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22 de octubre de 2016

Después de Nosotros (película)


Pongo en el saloncito películas que me hacen sentir.
A veces, náuseas positivas; es decir, me gustó la película pero se criticaba en ella algo que me producía náuseas.
A veces, náuseas negativas; ésas que me dan ganas de pedir indemnización al salir del cine.
A veces, felicidad, serenidad, optimismo por la vuelta a las cintas inocentes del cine de los ochenta, de los noventa...
Y lo peor de todo: a veces, indiferencia... Ésas son las que peor llevo. Incluso, las llevo peor que las nauseabundas negativas.

Ésta me produjo tristeza. Es positivo también. Mucho, en mi caso, porque yo soy de las que disfruto del cine REAL. Me interesan bastante más las desgracias y alegrías cotidianas de la gente normal que las guerras entre bichos verdes o los sueños pasados de rosca de alguno que no descansaba bien.

Una tristeza infinita por una familia rota. Un amor roto. Un imposible encuentro que tira vidas por la borda. Y digo "vidas" en plural. Peor aún, si son más de dos...
¿Cómo se puede llegar a este desamor tan brutal?

Lo más triste de todo: la realidad que pisamos está ahora en la pantalla. Quizá, en nuestra habitación.

Digna de ver.
Ya me diréis.

12 de junio de 2016

Por vuestros hijos, para vosotros...

Comparto una de mis lecturas de desayuno de domingo. Interesante e imprescindible compartirla. Por si aún estáis a tiempo. Yo, desgraciadamente, fui una errada en este asunto.

  Para los que empiezan la universidad

18 de febrero de 2015

Esas jóvenes hijas de puta

Fuente de la imagen

Supongo que a muchos se les habrá olvidado ya, si es que se enteraron. Por eso voy a hacer de aguafiestas, y recordarlo. Entre otras cosas, y más a menudo que muchas, el ser humano es cruel y es cobarde. Pero, por razones de conveniencia, tiene memoria flaca y sólo se acuerda de su propia crueldad y su cobardía cuando le interesa. Quizá debido a eso, la palabra remordimiento es de las menos complacientes que el hombre conoce, cuando la conoce. De las menos compatibles con su egoísmo y su bajeza moral. Por eso es la que menos consulta en el diccionario. La que menos utiliza. La que menos pronuncia.

Hace dos años, Carla Díaz Magnien, una adolescente desesperada, acosada de manera infame por dos compañeras de clase, se suicidó tirándose por un acantilado en Gijón. Y hace ahora unas semanas, un juez condenó a las dos acosadoras a la estúpida pena -no por estupidez del juez, que ahí no me meto, sino de las leyes vigentes en este disparatado país- de cuatro meses de trabajos socioeducativos. Ésas son todas las plumas que ambas pájaras dejan en este episodio. Detrás, una chica muerta, una familia destrozada, una madre enloquecida por el dolor y la injusticia, y unos vecinos, colegio y sociedad que, como de costumbre, tras las condolencias de oficio, dejan atrás el asunto y siguen tranquilos su vida.

Pero hagan el favor. Vuelvan ustedes atrás y piensen. Imaginen. Una chiquilla de catorce años, antipática para algunas compañeras, a la que insultaban a diario utilizando su estrabismo -«Carla, topacio, un ojo para acá y otro para el espacio»-, a la que alguna vez obligaron a refugiarse en los baños para escapar de agresiones, a la que llamaban bollera, a la que amenazaban con esa falta de piedad que ciertos hijos e hijas de la grandísima puta, a la espera de madurar en esplendorosos adultos, desarrollan ya desde bien jovencitos. Desde niños. Que se lo pregunten, si no, a los miles de homosexuales que todavía, pese al buen rollo que todos tenemos ahora, o decimos tener, aún sufren desprecio y acoso en el colegio. O a los gorditos, a los torpes, a los tímidos, a los cuatro ojos que no tienen los medios o la entereza de hacerse respetar a hostia limpia. Y a eso, claro, a la crueldad de las que oficiaron de verdugos, añadamos la actitud miserable del resto: la cobardía, el lavarse las manos.

