Mostrando entradas con la etiqueta Penélope Cruz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Penélope Cruz. Mostrar todas las entradas

25 de septiembre de 2015

ma ma de Julio Medem





No es que me haya olvidado del saloncito ni mucho menos. El problema es que tengo el ordenador de sobremesa estropeado y me cuesta encontrar "aparatejo" fijo para escribir cómodamente. Entre tableta y móvil, voy conectando con el mundo aunque "conectar" no significa, en este caso, entrar en sintonía, ni mucho menos. A veces, todo lo contrario.

En este post sólo quiero dejar constancia de algo que creo debe ser mencionado en este lugar que habito virtualmente. Es justo porque también he escrito en sentido contrario en anteriores entradas relacionadas con la actriz en cuestión. Tengo, por tanto, que felicitar a Penélope Cruz por su último trabajo en la película  ma ma. Y es que me ha sorprendido gratamente en esta cinta de Julio Medem, en la que interpreta un papel muy complicado, realmente estremecedor y durísimo.

Posiblemente, las personas que han sufrido esta enfermedad de una forma cercana, puedan discrepar con la historia. No debemos olvidar de que se trata de una película y en película se queda, con toda la poesía que queramos añadirle para suavizar o dramatizar en este sentido cinematográfico. Yo creo que la cámara sí que ha sabido acercarse a la persona, al sufrimiento, a la soledad, a la esperanza que nunca muere.

Es verdad que no es necesario ver este tipo de películas para concienciarse. No hace ninguna falta, de hecho. Ojalá no tuviésemos que vivirlo nunca en la vida real. 

Lo que hay que tener claro es que cada uno debe elegir lo que va a ver y también debe saber que la mezcla cáncer y Medem puede llegar a ser tremendamente dramática.

Eliminaría algunas escenas que, desde mi punto de vista, sobran. Y no quiero contar más. 
Sólo, felicitar a Penélope de nuevo. Es justo. Justo y necesario.

1 de agosto de 2014

La "troupe" de abanderados de algo...



Entre el comunicado de los artistas buenistas, la carta de Javier Bardem y la respuesta posterior que recibió de un tal Guido M. Ruda Letzt, además de las puntualizaciones posteriores del matrimonio Pe-Bar, respecto al conflicto de Gaza, una se pierde entre tantas opiniones o, más bien, confirma sus opiniones personales.

Ni mucho menos soy entendida en todo esto, pero lo que está claro es que en este tipo de situaciones tan horribles es siempre el pueblo el que pierde; el pueblo situado a todos los lados de las fronteras creadas y alimentado por rencores, por historias que se crean por unos pocos que viven a costa de estos odios generados y de la siembra de ignorancia, de situaciones penosas más bien... 

Todos, absolutamente todos, defenderíamos nuestras casas y familias con uñas y dientes. Esto, es cierto, no es tan difícil de comprender porque, aunque no lo creamos en muchas ocasiones, los seres humanos somos muy parecidos a pesar de que nos resguardemos bajo culturas tan supuestamente diferentes pero no tanto al fin y al cabo.

Desde luego, no voy a dar la razón al tal Guido porque su respuesta me pareció temible, así a bote pronto. Tampoco voy a defender en este caso a Bardem y a todos los demás abanderados de algo porque creo falta conocimiento profundo de esta situación concreta, debido a sus manifestaciones un tanto básicas. 

Y yo me pregunto que por qué no se quedarán calladitos actuando o artisteando, que supuestamente es lo suyo. Nadie, en términos generales, desea la guerra y la muerte de inocentes (aunque no lleve el cartelito en la solapa). Cabe esperar entonces que algo más se esconde tras este conflicto...

La incongruencia es muy mala, señores. Peor aún, la ignorancia. 

Y sigo diciendo que yo no saldré a la calle para quejarme del comportamiento miserable e hipócrita de tantas y tantas organizaciones de nombres rimbombantes que supuestamente velan por nuestros derechos, mientras me sigan colocando encima, no sé por qué puñetero y cansino motivo, una banderita republicana, por poner un ejemplo...


