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19 de abril de 2016

Arnaldo Otegi, ¿un hombre de paz?




No sé. Ya no sé nada. ¿Cuántas caras opuestas nos quieren vender del mismo "producto"? ¿Cuántos Marios Condes hay? ¿Cuántos Donalds Trumps? ¿Cuántos Otegis?
Que sí. Que mil realidades por cada dos mil ojos pero... ¿tan opuestas? ¿tan apasionadamente diferentes?

El otro día vi un fragmento de la entrevista realizada a Arnaldo Otegi por parte del, antes "Follonero", Jordi Évole (ahora, eso sí, un poquito más relajado, supongo que por su edad y condición). 

Su "simpático" saludo en su día a Otegi con el calificativo de "líder de la izquierda abertzale", no sé...me provocó un respingo emocional bastante desagradable. Mezclar sonrisas con terror produce cierta "incomodidad", cierta desesperanza más bien por la falta de fuerzas. 

No digo que no interese entrevista como ésta ahora en nuestro país; sí debiera interesar si no hubiese tanta mordedura de lengua. Aunque, es cierto, lo que no se dice, muchas veces se dice más que lo que se dice. No sé si me explico... Otegi, bajo mi punto de vista, se definió con sus palabras y, sobre todo, con sus silencios. Con sus gestos nerviosos también.

Este hombre de mirada congelada me produce escalofríos. Siempre me los ha producido. Sigue guardando en él sentimientos tan duros que el escucharlo me revuelve las entrañas... Ni pizca de arrepentimiento en él por lo dicho o hecho directa o indirectamente, frialdad absoluta, falta de empatía, confusión de ideas como no puede ser de otra manera cuando la sangre se mezcla con supuestos ideales... 

El pasado sí que importa y mucho. Esto no fue una guerra. No fue una guerra porque sólo unos iban armados, sólo unos quería destrozar una democracia a punta de pistola y, sobre todo, con mucho miedo, con terror, con absoluta falta de libertad.

Que Otegi haya cumplido sus condenas, que haya intermediado de alguna manera en la solución a nuestro problema más directo con ETA y que quiera olvidar esa "misma historia" que le molesta tanto por tanto que se la repiten, no lo convierte en hombre de paz.

Nunca lo entenderé. 
¿O se me escapa también algo sobre este asunto?
Me lo expliquen entonces.

5 de octubre de 2015

Las etiquetas de Gabilondo


Iñaki Gabilondo me gustaba cuando (yo) era (más) joven. Afable, inocente, limpio de toda política y comprometido con aquello que concedía seguridad y bien a TODOS los ciudadanos. Ahora lo escucho y me doy cuenta de lo equivocada que estaba yo, o mucho he cambiado desde entonces, o mucho ha cambiado él.

El paso del tiempo va acercándonos a nuestro "yo" más profundo. Lástima tener que desaparecer tan pronto y morir sin apenas habernos conocido.

Dejo aquí un trocito de lo que he leído sobre una entrevista que le hicieron. Quizá, como casi todo en estas redes, esté "retocado" también de alguna manera. Leamos, por si las moscas, con cierta distancia.


Iñaki se moja y opina sobre los comunicadores de éxito

Una de las partes interesantes de la entrevista con Iñaki Gabilondo es su valoración de algunos de los comunicadores de televisión que arrasan en audiencias y que comparten libro con él.
Sobre Ana Pastor: “Creo que hace un periodismo de primera categoría. Esa técnica que emplea de repregunta, que ella dice que aprendió de mí, me gusta, me parece muy buena… Ana tiene un único problema y es que es una mujer joven. Y ese es un problema muy serio. Porque la entrevista es observada por el espectador también de otra manera en función de la propia edad y del peso específico que tiene el entrevistador. El presidente del Ecuador le dijo un día “Anita” por ser mujer, y a mí no me habría dicho nunca”Iñakito”. (…) Cuando tenga 58 años no pasará por impertinente sino por ser personalidad acrisolada; ahora sus detractores la consideran una cría.
Sobre Jordi Évole: “Jordi es como el enviado especial de la ciudadanía a los temas de actualidad, es como si en vez de ser un periodista o un profesional, el pueblo, la gente le hubiera dicho: “Pepe, venga tú…”. Comisionado, enviado especial de la cuadrilla del bar… como un corresponsal. Lo cual es muy bonito. En segundo lugar hay que decir que el trabajo de Jordi Évole tiene una preparación extraordinaria que la gente no ve. (…) Es un trabajo documentado, con un equipo formidable…”
Sobre García Ferreras: “Tiene un interés extraordinario en que se entiendan las cosas bien. (…) Es un hombre muy escrupuloso, periodísticamente muy meticuloso. Un excelente periodista. Y tiene mucho interés en que queden muy claras las cosas, en que no haya lugar a equívocos.
Sobre Wyoming: “Es único. “El intermedio” es un formato teóricamente muy sencillo, que se le puede ocurrir a cualquiera. Lo que no se le puede ocurrir a cualquiera es tener a Wyoming o al equipo con el director que tiene, o al equipo con sus guionistas. Eso es lo difícil. En la comunicación juega mucho el factor humano. Es una personalidad y no puedes inventártela. Wyoming no es un cachondo al uso.