La indiferencia de los compañeros de clase, testigos del acoso pero dejando -anuncio de los muy miserables ciudadanos que serán en el futuro- que las cosas siguieran su curso. El silencio de los borregos, o las borregas, que nunca consideran la tragedia asunto suyo, a menos que les toque a ellos. Y el colegio, claro. Esos dignos profesores, resultado directo de la sociedad disparatada en la que vivimos, cuya escarmentada vocación consiste en pasar inadvertidos, no meterse en problemas con los padres y cobrar a fin de mes. Los que vieron lo que ocurría y miraron a otro lado, argumentando lo de siempre: «Son cosas de crías». Líos de niñas. Y mientras, Carla, pidiendo a su hermana mayor que la acompañara a la puerta del colegio. La pobre. Para protegerla.

Faltaba, claro, el Gólgota de las redes sociales. El territorio donde toda vileza, toda ruindad, tiene su asiento impune. Allí, la crucifixión de Carla fue completa. Insultos, calumnias, coro de divertidos tuiteros que, como tiburones, acudieron al olor de la sangre. Más bromas, más mofas. Más ojos bizcos, más bollera. Y los que sabían, y los que no saben, que son la mayor parte, pero se lo pasan de cine con la masacre, riendo a costa del asunto. La habitual risa de las ratas. Hasta que, incapaz de soportarlo, con el mundo encima, tal como puede caerte cuando tienes catorce años, Carla no pudo más, caminó hasta el borde de un acantilado y se arrojó por él.

Ignoro cómo fue la reacción posterior en su colegio. Imagino, como siempre, a las compis de clase abrazadas entre lágrimas como en las series de televisión, cosa que les encanta, haciéndose fotos con los móviles mientras pondrían mensajitos en plan Carla no te olvidamos, y muñequitos de peluche, y velas encendidas y flores, y todas esas gilipolleces con las que despedimos, barato, a los infelices a quienes suelen despachar nuestra cobardía, envidia, incompetencia, crueldad, desidia o estupidez. Pero, en fin. Ya que hay sentencia de por medio, espero que, con ella en la mano, la madre de Carla le saque ahora, por vía judicial, los tuétanos a ese colegio miserable que fue cómplice pasivo de la canallada cometida con su hija. Porque al final, ni escozores ni arrepentimientos ni gaitas en vinagre. En este mundo de mierda, lo único que de verdad duele, de verdad castiga, de verdad remuerde, es que te saquen la pasta.


4 de febrero de 2015

Niños-Estrella... ¡qué grima!



Debo confesar que sólo he visto cinco minutos de todos estos programas de cocina juntos. Debo confesar que no puedo soportarlos. Si no puedo soportarlos con adultos, no os diré el grado de repelús que me provocan con niños. Hablo de cocina como puedo hablar de estrellas de la canción. Me da lo mismo.

De verdad, ya sólo ver esta fotografía y el titular de prensa relacionado y se me abren las carnes:




“En MasterChef aprendí que la cocina es un trabajo muy sufrido”

El ganador del concurso gastronómico asegura que tiene pendiente cocinar "un buen arroz"





Es horrible, espantoso, miserable. Por parte de los medios y, sobre todo, por parte de las familias que meten a sus niños en tales esperpentos.

Y luego dicen que la naturaleza es sabia...

Aviso: la "información" mostrada tras los enlaces anteriores puede herir sensibilidades.

7 de octubre de 2013

Escribiendo...



Observaba con atención sus enfados continuos. Se recriminaba por la infelicidad del chaval. Como si constantemente el pequeño desease que su vida fuera un infierno.
Finalmente, se dio cuenta de que no era su hijo sino una sociedad que se empeñaba en poner piedras en el camino.

30 de septiembre de 2013

De sociedades "mejorables"...



En Santiago llueve sin parar. Las piedras parecen incluso más tristes con la lluvia, con la oscuridad que trae de nuevo un septiembre cargado de emociones.

Continúa muy presente el caso de Asunta y se siguen escuchando miles y miles de explicaciones basadas en noticias que se contradicen, rumores de vecinos, críticas de quién de lejos escucha campanas...todos estos murmullos vagando por las conversaciones de cualquier rincón de una ciudad que, lógicamente, se siente de nuevo herida con este suceso tan triste, tan dramático ocurra lo que ocurra, ocurriese lo que ocurriese.

