana.

Últimamente, estoy tan en desacuerdo con tanta gente, que me siento un poquito más inteligente o, por no quedar como prepotente, "un poquito menos parva". Y es que lo de los buenismos, populismos, animalismos e hipocresismos, me pone los pelos como tronchos de berza.

Disculpen mi lenguaje. Voy a dejar los fragmentos tal y como los he escupido. Sin pensar pensando. Ya me entienden ustedes.




Dejo aquí una columna de Elvira Lindo relacionada con el asunto en cuestión, entre otros:

Coño, esa palabra de moda (columna de opinión de Elvira Lindo)
  
No tengo nada en contra de esa expresión, la utilizo con bastante frecuencia, pero no como reclamo o para llamar la atención.

Hubo un tiempo en el que algunas mujeres achacaban a los hombres la mala costumbre de pensar con la polla. Pensar con la polla era estar prisionero, pero a mucha honra, de los instintos más primarios. De un hombre que pensara con la polla una mujer no se podía fiar. Un hombre que pensaba con la polla no valoraría a una mujer en su conjunto, intelecto y físico, sino que sólo se detendría a valorar si una chica era lo suficientemente atractiva para esa parte del cuerpo con la que pensaba, la polla. Yo conocía a hombres así de transparentes, algunos incluso me hacían gracia por su evidente primitivismo, pero no eran mi tipo. Los había que sostenían que incluso aquellos varones que aparentaban más sofisticación intelectual, a la hora de la verdad, pensaban con esa parte concreta del cuerpo que señala, según la inclinación de su ángulo, lo que un hombre bien constituido piensa. 


Fueron muchos años de escuchar aquello de “lo hago porque me sale de la punta de la polla”. Casi de manera inconsciente, algunas, yo creo que las más listas, encontramos a hombres que tenían un pensamiento más sofisticado y tanta capacidad como nosotras de pensar con la cabeza en unos momentos y de dejarse llevar por sus instintos cuando terciaba. De alguna manera, sabiendo elegir, demostramos que hay muchos hombres con los que una relación igualitaria es posible. Los hay. Los hemos tenido como pareja y los hemos criado. Hombres que no tienen ningún interés de mostrarse como especímenes dominados por instintos animales, hombres que no presumen de su potencial, que no piensan continuamente en términos de cacería.


Pero hay un tipo de feminismo ahora que no llego a entender, que tiende a ver a los hombres como a una masa compacta de hormonas, donde unos individuos no se diferencian de otros. Pareciera que estuvieran infectados por ese mal definido como heteropatriarcado del que no pueden escapar. Los pobres. Es ese tipo de feminismo que gusta hablar en plural siempre y afirma “nos matan”, “nos violan”, como convirtiendo a todas las mujeres en víctimas: tanto a las vivas como a las muertas, a las que han sufrido una violación como a las que se han tenido que enfrentar a un simple patoso. Porque hay patosos, sí, pero lo que hay que predicar es la defensa, no el victimismo. Desde los 19 años, como trabajadora me he topado con más de uno, pero he aprendido a pararles los pies, y es una victoria que tengo en el saco. No siempre me han sacado otros las castañas del fuego.


Y hay mujeres que han entendido que la igualdad está en pronunciar tantas veces la palabra “coño” como ellos lo hicieron con sus palabra fetiche, “polla”. Igual que los hombres reducían sus aspiraciones a lo que expresara una parte de su cuerpo, parece que ahora el coño ha tomado el relevo. Consideramos heteropatriarcal que un señor actúe como le sale de la polla, pero nos parece progresista y transgresor hablar de nuestro coño como significante de nuestra libertad. Una actriz porno, Amarna Miller, nos habla de porno feminista y nos explica lo atrasadísima que está España porque, al parecer, lo que cuenta en términos de liberación de la mujer es lo que se realiza con cierta parte del cuerpo. Leo que una joven feminista, Diana López Varela, publica No es país para coños, para mostrarnos de qué manera aún no hemos conseguido la igualdad: interesante, pero ¿por qué elegir un título reduccionista que vuelve a insistir en esa separación arcaica de las pollas a un lado y los coño a otro? El otro día, una artista plástica señaló que ella era nacionalista de su coño. Bravo.


