¿Que qué me ha parecido La La Land?
Pues salí del cine con la sensación de que no había transcurrido un tiempo vacío que, efectivamente, sí ha transcurrido en muchos entornos que nos rodean a todos últimamente. Y, es cierto, no está de más recordar que aquí, en este saloncito, escribe una nostálgica empedernida.
Sé que algunos hablan de crisis de creatividad pero yo digo, en este caso particular, que a Dios gracias, si la creatividad puede llegar a destrozar las cosas sencillas que funcionan siempre en el corazón. Y funcionan las historias de sueños posibles e imposibles, la buena música, el amor, las circunstancias de la vida que separan ese gran amor o que lo unen para siempre.
Sí. Salí del cine flotando. Como si Ryan Gosling me hubiese cogido entre sus brazos y me hubiese elevado hasta las mismísimas estrellas. Después de todo, ¿no nació el cine para hacernos soñar?