Después llegan también los insultos, los espectáculos callejeros que no distan apenas nada de las persecuciones de los cristianos durante el Imperio Romano, las confirmaciones rotundas de quienes no forman parte de este caso ni de lejos, el circo que se alimenta de las desgracias ajenas de una forma insaciable. 

Vemos como los medios están obstaculizando claramente la Justicia y eso es lo que más duele. El dinero, de nuevo, puede con todo e, incomprensiblemente, cualquier periódico o cualquier programa de televisión o radio pueden publicar o emitir lo que deseen sobre un suceso aunque sea mentira, tenga un contenido impreciso o no estén contrastadas las informaciones. No pasa nada. Hay que sacar chicha más rápido que el vecino. No les ocurre absolutamente nada. Todo lo contrario. Si son multados, se reirán, por los beneficios conseguidos, de este pequeño cachete impuesto por un sistema que se deja pudrir gustosamente y asquerosamente en manos del poderoso caballero.

Soy la primera a la que no se le olvida la imagen de esta niña pero hay que dejar a los profesionales trabajar con calma, con serenidad. Nosotros no necesitamos esta información realmente; al menos, hasta que haya un análisis serio realizado de todos los datos e informaciones reales del caso.

El hombre un lobo para el hombre, un componente claro de una masa fácilmente dirigible y, por ende, muy peligrosa. Nunca había pensado tanto en esta fragilidad que nos rodea, y que nosotros mismos hemos creado, con todo este mundo virtual que crece a pasos agigantados y que se mueve como caballo desbocado. Cualquiera puede ser víctima o verdugo en cuestión de segundos y, a veces, sin comerlo ni beberlo.

A Asunta no le gustaría esto. A los que la quieren y querían tampoco.

26 de septiembre de 2013

El complejo asunto de Asunta



Entre el suceso del Códice, el accidente de tren y, ahora, el caso de la niña Asunta Basterra, la ciudad de piedra y lluvia no gana para sustos. Es difícil realmente abstraerse de todo lo que nos rodea y, sobre todo, palpitando tan cerca.

Lo cierto es que, a pesar de que este caso de la niña está en plena investigación actualmente, los ingredientes son dignos de una realidad que supera, y con creces, la ficción más elaborada. A ver cuánto tardan los guionistas en "inspirarse" para próxima película.

Más allá del morbo generado, que es muchísimo, la muerte de Asunta abre de nuevo el debate sobre la tremenda complejidad de la mente humana; la gran desconocida.

Analizando todo esto, uno confirma que somos totalmente vulnerables; más aún si cabe. 
¿Puede ocurrirle a cualquiera? ¿podemos asumir todo lo que nos depara la vida, por muy duro que sea para nosotros? ¿asumimos igual en un momento que en otro, en una circunstancia que en otra? ¿se pueden tener celos de un hijo? ¿es tanta la avaricia como para poder llegar a cometer un crimen con premeditación?...

Miles de preguntas ahora sin responder. Quizá nunca se respondan de la manera correcta. De hecho, tantas cosas se nos escapan cada día, tantas dejamos escapar...

Descansa en paz, Asunta.

27 de junio de 2013

¡Qué nostalgia me ha entrado!



Ya sabéis que soy una nostálgica empedernida. 

Creo que los niños de hoy se están perdiendo muchas cosas pero a lo mejor me equivoco porque no entiendo las realidades-actualidades de hoy....

¿Qué pensáis? 

Vídeo encontrado en esta isla que me gusta tanto.

18 de mayo de 2013

La lengua de las mariposas



Una película que se resume en la mirada de este niño. La mirada de rabia, de amor, de odio. Merece la pena verla si no lo habéis hecho ya. Finalmente, la vida es la vida. Lo demás son gilipolleces que nos inventamos para joderla aún más.
Lo siento. Necesitaba expresarlo de esta manera. Me sorprende lo absurdos que podemos llegar a ser.