No tengo nada en contra de esa palabra, coño, la utilizo con bastante frecuencia, pero no como reclamo o para llamar la atención. Debieran saber quienes la usan como si fuera transgresora, que un término audaz que se repite con excesiva frecuencia acaba siendo, simplemente, una vulgaridad, tanto como una película de destape de los setenta, tipo El fontanero, su mujer y otras cosas de meter, o aún peor, la demostración pueril de un papanatismo ideológico que en dos años suena ineficaz y viejuno.


Tenemos claro que la liberación está ligada al sexo, pero también a la interrupción del embarazo (véase Polonia), a la procreación (los niños no vienen de París, pero digo yo que habrá palabras más delicadas para expresar de dónde salen nuestros hijos), a la igualdad laboral tanto en puestos como en remuneraciones, al trato que se nos da, a la consideración social como iguales. Si siempre sentí algo de vergüenza ante ese lenguaje machorro, invasivo, ordinario, primario, entiendo que las cosas no se cambian usando el mismo estilo. Por mucho que esa palabra, coño, en la intimidad pueda sonar a deseo, a deseo con amor. O sin él.

Fuente 

O lo malo de mezclar politicuchas con churras...

9 de abril de 2016

Mustang (2015), la película



Otra película recomendada por el saloncito. 

La historia de cinco hermanas en un pueblo de Turquía. La historia de cinco futuras mujeres, que se tendrán que enfrentar a una sociedad cerrada que tiene muy claro cuál es el papel de la mujer. 
Salí del cine con lágrimas. Salí del cine pensando en la suerte que tenemos las que vivimos en el denominado mundo desarrollado
Van por detrás de nosotros. Muy por detrás aún. Y nosotros seguimos buscando la igualdad de oportunidades...

No quiero desvelar demasiado. Me callaré y abriré debate, si se tercia, más adelante. 
No me gusta profundizar en las películas en este país de las últimas cosas. Sobre todo, cuando son recientes.

Ya me contaréis.

7 de diciembre de 2015

Soraya



Se los come a todos. Es más: se los come a todos con una sonrisa y una actitud nada forzadas. 
Es como si Soraya hubiese nacido para esto: para las situaciones de tensión, de exposición pública, de responsabilidad con mayúsculas.

Una pequeña gran mujer que dirige a todo el que se le pone delante. Y, lo que es más difícil: la quieren a pesar de los pesares. A pesar de este poder inteligentemente gestionado que tiene entre las manos.
Y el que no la quiere es que anhela ser como ella y no puede. No es capaz por razones obvias.

Admiro y envidio a Soraya. Esa seguridad pasmosa, ese "espabile", esa competencia para lograr el equilibrio físico y mental y seguir siendo natural, serena, fresca y lozana e, incluso, divertida.

Ay si tuviese que ir esta noche yo al debate e interpretar su papel...
Moriría antes. Os lo digo en serio: moriría.

11 de octubre de 2015

Una de las fotografías del día



Es el levantamiento de la actriz Inma Cuesta ante las mentiras de los retoques fotográficos.

Ojalá se pudiesen destapar todas las mentiras de esta manera tan sencilla. A la vez, tan complicada. Y, de hecho, he de felicitar y agradecer a Inma esta actitud tan valiente porque, con su denuncia, apunta a demasiadas marcas y medios que pueden prescindir de sus servicios por la rebeldía. Rebelarse ante una mentira que vende, ya lo sabemos, lleva implícito un precio. Muchos no están dispuestos a dejar de ganar. A pesar de todo...

También, es verdad, puede llevarla a todo lo contrario. A la cumbre de marcas que apostarán a partir de ahora por la naturalidad imperfecta que, sin duda, es más bella que la artificialidad perfecta. Esta artificialidad, que ahora acostumbramos a ver en los medios, ya aburre. Ya ha dejado de ser bella por lo "plasticoso" del asunto.

Es una impresión mía o ¿las mujeres han ido hacia atrás en esto de la imagen pública?...
Sí, lo sé. Ya se ha hablado mil veces de este tema en el saloncito.  Soy mujer y debe de ser eso...

7 de enero de 2015

El Vestido de La Pedroche



Los de La Sexta, tele-progre donde las haya, han conseguido rentabilizar, una vez más, la carne de una de sus presentadoras macizas. En este caso, y como casi todos sabemos, ha sido la carne de La Pedroche, que jura y perjura que nadie le ha obligado a realizar tal acto la noche de Las Campanadas, por otra parte, no tan distinto a los protagonizados por ella en otras ocasiones; tanto en las redes sociales, mostrando una imagen aún más cercana al piropo húmedo de babosos-babeantes, como en otro tipo de medios.

