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16 de febrero de 2014

Últimas películas que he visto...

Pondré una frase por cada una de ellas. 
No he salido del cine sorprendida con ninguna pero reconozco que tienen mensaje. Que, al menos, han sido pensadas y trabajadas y las interpretaciones son muy buenas.

He visto más películas pero no merecen mención alguna. Pasarán sin pena ni gloria por mi vida... Apenas las recuerdo ya si es que no las he olvidado por completo.



El lobo de Wall Street
Una lección que aprendemos cada día abriendo los periódicos y asomándonos a esos casos de corrupción con corruptos a los que les compensa corromper. ¿Os recuerda a alguien?...




La gran estafa americana
Más corrupción y es que está de moda. ¿Tan poderoso es el dinero que somos capaces de olvidar la humanidad que se supone debiéramos tener?. 
Finalmente, las cosas salen....bueno, ya la veréis.




Nebraska
De esas películas "tranquilas" en las que no pasa nada y pasa de todo. Me ha gustado esa forma de reflejar la relación padre-hijo.




Si habéis visto alguna y deseáis aportar puntos de vista, el saloncito es todo vuestro.

26 de mayo de 2013

El gran Gatsby






Dejo aquí lo que he escrito ahora mismo en el blog de María (interesante crítica la de ella y muy bien expuesta)...
Por lo demás, cuestión de gustos.
:)

La vi hace unos días y salí entusiasmada. La encontré bien hecha, bien interpretada. Salí perdidamente enamorada del cine...
No la comparé con nada. Simplemente, me dejé llevar por la historia, las miradas y gestos de cada uno de los personajes, los escenarios locos, la música, el movimiento de la cámara.
Me subí al tiovivo y giré hasta marearme por completo...

17 de mayo de 2013

La mirada de Leonardo



Debo reconocer que me gustan pocos hombres. Poquísimos. Me estoy refiriendo ahora a esa atracción sexual que surge del interior de nuestros cuerpos, de la mismísima médula.

Leonardo siempre me ha removido algo pero, con el tiempo, este buen vino se ha convertido en un torrente de sabores, aromas, pulsos, suavidades y rugosidades varias. Como esa botella que reinaba intocable en el restaurante de aquel hotel de lujo en el que soñaban las celebridades de antaño.
Ahí está él. Creciendo como crecen los grandes. Saliendo del rincón en el que la muchedumbre se agolpa y se golpea por no existir sitio para tantas mediocridades.

Delicioso Leonardo.

14 de marzo de 2010

Shutter Island

Leonardo DiCaprio sigue cautivándome. En concreto, en este filme me cautivan también Mark Ruffalo, Ben Kingsley y Max Von Sydow. Se trata de una película bien hecha y bien interpretada. Uno es capaz de meterse en el tenebroso escenario de esa isla con oníricos ambientes, que recuerdan a los lugares de un cuento gris con toque gótico que llega a dar escalofríos en algún momento. En medio de la existencia confusa nos perdemos entre los árboles, el viento, la lluvia de tormenta. La mirada de los que no están cuerdos nos confunde y nos hace pensar en la increíble magnitud de una mente aun no estudiada ni de una forma remota...

Debo decir que, siempre desde mi punto de vista, hay un "pero"...el argumento no es original...recuerda a historias que ya hemos visto pero no de la misma manera. Por este motivo la recomiendo; aunque sea sólo para perderse por los caminos y por los personajes...



14 de febrero de 2009

Revolutionary Road

Momentos después de ver la película, me encontraba en los baños del centro comercial escuchando un interesante debate de la historia que acababa de ver, de sufrir, de disfrutar. Y es que a veces tras los ruidos de las cisternas se escuchan trocitos de vida interesantes, comentarios que enriquecen a uno a pesar de haberse pensado una y mil veces anteriormente en una vida que se centra en cuatro temas machacados hasta la saciedad, pero al fin y al cabo simplemente los cuatro temas que nos interesan a todos, nos han interesado y nos seguirán interesando, por lo influyentes que son en nuestras existencias convertidas en algo casi intemporal si nos centramos en lo básico y en lo realmente importante.

No había leído ni escuchado nada acerca de esta película ni pretendía hacerlo. Simplemente me atrajo la idea de ver a dos monstruos juntos, a dos monstruos de una interpretación magnífica que sigue creciendo con el paso de los años y de las cicatrices de la vida por muchos focos que les alumbren. Leonardo DiCaprio y Kate Winslet eran los dos únicos motivos que me impulsaron a acercarme al patio de butacas. Sus trabajos cercanos ya a papeles de teatro intimista no me decepcionaron en absoluto. Ayudaba también, y debo añadirlo, la dirección de Sam Mendes, aunque la sola presencia de ambos actores era suficiente. Más que suficiente.

Y se apagaron las luces. Comenzaba la función en la que la vida pasaba a ser la protagonista principal. La vida que se esconde tras las casas que se encienden y se apagan cada día como ilusiones que vienen y que van. Un matrimonio que no deja de quererse nunca a pesar de todo, unas expectativas que se nublan con el paso del tiempo, con la aterradora mediocridad de quienes soñaron ser alguien. Los errores cometidos y por cometer, los hijos, la familia, la libertad, las ataduras, la locura cuerda o la cuerda locura, la insatisfacción, el miedo, el paso del tiempo y de los días que se atropellan, el amor y su cercanía con el odio, la profunda tristeza...

Se tocan muchos temas punzantes en esta película. Temas que conservamos, aun en cierta manera, como asignaturas pendientes en una sociedad que no aprende a valorar lo más importante. Una sociedad que se centra todavía en lo que se ve y en lo que se toca, no en lo que se siente. El papel de las mujeres de los años cuarenta o cincuenta que permanecían en casa con su drama personal por las ilusiones aparcadas o retiradas para siempre; el papel de unos hombres que en algún momento habían soñado y que por circunstancias, en muchos casos inevitables, se ven avocados a una rutina diaria que les obliga a formar parte de la masa gris que sube y baja de los trenes, como pieza del rompecabezas de un país que lucha por emerger; la hipocresía de los que nos rodean; las envidias, las infidelidades, las frustraciones. El temor a no haber arriesgado nunca por conseguir unos sueños quizá inalcanzables, infantiles, utópicos.

La película es muy dura y también muy recomendable desde mi punto de vista. El punto de vista de alguien que va al cine a ver realidades más que ficciones y pasteles demasiado edulcorados. Todo hay que decirlo por si las moscas.

23 de noviembre de 2008

Red de mentiras

El viernes me acerqué al cine a ver Red de mentiras. Una película trabajada con una interpretación de Leonardo que, como siempre, no me ha decepcionado. Poco a poco ha ido curtiéndose este actor y convirtiendo sus facciones aniñadas en unos rasgos más duros que ofrecen mayores posibilidades para otros papeles más vividos. El personaje de Russel Crowe le da un toque diferente a la historia por su curiosa manera de comportarse, a pesar de que sobran momentos de padre ejemplar americano entre sus escenas. No podía faltar el aderezo del enamoramiento un poco peliculero, pero aun así no dejo de recomendarla por esos escenarios de países que se nos muestran cercanos a través de la cámara, del movimiento y del griterío de lugares en los que nace un terrorismo atroz; el terrorismo de los que no tienen nada que perder. Los del otro lado son víctimas fáciles a pesar de su increíble desarrollo. De eso no hay duda.