10 de marzo de 2013

Los amantes pasajeros de Almodóvar (coitus interruptus)

  
No he leído aún ninguna crítica de esta película. No me gusta leerlas antes de escribir la mía, para no verme ni mínimamente influenciada por lo que puedan decir los otros. A veces, sin pretenderlo, hacemos nuestras, esas reflexiones ajenas, y es justo lo que pretendo evitar yo al escribir mis comentarios sobre las películas que voy viendo; las películas a las que me voy enfrentando más bien... 

Muchas de las cintas, como he dicho en alguna ocasión, ya ni las menciono. Las olvido con el tiempo o sin él porque no merece la pena recordarlas, por ser totalmente prescindibles, por no aportar absolutamente nada, por ser malas sin más; las malas "con más" sí que las recuerdo por aquello de no volver a caer en las mismas redes en un futuro. Sobre todo porque, con todas las de la ley, puedo decir que restan instantes de vida, y eso es muy grave cuando ya sabemos que nuestros minutos sobre la faz de la tierra están contados. Deberían tomar nota de ello los directores para próximas ocasiones.

La película "Los amantes pasajeros" no me ha gustado, la verdad. Tampoco la recomiendo. Echo de menos al Almodóvar de Mujeres... pero es cierto que esos tiempos ya no regresarán y hay que asumirlo. A pesar de todo, debo decir que sí ha habido momentos en los que me ha hecho reír, aunque fuesen fugaces, y eso hoy en día se agradece. Es una historia almodovariana, del Almodóvar de hace tiempo pero con silencios entre frases...no sé cómo explicarlo. Parece que esperaba pacientemente un actor a que el anterior acabase de actuar para comenzar él a desempeñar su papel...algo extraño. Como si no hubiese una continuidad en la historia, como si se estuviese rodando por escenas tremendamente cortas pero olvidándose al final el momento del retoque-perfeccionamiento que une el papel de todos para "rematar" con "xeito" (maña) y de alguna manera.

Sexo, baile, homosexualidad de pluma y plumón, mucho alcohol y disparates varios. Todo esto aderezado con buenos actores que se veían un tanto perdidos entre tanta "interrupción" o coitus interruptus. El peor, desde mi punto de vista, fue Hugo Silva, por muy bueno que esté, y es que el papel no lo hace creíble en absoluto. El otro buenorro me sorprendió positivamente; ése al que llaman El Duque. La interpretación la defendió mejor de lo que esperaba, la verdad. Hizo lo que tenía que hacer y le creí. Ya es bastante.

Muy buenos, como no, los tres azafatos. Me quedo, sin duda, con las miradas de Carlos Arecesque es un genio para hacer reír. Sólo mirarlo y sueltas una carcajada.

Y el momento elegido...pues el del baile de los tres anteriores y otro detalle que no pienso desvelar por no fastidiar la película de alguno que se atreva a ir a verla a partir de este momento, a pesar de mi no-recomendación. 

Del resto, añadiría que las interpretaciones de Pe y Banderas al principio de la película dan vergüenza ajena. No sé por qué demonios tienen que imponerles ese acento fingido...quedaría mejor el suyo, mucho mejor. Aún así, es una escena vacía desde mi punto de vista. Totalmente vacía, aunque siempre para promoción queden bien sus nombres en los créditos.

Y luego están los demás pasajeros...pero no digo nada más. Por si las moscas.

Ni que decir tiene que Almodóvar se despachó a gusto con la crítica de actualidad. Alguna un tanto irreverente, diría yo. Pero bueno, ahora ya no nos llama nada la atención por todo lo que vemos en los medios...

Allá ustedes!