No se trata del vestido, sino de la actitud, de la clase de mujer... Evidentemente, el vestido sería otro si lo llevase puesto su vecina de noche Anne Igartiburu. De eso estoy segura. 

Es cierto que cada uno es libre de hacer y deshacer a su antojo, en cuanto a cuestiones personales y profesionales se refiere. La Sexta con carne entra mejor; lo sabe, lo sabemos. Y por este motivo tan básico, ha decidido explotar sus encantos con los cuerpos que permiten tal explotación. Algunas mujeres se han dado a ello sin reparos y otras, cuyo físico también lo vale, han optado por otros caminos más duros, más fáciles...según se mire...

Yo no me considero una persona retrógada pero debo decir que a mí me da mucha lástima ver escenas como éstas. Parece que regresamos a un punto anterior; a un instante donde, de nuevo, la imagen de la mujer regresa a su posición de florero y desahogo básico-elemental.

Es cierto que no son todas las mujeres las que se prestan a estos menesteres y, por ello, tampoco se debe considerar aquí a todas las mujeres. Aún así, yo creo que actitudes como éstas, que volvemos a ver con más frecuencia últimamente, hacen daño a la dignidad femenina. Yo, al menos, me siento dolida al verlas y muy triste por el retroceso. Esto sí que es retroceso y no progresismo. Curiosamente...

¿Nos hacemos unas pajillas?

6 de noviembre de 2014

"Fulanas o sumisas" de Fernanda Tabarés


Iba a comentar algo en el saloncito sobre aquéllos que ahora reivindican no sé qué en favor de los más desfavorecidos de esta sociedad porque, curiosamente, sus boquitas no están siendo alimentadas como antaño.
Pero hablar de los de la ceja y allegados, a estas alturas del día, me excita sobremanera y eso no es bueno para conciliar sueños.

En su lugar, os dejo esta columna de Fernanda Tabarés que he leído desayunando esta mañana. ¿Qué opinión os provoca?...

Por cierto, la fotografía de Letizia la he añadido porque su caso sí que me ha llamado la atención especialmente, en cuanto a cirujías estéticas se refiere. Si no existían ya pocas contradicciones en su vida, la de su cambio de imagen se lleva la palma.




El día que Renee Zelwegger visitó a su plástico y se hizo un trasplante de cara fue un mal día para la mujer. Para la propia Renee y para la mujer en el sentido más absolutamente genérico de la palabra. Tras salir del cirujano, yo creo que Bridget Jones tendría que haber acudido a un tanatorio y velar su recuerdo físico, hacerle un funeral a sus pellejos, encomendarse a su blefaroplastia y despedir a la persona que fue, a la mujer a la que parieron. Sería una forma ritual de saludar a su nueva apariencia porque el bisturí dejó de cuerpo presente a la actriz que salió del quirófano convertida en otra en un proceso que es lo más parecido a la muerte, esa muerte a la que ahora se entregan de forma voluntaria y compulsiva señoras bellas e inteligentes enfermas de esta idea banal y toxicómana de la juventud.

En algún momento de los últimos años las mujeres nos empezamos a estafar. Ya me dirán cómo explicamos que individuas cultas e inteligentes, bellezones con muchos posibles, tías estupendas, señoras de los pies a la cabeza sucumban a esa presión por paralizar el tiempo que finalmente las convierte en monstruos. Decía Benedetti, hablando de la belleza, que cada cuerpo tiene su armonía y su desarmonía. Que en algunos casos la suma de armonías puede ser casi empalagosa y que en otros el conjunto de desarmonías produce algo mejor que la belleza. A cada vez más mujeres les cuesta encontrarse la guapura en sus desarmonías, en esta estafa colectiva que impone un ideal uniformado que penaliza a las que rompen el molde. O eso creemos.

Lo que falla es la base misma del razonamiento, esa asociación tan del siglo veinte entre belleza y juventud, como si la hermosura dependiera solo de los años, como si no hubiera viejas hermosas y jóvenes horrorosas a las que solo el tiempo mitiga la dureza de su mueca. Cincuenta años después de la revolución feminista, 165 después de las cuáqueras sufragistas, ¡¡65 después de que Simone de Beauvoir escribiera El segundo sexo!!, la mujer del siglo XXI está enferma de autoestima, esa red fragilísima que empieza a tejerse en cuanto la criatura asoma al mundo y que cualquier cretino pertrechado con esa agresividad imbécil que exuda un buen complejo de inferioridad puede cargarse con dos comentarios y una recriminación sexual dicha a tiempo.

