5 de octubre de 2015

Las etiquetas de Gabilondo


Iñaki Gabilondo me gustaba cuando (yo) era (más) joven. Afable, inocente, limpio de toda política y comprometido con aquello que concedía seguridad y bien a TODOS los ciudadanos. Ahora lo escucho y me doy cuenta de lo equivocada que estaba yo, o mucho he cambiado desde entonces, o mucho ha cambiado él.

El paso del tiempo va acercándonos a nuestro "yo" más profundo. Lástima tener que desaparecer tan pronto y morir sin apenas habernos conocido.

Dejo aquí un trocito de lo que he leído sobre una entrevista que le hicieron. Quizá, como casi todo en estas redes, esté "retocado" también de alguna manera. Leamos, por si las moscas, con cierta distancia.


Iñaki se moja y opina sobre los comunicadores de éxito

Una de las partes interesantes de la entrevista con Iñaki Gabilondo es su valoración de algunos de los comunicadores de televisión que arrasan en audiencias y que comparten libro con él.
Sobre Ana Pastor: “Creo que hace un periodismo de primera categoría. Esa técnica que emplea de repregunta, que ella dice que aprendió de mí, me gusta, me parece muy buena… Ana tiene un único problema y es que es una mujer joven. Y ese es un problema muy serio. Porque la entrevista es observada por el espectador también de otra manera en función de la propia edad y del peso específico que tiene el entrevistador. El presidente del Ecuador le dijo un día “Anita” por ser mujer, y a mí no me habría dicho nunca”Iñakito”. (…) Cuando tenga 58 años no pasará por impertinente sino por ser personalidad acrisolada; ahora sus detractores la consideran una cría.
Sobre Jordi Évole: “Jordi es como el enviado especial de la ciudadanía a los temas de actualidad, es como si en vez de ser un periodista o un profesional, el pueblo, la gente le hubiera dicho: “Pepe, venga tú…”. Comisionado, enviado especial de la cuadrilla del bar… como un corresponsal. Lo cual es muy bonito. En segundo lugar hay que decir que el trabajo de Jordi Évole tiene una preparación extraordinaria que la gente no ve. (…) Es un trabajo documentado, con un equipo formidable…”
Sobre García Ferreras: “Tiene un interés extraordinario en que se entiendan las cosas bien. (…) Es un hombre muy escrupuloso, periodísticamente muy meticuloso. Un excelente periodista. Y tiene mucho interés en que queden muy claras las cosas, en que no haya lugar a equívocos.
Sobre Wyoming: “Es único. “El intermedio” es un formato teóricamente muy sencillo, que se le puede ocurrir a cualquiera. Lo que no se le puede ocurrir a cualquiera es tener a Wyoming o al equipo con el director que tiene, o al equipo con sus guionistas. Eso es lo difícil. En la comunicación juega mucho el factor humano. Es una personalidad y no puedes inventártela. Wyoming no es un cachondo al uso.

8 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Pues, qué quieres que te diga, de toda esta pandilla, incluído Iñaki, me quedo con... ninguno.

TORO SALVAJE dijo...

A mí me parece un gran periodista.
Aún, y a pesar de todo.

Saludos.

Campurriana Campu dijo...

Juan, yo también... Me quedo con ninguno. Me parecen poco interesantes y me hace gracia la valoración que hace de los restantes Iñaki. ¿Es que no recuerda a los verdaderos periodistas? Ahora nada es igual o yo me estoy haciendo muy mayor.

Toro, a mí dejó de gustarme cuando me gustaba y mucho. Dejó, como he dicho, de interesarme. El hecho de que valore a este grupito de esta manera, me aleja más aún de él. No sé por qué pero hasta dudo que piense así. Llámame desconfiada.

Juan Nadie dijo...

Ahí has dado en el clavo, Campu, no te estás haciendo mayor. Iñaki es puro sectarismo, por mucho que intente disimularlo con sus maneras monjiles, y por tanto todo lo que sea sectario le vale, a los auténticos periodistas ni los conoce, o no quiere conocerlos.

Campurriana Campu dijo...

Sectarismo. Es eso.
Sextarismo. Como la periodista ésta... Se llama Mamen. Mamen Mendizábal.
Dios mío. Menuda panda.

Ripley dijo...

Por resumir: son casta, casta sectaria hasta la náusea.

Campurriana Campu dijo...

Ripley, yo considero que son unos vendidos. Me pone mala, sobre todo, la mala educación de los periodistilla-cómicos que faltan al respeto a los entrevistados a golpe de calle. Tipo Gonzo...creo que se llama así el que sale en El Intermedio, uno de esos súbditos de Wyoming. Merecen respuestas peores que las que reciben. O, mejor aún, la indiferencia más absoluta porque viven, precisamente, de esas respuestas; de la mierda que remueven creada por ellos mismos.

Bueno, es lo que pienso.

Ripley dijo...

ignoro de quien me hablas pero por completar mi comentario anterior dejo ahora la idea que tenía en la cabeza antes de que se me fuera la memoria.

Pienso que todo aquel que pertenece o milita en algo pierde inmediatamente su libertad y asume como propia la de la organización política o el megamedio de comunicación del que se trate. Esto guste o no, se quiera o tampoco, es así sí o también. La imparcialidad es imposible y la discrepancia con quien te paga la nómina a fin de mes pues ya me dirás. Por eso todo apesta a mediocridad. Lo mas terrible es que exista público para tanta imbecilidad.