1 de abril de 2013

Vuelve a jugar


"Durante el día, envío trescientos o cuatrocientos mensajes”
 “No puedo imaginarme sin el teléfono, me sentiría sola"

Un documental muy interesante que han emitido esta noche; sobre todo si hay niños, adolescentes...durmiendo en la habitación de al lado.

Lo sabemos, es cierto. Pero no viene mal recordarlo y aplicarlo con mayor ahínco.

10 de febrero de 2013

Pleure pas Boulou (no llores, Boulou)


Es una historia que me ha llegado. Muy triste. De esa infancia que prefiere la calle a la casa porque la casa es peor que la calle y crecer es difícil también. La he conocido a través de esta isla que me enseña tantas cosas...alegres y tristes. Porque, en definitiva, la vida es alegre, triste, emocionante también...

Me hace daño pensar en los niños que sufren. Sobre todo cuando sufren por culpa de los adultos.



Y'a deux enfants qui sont assis
Sur le bord d'un trottoir
Il est cinq heures et l'école est finie
Ils se racontent des histoires

Pour toi la vie c'est quoi dit le petit
Manger des glaces etc… répond le grand
Moi j'aime les glaces mais j'aime pas trop les cœtera
J'préfère cent fois le chocolat

La … la … pleure pas Boulou
La … la … la on changera tout

Moi c'est mon père qu'est pas commode
Un verre de trop et c'est parti
J'passe ma nuit derrière la commode
Les voisins appellent la police à cause du bruit

Chez moi peut-être c'est plus sympa
Répond le p'tit évidemment
Mon vieux il parti de chez moi ma mère dit qu'il ne me manque pas
Moi j'aimerai qu'il soit encore là

La … la … pleure pas Boulou
La … la … la on changera tout
La … la … la pleure pas Boulou
La … la … la on changera tout

Tu sais ma mère elle a toujours les larmes aux yeux
Y a des jours où j'voudrai comprendre
Tu sais les vieux, ça les rend dingues d'être des vieux
J'vais t'expliquer, tu vas comprendre

Plus on est grand et plus c'est pire, moins c'est marrant
Moins qu'on est gai et moins qu'on s'marre évidemment
Moins qu'on est petit et plus c'est moins qu'on est pas grand
Et c'est pour ça qu'elle si triste et puis voilà

La … la … pleure pas Boulou
La … la … la on changera tout
La … la … la pleure pas Boulou
La … la … la on changera tout

Salut p'tit, il faut que je rentre dit le plus grand
Reste avec moi encore un peu dit le petit
Il faut que j'attende encore dehors un bon moment
Ma mère ne rentre que vers les huit heures et demi

Y a deux enfants qui sont assis
Sur le bord d'un trottoir

Il y a un grand et un petit à côté de lui
Adieu p'tit mec … à demain si t'es encore là

La … la … pleure pas Boulou
La … la … la on changera tout
La … la … la pleure pas Boulou
La … la … la on changera tout

18 de noviembre de 2012

Miliki


Me acabo de enterar de que te has marchado.
Buen viaje, Miliki. Eres una de esas personas que nos ha enriquecido la vida y nunca te olvidaremos por estos lares. Sigues con nosotros.
Siempre.


24 de mayo de 2012

Escepticismo


Esta versión también me ha gustado. Con el asombro de los niños de fondo...
Dicen que la música amansa a las fieras.
Pues va a ser cierto.

Lo siento por Juan Nadie. Si no quieres caldo, toma dos tazas...
;)

Respecto a la bondad del hombre...yo también soy escéptica.

escepticismo.

(De escéptico e -ismo).

1. m. Desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo.


Fuente de la imagen













Malos como o demo


El hombre es malo por naturaleza.
El hombre es bueno por naturaleza.
Como diría un amigo mío, no hay más que ver a los niños...





Actualización para Luna:


A ver si te gusta más esta canción...
Hacía tiempo que no la escuchaba.



Feliz día a todos. A pesar de todo.
;)

23 de septiembre de 2011

¿Qué te parece el que se dé el pecho en un lugar público?


Hoy me han hecho esta pregunta y la verdad es que no he sabido responder.
¿Qué os parece a vosotros? ¿lo veis bien, mal, regular...?...
Es simple curiosidad campurriana.