16 de enero de 2013

Comunista sí pero no gilipollas



El coherente, por Alfonso Ussía

Por respeto a su condición de antiamericano y anticapitalista, no se acepta el «Oscar»
 
05 de diciembre de 2011

 
Me divierte esta gente. Ya no saben qué hacer para llamar la atención. Su «marketing»–perdón por la cursilería– se sustenta en la grosería calculada y la incoherencia. Hace pocos días, el Instituto Reina Sofía de Nueva York entregó sus premios. No tengo la relación de los miembros que componen su jurado, pero me temo más de una sorpresa. Entre los premiados estaba el inevitable Javier Bardem. Todos los presentes, empezando por la Reina, protocolariamente vestidos. Pero como Javier Bardem es comunista y republicano, se presentó sin corbata para parecer más de izquierdas. La Reina le entregó su medalla y Javier Bardem se la agradeció recordando a la Reina su condición de republicano, detalle que a la Reina y al resto de los presentes les importa un bledo. El día que le concedan el Premio Quesos de Castilla, lo dirá cuando reciba el queso: «Muchas gracias, pero soy republicano». Años atrás, encabezó el movimiento de la Ceja con su oposición a la guerra de Irak y llamó asesino a Aznar. Poco después, el Gobierno socialista de Zapatero mandó a nuestros soldados a luchar en la guerra de Afganistán. Pero Bardem se calló, seguramente por su condición de republicano. También, desde su condición de anticapitalista y antinorteamericano, montó un «lobby» para acceder a la posibilidad de ser premiado con un «Oscar». Es un buen actor y ganó el «Oscar». Y a pesar de que se lo daban en los Estados Unidos lo aceptó encantado, olvidando su condición de antinorteamericano, anticapitalista y republicano, que allí en Estados Unidos significa ser muy de derechas.También es un decidido defensor de la causa palestina, y los judíos le caen muy mal. Pero lo que son las cosas. Ingresó a su mujer, Penélope Cruz, en unos de los hospitales más caros del mundo para que ésta diera a luz al hijo de ambos. En un hospital de Los Ángeles fundado y administrado por la comunidad judía. Lo normal y lógico en un antinorteamericano, anticapitalista y antisemita. El feliz matrimonio viene poco por España, porque aquí el cine no tiene dinero, y el anticapitalista busca dólares en otros mercados. Pero como las raíces tiran, el joven matrimonio anticapitalista, antinorteamericano, antisemita y republicano ha elegido para vivir la urbanización «La Finca», la más exclusiva de los entornos de Madrid, y hace muy bien, porque un comunista anticapitalista tiene todo el derecho a vivir entre multimillonarios si puede mantener ese nivel de vida. Y cuando le pregunte un inocente militante comunista el motivo de tanto lujo, el coherente le responderá: «Ya ves, vivo ahí, pero soy republicano».


Sentirse comunista, antinorteamericano y republicano, no garantiza la coherencia. Por respeto a la Reina, pero más aún, por respeto a su condición de republicano, no se acepta el premio del Instituto Reina Sofía, y si se acepta, se acude vestido de premiado, no de grosero marginal. Por respeto a su condición de antiamericano y anticapitalista, no se acepta el «Oscar». Por respeto a sus simpatías palestinas y desafectos hacia Israel, no se tienen los hijos en un hospital judío carísimo. Y por respeto a su condición de comunista, no se hace uno una casa en la urbanización más selectiva de Madrid. Y todavía hay gente que admira su militancia en la izquierda. Gente muy divertida, por otra parte.

 

28 de febrero de 2011

Premios Oscars 2011


Ya tenemos a todos los premiados de los Oscars 2011. No han sorprendido demasiado este año y El discurso del Rey ha sido la gran elegida por este (a)dorado premio. Me hubiese gustado que Geoffrey Rush hubiese conseguido la estatuilla y también Bardem, aunque lo tenía muy difícil pero no perdí las esperanzas hasta el último momento por la gran calidad de su trabajo en Biutiful. ¿Qué se le va a hacer?. Los americanos no entienden este cine de "perdedores" porque lo suyo son más bien las "grandes" historias. Lo tenía complicado Bardem pero se lo merecía.

Felicidades a Natalie Portman por su papel en Cisne negro. Es ella, sin duda, lo mejor de la película y con diferencia.

