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15 de diciembre de 2011

Premio Quijote de Honor 2011 para Antonio Gala

"A mí me lo han dado todavía por un soplo de vida y lo agradezco con todo mi corazón". 

 "¿Que si tengo miedo?. Nunca he tenido miedo, y a eso menos, porque es un acabamiento y todo lo que empieza debe terminar". 

"Me gustaría pegarle una patada al teatro para que se despertara"

Esperemos que Antonio Gala tenga tiempo para escribir miles de troneras más y para poner ese deseado broche a su carrera con una obra de teatro que despierte de una vez por todas los dormidos escenarios con ritmos de comedia. Porque, al fin y al cabo, la vida es una comedia y necesitamos tantas veces que lo sea, que puede que los escritores tengan en su mano el secreto que provoca esa calmada felicidad que echamos tanto de menos en el correr de los días. 
Si no fuese por estas historias de ficción, la amargura se saldría con la suya en cuanto divisase el mínimo hueco existencial...no se lo puede imaginar, estimado Antonio, no se lo puede imaginar...

Que siga usted enseñándonos tanto. 


12 de septiembre de 2011

¿Batalla acabada?. De Antonio Gala.


No lo sé aún. Y menos si los sabios que me martirizaron han obtenido el triunfo. Ahora me han "hospitalizado" en La Baltasara. Pero necesito decir a quienes se interesan, y me es imposible comunicárselo de otro modo, que este viacrucis lo acabé, aunque aún conservo piel de cocodrilo, con buenos resultados; que una primera revisión fue satisfactoria; que yo me encuentro razonablemente animado y razonablemente hecho polvo; que no se acerquen, a ser posible, a la radioterapia y a la quimioterapia, o impidan que ellas se acerquen a ellos...


Y que algo no ha cambiado en mí: mis sentimientos claros de amistad, de gratitud, de certeza de quienes me acompañan y sin los que no importaría que la vida se me acabara ahora mismo: en el fondo, y en la forma, ya he vivido bastante. Tampoco mi muerte sería hoy prematura. Por eso necesito decir a quienes ya lo saben que, sin ellos, seguir vivo no merecería la pena... Y a quienes me han mandado mensajes de amistad continua y de cariño que la vida, sin esa exageración de que unos cuantos te encuentren necesario, sería un jardín sin flores. El olor de la vida lo ponen los que, de cualquier forma, están más próximos. ¿Qué decir? Sólo GRACIAS. 


Antonio, desde aquí mi apoyo y a seguir escribiendo como lo haces ahora. A seguir viviendo si la vida permite saborear este tipo de pensamientos, de sentimientos sinceros, de amor.

Está claro que sin otras personas la vida ya no sería vida. A veces olvidamos lo más importante...

Gracias a ti.

6 de julio de 2011

Antonio Gala y su enfermedad

Navegantes, tenéis que perdonarme porque últimamente no hago más que repetirme en este saloncito. Lo cierto es que estoy un poco cansada de una actualidad cansina. Quizá la culpa sea más mía que de los de la ceja y demás protagonistas de los días que corren...Quizá es que necesito unas vacaciones, desconexión, naturaleza y meditación...

No lo voy a negar; llevo unos días con actualidades complicadas y ya no sólo por esta panda que nos desgobierna...

Esta mañana he podido leer un artículo que me ha hecho pensar y eso es algo que no consiguen demasiadas columnas últimamente. Trata de la enfermedad de Antonio Gala. En el blog del Náufrago he puesto una frase que quisiera escribir aquí también:

"He leído varias columnas sobre el tema. Ya conocía la suya. Le felicito por su valentía, su sinceridad. Gala no me encanta pero tiene algo que sí me encanta. Mucha fuerza y no dejes de luchar nunca".
Sin más, os dejo aquí la citada columna del desayuno por si la queréis leer:
Aunque las cosas van cambiando lentamente, lo cierto es que todavía no es moneda corriente hablar con naturalidad de la muerte y de la enfermedad grave que nos va minando la salud y nos acerca inexorablemente al final de nuestros días. Lo que impera, más bien, es una especie de tabú, de velo que todo lo quiere ocultar (como si los desmanes que la enfermedad ocasiona en el cuerpo y en el ánimo fuesen tan fáciles de maquillar); incluso muchos familiares (y no pocos profesionales sanitarios) caen en la tentación de una especie de conspiración del silencio, negándole con ella al enfermo (muchas veces a las puertas mismas de la muerte) la posibilidad de hablar de lo que le ocurre, de prepararse para la partida, de despedirse de los suyos, con todo lo que eso lleva aparejado. Por esa razón, gestos como el de Antonio Gala son enormemente valiosos, toda una lección de vida. Resulta más necesario que nunca desdramatizar en lo posible lo que no es sino un hecho natural. Esto nos hará más fuertes y nos capacitará para vivir mejor y más intensamente nuestra propia fragilidad y vulnerabilidad.

En este orden de cosas, los periódicos proporcionaban ayer otro dato especialmente necesitado de una reflexión seria y profunda: una de las consecuencias de la crisis económica que venimos padeciendo es el incremento en un 25 % el número de suicidios y en un 15 % el de nuevos casos psiquiátricos. Esto nos indica, en mi opinión, dos cosas: que el umbral de tolerancia a la frustración está cada vez más bajo y que estamos fracasando a la hora de ofrecer soporte emocional a nuestros conciudadanos. Esto no es una novedad, varios autores venimos alertando en los últimos años de la necesidad de formar personalidades fuertes, y esto requiere un compromiso educativo por parte de todos.

No es bueno escamotear este aprendizaje a las nuevas generaciones. Todo eso abre un nuevo campo de intervención social que pone a prueba la capacidad de nuestra sociedad y de sus instituciones para adaptarse a la realidad de la fragilidad existencial. Las sociedades se han diferenciado (y se diferencian) en la manera cómo consideran y cómo tratan a aquellos de sus miembros más débiles y vulnerables. Como escribió Víctor Frankl, "solo el sufrimiento asimilado deja de ser sufrimiento".


José Ramón Amor Pan

3 de noviembre de 2010

Lo que le ha pasado a Antonio Gala

Pero para increíble, lo que le ha pasado a Gala. Vean, vean como lo cuenta en El Mundo. "Creí que la ministra de Cultura (...) estaría mejor informada. Yo no tengo edad para ir de feria en feria, pero sí para tomar mis decisiones". Habla de la Feria de Libro de Estambul, donde no ha sido invitado pese a su conocido libro La pasión turca. Lean, lean lo que ha pasado. "Que se me haya dado por muerto a causa de mi ausencia de Estambul me parece lamentable. Cultura está también en las nubes". ¿En las nubes? Qué bueno es Gala. "No he desaparecido, amigos turcos. Aunque esté muy a punto". ¿Se merece o no se merece Sinde un buen capón?