Manuel Fernández Blanco, psicoanalista, me ratificaba estos días que las relaciones sexuales se construyen hoy a través del porno y que la dependencia afectiva de las crías es más intensa que nunca. Escucho cómo una veinteañera confirma que las mujeres con el sexo aventurero son tildadas de zorras mientras que los chicos con una entrepierna de trotamundos son unos campeadores. ¿Qué ha pasado con los últimos treinta años? ¿Por qué extraños derroteros se ha desarrollado la mujer? La lista de estereotipos es atosigante: se sospecha de los hombres que sucumben a los brazos de la mujer madura; el declive reproductivo sigue siendo un pasaporte indefectible hacia la jubilación social; el desvencije físico se tolera en los hombres y se desprecia en las mujeres; las portadas de las revistas proyectan seres inventados con el ratón del photoshop y la publicidad (ah! la publicidad....) vende mujeres sumisas o putas o vírgenes o enfermas. El último editorial de moda de la revista Interview enseña a un grupo de modelos cubiertas con ropa de grandes firmas y rodeadas de basura... Las fotos, en esta página. Sin comentarios.



19 de septiembre de 2013

¿Un interés que se perdona?

ADVERTENCIA CAMPURRIANA: podéis ver esta cinta sin leer nada sobre ella. Creo que es mejor para formarnos nuestra propia y personal opinión. Después, el debate...

Fuente de la imagen

Acabo de verla. La película-documental sobre Mónica del Raval. Dejo aquí el enlace por si os interesa.

Sinceramente, creo que merece la pena conocer esta peculiar historia. Una visión del mundo; otro mundo que seguramente muchos de nosotros no conocemos hasta sus entrañas. La protagonista, a pesar de todo, se hace querer desde el primer momento. Su tremenda seguridad en sí misma y la manera de tomarse las cosas, la vida al fin y al cabo, constituyen una lección de vida. Al menos, así lo veo yo después de conocerla. "Es tal cual", dirían muchos. Y lo es sin duda alguna. 
Además de una lección de vida, es también una lección de supervivencia, de amor sobre todo. Nos necesitamos los unos a los otros inevitablemente y ella lo sabe y comparte. Es sincera, fuerte e incluso generosa. Sabe perfectamente lo que significa "simbiosis" y lo aplica cada minuto de su extravagante existencia.

Si os animáis, ya me contaréis.

29 de marzo de 2013

Si quieres codearte con estrellas de la talla de Rafa Nadal...

Fuente de la imagen

Si quieres codearte con estrellas de la talla de Rafa Nadal, apúntate a la selección de recogepelotas de YO DONA y Mango para el Mutua Madrid Open 2013. La cita, el 2 de abril (de 10.00 a 14.00 horas) en el Hotel Santo Mauro de Madrid. ¡No te la pierdas!

Requisitos: Tienes que ser mayor de edad, hablar español e inglés y medir 1,70 m como mínimo. Está remunerado.

Fuente: revista YO DONA (texto literal)

versión anuncio internet: aquí

Una vez más, la hipocresía de estas revistas supuestamente "defensoras" de la mujer.

14 de octubre de 2012

Las mujeres de Hopper


Quizá hoy, más que nunca, las mujeres nos sintamos identificadas con las protagonistas solitarias y pensativas de los cuadros de Hopper. De nuevo, los ciudadanos se ven atrapados en un mundo que sólo les produce impotencia. Menos mal que todavía queda una ventana por la que entra el sol. Esperemos que no nos la cierren también. O, peor aún, que no la cerremos nosotros mismos.

28 de mayo de 2012

De viajar en el tiempo y de canciones prohibidas...

Hoy en día estas letras, estas canciones...estarían bajo tierra.
Y ellos...con los huevines cortados.



Estás haciendo mal al dejarme pasar,
estás haciendo mal y no sé lo que va a pasar.
Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte
hasta que digas sí, hasta que digas sí,
hasta que digas sí, sí, sí, hasta que digas sí.

