Una historia de Japón. De familias japonesas que no son como nosotros pero sí son como nosotros. Al final, todos nos parecemos aunque tengamos rasgos y caracteres diferentes. Unos más cuidadosos con las formas, otros más "brutos", unos más directos y otros más indirectos. Finalmente, los sentimientos no dejan de ser los mismos. Los sufrimientos, las alegrías, los amores silenciosos, los miedos, los enfados y los reproches con las personas a las que queremos, o a las que no queremos tanto...
Me ha gustado. Me gustan las películas que cuentan cosas de familias. Que nos explican por qué un japonés es así y no de otra manera. Llegamos, con una buena película, a comprender a personas de tierras lejanas. Un poquito, al menos.
No. No somos tan diferentes.