Felicidades también a Melissa Leo, que creo se lució con su personaje en The fighter, y también a Christian Bale aunque, como he dicho anteriormente, yo le daría el mejor secundario a Geoffrey Rush, quizá por la mayor naturalidad del personaje. No sé por qué pero siempre me parece más complicado interpretar el papel de alguien que tiene comportamientos "normales" y no el de un personaje con algún tipo de peculiaridad excéntrica. Añado también, por si las moscas, que Christian Bale me parece un actor de primera y no creo que exista discusión posible; se atreve con todo y sale airoso de los papeles más complejos.

Y vosotros, navegantes, ¿qué opináis de los Premios?

And the Oscar goes to... 

Petición campurriana: esperemos que el cine mejore y mucho. Lo necesitamos todos.

15 de febrero de 2010

GALA DE LOS GOYA

Pedroooooooooooooooooooo

No iba a dar ningún protagonismo en el blog a esta gala que se celebró ayer pero no he podido evitarlo. Me encantaría deciros que estoy orgullosa de toda esta gente que se mueve en el tortuoso mundo del cine de nuestro país pero no puedo. Mentiría. Realmente me parece muy triste la asociación que hago instintivamente cuando los veo, y supongo que alguna excepción habrá. Hablo en términos generales como casi siempre. Me vienen a la mente escenas muy patéticas de la realidad, que no de la ficción que los alimenta...cejas, sgaes, pelotilleos mutuos, cabezas agachadas por lo que pudiera venir y por lo que ya se ha ido, síndrome de estrellas estrelladas, poses para la foto, películas demasiado elevadas a los cielos y otras, desafortunadamente o debido a la escasa vista por parte de los miembros del jurado, olvidadas en alguna categoría poco importante.

Creo que no necesito añadir más. Se puede leer entre líneas y no quiero llegar a ser grosera. Hoy no es el día.


Pe y Bar

23 de febrero de 2009

Penélope

Finalmente, nuestra Pé ha ganado el Oscar ya casi predestinado tras el cobijo de directores como Woody o Pedro. Esta mañana iba escuchando la noticia en el coche y me sorprendí a mí misma emocionándome. Debo añadir que no me gusta Penélope como actriz. No me gusta en absoluto a pesar de que no niego que ha sabido estar en el momento justo en el sitio adecuado. O, más bien, ha tenido a su alrededor a gente que ha sabido dónde está el negocio, dónde están los lugares recónditos del éxito de brillantes vestidos y glamour de alfombras rojas. Su (ligero) parecido a Audrey Hepburn ha ayudado al otro lado del charco. También sus enamoramientos cuidadosamente elegidos, sus serpenteantes movimientos entre gentes de grandes contactos o contactos de grandes gentes.

Perdona, Pé. Pretendía felicitarte y casi te pongo verde. Sinceramente, y aunque no lo creas, me alegro de que hayas recibido el premio a pesar de que pienso que no lo mereces. Te falta mucho para llegar a ser una buena actriz y seguramente lo sabes ya a estas alturas. De hecho, creo que nunca llegarás a ser una buena actriz, aunque es posible que con la edad vayas mejorando y este Oscar constituya un impulso importante para subir tu autoestima interpretativa. Ojalá así sea.

Felicidades, Penélope.

9 de octubre de 2008

Vicky Cristina Barcelona: ¿el declive de Woody Allen?

Acabo de llegar de ver el último trabajo de Woody Allen. Lo visito cada año a través de su cine y, aunque sabía a lo que me exponía en esta ocasión, me atreví a hacerlo una vez más. Este año el título era "Vicky Cristina Barcelona" y, desde luego, no me decepcionó; esperaba una mala película y me encontré con una mala película. Sólo le faltaba a Woody Allen poner la leche Puleva sobre la mesa de la cocina para llenar la gorrita aun más. Realmente triste ver cómo se va mi director corriendo tras el dinero fácil, tras las "limosnas" de Barcelona, de Oviedo, del vino y del pastel...

Como guinda a esta historia vacía, el beso de Penélope y Scarlett, Bardem para las féminas y todos contentos. ¿Qué más se puede pedir?...