Mírame el ojo derecho, niña, y dime que ves en él,
seguro que hay ansia y fuego, muchas pagarían por él.
El día más claro pronto llegará,
ajústate los pantalones y vamos a bailar,
y dime sí, por favor, dime sí,
por favor, dime sí, por favor, dime sí.

Estás haciendo mal al dejarme pasar,
estás haciendo mal y no sé lo que va a pasar.
Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte
hasta que digas sí, hasta que digas sí,
hasta que digas sí, sí, sí, hasta que digas sí.

Estás haciendo mal,
estás haciendo mal,
estás haciendo mal,
estás haciendo mal,
y no sé lo que va a pasar.

Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte
hasta que digas sí, hasta que digas sí,
hasta que digas sí, sí, sí, hasta que digas sí.




Hoy voy a asesinarte, nena
te quiero pero no aguanto más
hoy voy a asesinarte, nena
no me volverás a engañar
Con tu madre, con mi hermano y mi mamá
con mis hijos, mi mujer y mi papá
te acuestas con todos a la vez
y si yo estoy delante te da igual
Hoy voy a asesinarte, nena
te quiero pero no aguanto más
hoy voy a asesinarte, nena
no me volverás a engañar
El tendero te regala el coñac
y el lechero te da leche de verdad
y tú te preguntas por qué
¡si lo hiciste con los dos antes de ayer!
Hoy voy a asesinarte, nena
te quiero pero no aguanto más
hoy voy a asesinarte, nena
no me volverás a engañar
A veces creo que vas a cambiar
y siempre me vuelvo a equivocar
y si vamos al cine los dos
lo haces con el acomodador
El tendero te regala el coñac
y el lechero te da leche de verdad
y si vamos al cine los dos
lo haces con el acomodador
Hoy voy a asesinarte, nena
te quiero pero no aguanto más
hoy voy a asesinarte, nena
no me volverás a engañar



Y ésta, me encantaba...
¡Qué recuerdos!




Ahí va..."La mataré" de Loquillo...


Si se os ocurre alguna más...
Sigo bailando...
:)

11 de marzo de 2012

De mal gusto y actualidades varias...


De verdad que me quedo tonta con esta actualidad que nos rodea y nos aprieta con sus manazas. Que el gusto no se hace está claro. Y es que sólo hay que ver esta fotografía que decoraba la portada digital de uno de los periódicos de mayor tirada nacional.
Menos mal que en nuestras manos también está el que podamos escapar de determinadas realidades.

Hoy el día está siendo precioso, al menos en este trocito de Galicia que veo tras mi ventana. Brilla el sol, la temperatura es suave, el sonido de las gaviotas indica que estoy cerca del mar-aunque ya soy muy consciente de ello- ...las olas juegan en la costa, esta vez con suavidad, y el olor a salitre se ha metido en mi cerebro como el aroma de un perfume que recuerda al hombre amado. ¡Cómo echo de menos este mar que brilla, que huele...cuando estoy menos cerca de él!

Ahora acabo de ver en La Voz que el coruñés de 36 años desaparecido ya está en casa. Ha dejado un mensaje en FB. La ciudad ha estado empapelada con su foto durante estos días...

De las demás noticias, pues casi lo de siempre...unos que se suben a las palestras y otros que se bajan. Todo ordenadamente dentro del caos interno para repartir la tarta entre  la totalidad de participantes de estos cuentos, no vaya a ser... Se habla de la vejez como adaptación, de las manifestaciones bajo banderas de sindicatos totalmente desacreditados, de reformas laborales de la cruel derecha, de arte, de nimileuristas, de viajes para escapar de la rutina, de vino, de colorantes cancerígenos, de películas que tratan dramas personales con el optimismo necesario para seguir adelante, de maquillajes para niñas en revistas que presumen de defender a la mujer (patético, denunciable también)...

Me quedo con ese recuerdo especial a las víctimas del 11M. 
Descansen en paz. 

 

29 de febrero de 2012

Y hablando de actrices....




Todas diferentes.
Sin cirugías, con personalidad, con fuerza.
¿Me estaré haciendo mayor?

:)

INCISO:

Recomiendo la lectura completa de este post de la isla maravillosa.
Vivid, navegantes. Vivid. No dejéis que los cuatro de la palestra os fastidien el día y los sueños.


Nota importantísima: he subido la presentación a través de Google Docs pero no sale el texto de la primera y última diapositiva. ¿Alguien puede ayudarme?...Soy novata-novata.
Felices sueños a todos. Dormidos o despiertos.