25 de septiembre de 2015

Facebook y su petición de identidad real (con documento acreditativo)



Hoy Facebook me ha pedido mi identidad real. Me ha chocado de buenas a primeras, no lo voy a negar. Ahora mismo tengo la cuenta bloqueada por este motivo y ya no creo que vuelva a abrir ninguna en este espacio si piden este requisito que, tengo serias dudas, de que sea completamente legal. 

Imagino que todo tiene una razón de ser, más allá de la estrictamente económica. Facebook nació como una plataforma de contactos entre identidades reales. No digo nada porque, entre otras cosas, estoy muy pez en esto de la regulación de esta inmensa red de redes y de más redes. Me da la impresión de que estamos completamente en pañales y todo esto esconde demasiados peligros potenciales. No dudo que la seguridad sea también uno de los objetivos que buscan aunque quede en segundo plano, visto lo visto en este mundo que corona al poderoso caballero que todo lo puede y más.


Copio y pego mi respuesta y dejo enlace arriba para quien quiera leer lo relacionado:


Anónimo, es tu punto de vista y lo respeto. Es más, lo agradezco.

Yo nunca he tratado de cobardes a los anónimos. En caso de que me molestasen, no permitiría esa opción en los comentarios. Critico a los denominados trolls, que son los que sólo aportan daño a los blogs. A ésos sí los critico. Y, por otro lado, agradezco las opiniones, a veces inevitablemente acaloradas, que aportan algo a los debates. Agradezco muchísimo todo lo que se expresa aquí porque, es cierto, de todo se aprende.

Para mí, un blog debe ser esto; un sitio en el que se genera debate, en el que se comparten opiniones, en el que todo el mundo tiene derecho a opinar e, incluso, a enfadarse siempre que sea de manera constructiva. Me da igual que se hagan llamar Anónimos, Manolos u Orquídeas. Podría decirte que me llamo Ana y poner una foto de una cara en mi perfil. Me da lo mismo...

Personalmente, considero que hoy en día, tal y como están las cosas (y ahora pensando más en el plano laboral), no es recomendable mostrar tu imagen real en las redes y menos vinculada a opiniones. Esta exposición es una decisión personal como tantas otras y, aunque muchos conocidos y amigos saben quién es Campu, creo que lo importante es precisamente lo que se genera dentro de una bitácora. Te puedo asegurar que mis opiniones son personales, sinceras. Pueden gustar o no pero todo lo que expreso aquí es lo que he pensado a la hora de escribirlas. Incluso, a lo largo de la vida del blog, las he cambiado. Seguramente...
Para mí, ésta es la finalidad de los blogs.
He conocido a gente estupenda...unos, supuestamente, han mostrado su cara. Otros no. Eso a mí me da exactamente igual.

Jordi Évole, Wyoming y demás, son personas que han creado sus personajes en la televisión. Es su trabajo o, al menos, les pagan por ello. Como pagan también a otros por mostrar su imagen de alguna manera.

A mí no me paga nadie por mostrar mi imagen en las redes y eso, en estos tiempos que corren, es una ventaja a la hora de expresar opiniones con total libertad personal.

Al menos, he intentado responderte.

Feliz tarde y, de nuevo, gracias. 


Quisiera también pedir un favor a mis amigos de Facebook que pasan por aquí: Pedro Ojeda, Loly Llano, Sergio DS... : Que comuniquéis a los demás el motivo de mi "desaparición sin despedida". Decidles que no suelo ser tan maleducada y que la culpa es de Zuckerberg, que no me ha dado opción.

Un abrazo a todos.

P.D.: Si alguien tiene información relacionada con este asunto, agradecería la añadiese aquí.

Y tranquilos: ¡puedo vivir sin Facebook!
;)