26 de septiembre de 2013

El complejo asunto de Asunta



Entre el suceso del Códice, el accidente de tren y, ahora, el caso de la niña Asunta Basterra, la ciudad de piedra y lluvia no gana para sustos. Es difícil realmente abstraerse de todo lo que nos rodea y, sobre todo, palpitando tan cerca.

Lo cierto es que, a pesar de que este caso de la niña está en plena investigación actualmente, los ingredientes son dignos de una realidad que supera, y con creces, la ficción más elaborada. A ver cuánto tardan los guionistas en "inspirarse" para próxima película.

Más allá del morbo generado, que es muchísimo, la muerte de Asunta abre de nuevo el debate sobre la tremenda complejidad de la mente humana; la gran desconocida.

Analizando todo esto, uno confirma que somos totalmente vulnerables; más aún si cabe. 
¿Puede ocurrirle a cualquiera? ¿podemos asumir todo lo que nos depara la vida, por muy duro que sea para nosotros? ¿asumimos igual en un momento que en otro, en una circunstancia que en otra? ¿se pueden tener celos de un hijo? ¿es tanta la avaricia como para poder llegar a cometer un crimen con premeditación?...

Miles de preguntas ahora sin responder. Quizá nunca se respondan de la manera correcta. De hecho, tantas cosas se nos escapan cada día, tantas dejamos escapar...

Descansa en paz, Asunta.

5 comentarios:

Sergio DS dijo...

No tengo detalles de la noticia, no he querido, lo poco que sé me estremece.

La mente humana cada vez me preocupa y asusta más, sin embargo soy incapaz de entender qué te pueda llevar a atrocidades semejantes y menos en un lazo afectivo. Inconcebible para mí.

Juan Nadie dijo...

Hay cosas que me superan, no las entiendo, no sé qué decir...

Eulogio Diéguez dijo...

El asesinato de una niña es incomprensible para una mente decente.

Douce dijo...

Tratar de comprender hechos como éste, no son comprensibles a unos seres medianamente normal.

Sólo puede uno pensar en Asuna y los que la querrían.

Campurriana Campu dijo...

Lo cierto es que el caso cada día se complica más. La repercusión ha sido grande porque es una familia muy conocida de Santiago, una ciudad pequeña.
No creo en clases sociales en estos casos. Ni en educación, ni en nada de nada...
Cuando se tuercen los cables, todo puede ocurrir. A cualquier nivel.

De momento, dejemos a la Justicia actuar y ya se verá.

Yo también pienso en la pequeña Asunta.