
No es que me haya olvidado del saloncito ni mucho menos. El problema es que tengo el ordenador de sobremesa estropeado y me cuesta encontrar "aparatejo" fijo para escribir cómodamente. Entre tableta y móvil, voy conectando con el mundo aunque "conectar" no significa, en este caso, entrar en sintonía, ni mucho menos. A veces, todo lo contrario.
En este post sólo quiero dejar constancia de algo que creo debe ser mencionado en este lugar que habito virtualmente. Es justo porque también he escrito en sentido contrario en anteriores entradas relacionadas con la actriz en cuestión. Tengo, por tanto, que felicitar a Penélope Cruz por su último trabajo en la película ma ma. Y es que me ha sorprendido gratamente en esta cinta de Julio Medem, en la que interpreta un papel muy complicado, realmente estremecedor y durísimo.
Posiblemente, las personas que han sufrido esta enfermedad de una forma cercana, puedan discrepar con la historia. No debemos olvidar de que se trata de una película y en película se queda, con toda la poesía que queramos añadirle para suavizar o dramatizar en este sentido cinematográfico. Yo creo que la cámara sí que ha sabido acercarse a la persona, al sufrimiento, a la soledad, a la esperanza que nunca muere.
Es verdad que no es necesario ver este tipo de películas para concienciarse. No hace ninguna falta, de hecho. Ojalá no tuviésemos que vivirlo nunca en la vida real.
Lo que hay que tener claro es que cada uno debe elegir lo que va a ver y también debe saber que la mezcla cáncer y Medem puede llegar a ser tremendamente dramática.
Eliminaría algunas escenas que, desde mi punto de vista, sobran. Y no quiero contar más.
Sólo, felicitar a Penélope de nuevo. Es justo. Justo y necesario.










