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25 de julio de 2020

Escribiendo...


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Siento que algo estoy aprendiendo.
Me siento afortunada, feliz incluso. También triste, por las miradas tristes que asoman por encima de las mascarillas. Los tapabocas, como los denomina mi tía. 
Efectivamente, son tiempos extraños. En mi caso, un verano en el que he elegido la calma de las cercanías; Tanto de las personas a las que quiero, como de los lugares que me acogen en mi rutina cotidiana.
No echaré de menos las islas. Esta vez no. Porque no serán mis islas aunque lo sean siempre. 
Ahora me toca quedarme. Y leer. Y asimilar lo que tenemos y tendremos que asimilar todos. 

Mi refugio.

30 de marzo de 2020

Coronavirus: Voy a regresar al ARTE


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En estos tiempos que estamos viviendo, me voy a refugiar también en el ARTE. 

He elegido hoy al pintor de la soledad: Edward Hopper. Es uno de mis favoritos. Me mete en sus cuadros como quien agarra por el cuello a su vulnerable víctima. Me atrapa de tal manera, que podría vivir entre sus obras para siempre; Para disfrutarlas pero, sobre todo, para sufrirlas. Esa soledad retratada es la soledad que los hombres temen. La soledad no deseada por estar tan próxima al miedo. A pesar del color de sus trabajos, Hopper consigue inquietarnos. Vaya si lo consigue.

Quizá, en otro momento de mi vida, observaría este cuadro y vería a una mujer en calma, a juego con el paisaje que la rodea. Hoy veo preocupación, incertidumbre, impotencia. La miro y siento lástima. Rodeada por un entorno infinito, vacío, inquietante, parece un barco a la deriva que se resigna al destino que le espera. El que nos espera a todos tarde o temprano.

24 de marzo de 2020

Coronavirus


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Escribiré un poquito más a lo largo de estos días de cuarentena. Hoy me quedan pendientes varias tareas en casa, pero sí quería contactar con vosotros en esta época tan difícil que nos está tocando vivir.

Esta situación, sin duda, marcará un antes y un después en TODOS nosotros. Saldremos reforzados pero, desgraciadamente, a un precio muy alto. Ya nos hemos dado cuenta también de que no somos tan importantes. Y nos pararemos a pensar tantas cosas... 

Espero seamos conscientes de la importancia de tomarnos en serio esta consigna de QUEDARSE EN CASA. Por los demás, además de por nosotros mismos.

Y, desde luego, todo mi apoyo a las personas que no pueden teletrabajar y que siguen ahí al pie del cañón para que esta sociedad siga funcionando y pueda salirse de esto con el menor daño posible.

Un recuerdo especial a las personas mayores. Que se cuiden, que se relacionen por otras vías, que descansen. Que también se muevan un poquito por casa y hagan algo de ejercicio. Y que desconecten de las noticias. Está bien estar informados pero, por salud mental, debemos además realizar tareas que nos enriquezcan y nos animen a lo largo del día.

Cuidaos mucho.
Seguimos en contacto.