23 de febrero de 2012

De revistas, escuálidas y actrices feas














El otro día estuve ojeando una revista "de moda" porque cayó entre mis manos y entendí perfectamente, una vez más, el motivo por el que no me suelen gustar este tipo de publicaciones. A veces encuentro alguna y la observo con crítica femenina, con cierta tristeza también...

En este caso, me dio la bienvenida en la primera apertura de hojas una chica tan delgada que creería perfectamente que está enferma (también por dentro). Sus piernas casi invisibles, sus caderas huesudas, su piel transparente, su languidez...¿es esta imagen un símbolo de belleza o un símbolo de enfermedad?. Y no me refiero a la enfermedad de la protagonista en cuestión sino de la sociedad que venera los huesos por encima de todo. Bueno, la sociedad de la que hablo ahora, claro...(gracias a todos los santos, también existe otra sociedad alejada de paseos de flores e hipocresías varias). Me preguntaba, asimismo, dónde está esa lucha contra todo aquello que vulnera la salud de forma tan frívola. Creí que ya estaba superado con la que está cayendo...

Acto seguido, "atopeime" con una ristra de imágenes de actrices españolas de actualidad. Pensé que también eran modelos lisas sin más. Desde mi punto de vista, les falta algo a muchas de estas chicas a las que algunos pretenden elevar al reino de los ¿Goya? ¿premios cinematográficos?...quizá les falten arrugas, edad, vida, experiencias...no me dicen nada muchas de ellas...casi ninguna. Es como si la actriz que no es guapa-lisa no pueda ser actriz en los días que corren. Me indignan esta serie de premios y de cámaras frente a mujeres a las que les falta mucho para madurar en la pantalla, en los escenarios (quizá también fuera de ellos)...

Por el contrario, les sobra maquillaje, series malas en las que se prestan a realizar cualquier papel, interpretaciones penosas a costa de las citadas series, películas vacías de contenido esencial, de sentimiento "de verdad"...

Son tan parecidas que a veces es fácil confundirlas. Como el cine de hoy en día. Tan malo que sales de la sala igual que entras pero con ocho euros menos en el bolsillo y dos horas menos de vida.

26 de diciembre de 2011

Sobre la carta a Soraya...

A ver qué os parece, navegantes. Se vuelve a tocar el tema en esta columna de La Voz de Galicia de esa carta que circula por la red estos días dirigida a Soraya Sáenz de Santamaría. Está escrita en gallego pero creo que se entiende bastante bien. Ya habíamos hablado en el saloncito de este asunto y, como era de esperar, generó polémica.

Muller antes que nai 

Unha blogueira escribiu unha carta a Sáenz de Santamaría poñéndoa verde por incorporarse ao traballo unha semana despois de parir. Acúsaa de afán de protagonismo, de non conciliar, e de poñer en perigo as 16 semanas de permiso de maternidad. Dille que o seu traballo non é tan importante como para abandonar a un recén nacido e de paso bótalle en cara ter cartos para pagar a quen se ocupe del.
Aínda que asegura que as súas críticas non se deben á ideoloxía política, é evidente que non comparte o ideario da vicepresidenta.
A carta, firmada por «unha nai de Alcorcón», está recibindo adhesións nas redes e coido que merece algunha puntualización.
A primeira é recordar que máis importante que o dereito ao permiso de maternidade é o dereito da muller a decidir libremente. Unha muller pode volver ao traballo cando a súa saúde e as súas circunstancias llo permiten, ou máis clariño aínda: cando lle da a realísima gana. ¡Só faltaría!
Segundo: ese ataque, máis que unha defensa das mulleres é consecuencia da idea machista que considera que a función fundamental dunha muller é a de ser nai e que a ela ten que subordinarse o resto da súa vida. O pai pode incorporarse ao seu traballo inmediatamente, pero a muller debe ocuparse do fillo. Pois é hora de que se vaian enterando de que, excepto para darlle de mamar, os homes poden coidar dos fillos co mesmo agarimo e habilidade que as mulleres.
Terceira: a carta reborda resentimento e encono. Non son bos sentimentos para xulgar a unha persoa. Cartas coma estas son as que provocan que a muller se sinta culpable cando elixe traballar en lugar de quedarse na casa. Son por tanto as que retrasan o principal avance social da muller, que é a liberdade.