28 de marzo de 2016

Nuestra hermana pequeña (película 2015)



Una historia de Japón. De familias japonesas que no son como nosotros pero sí son como nosotros. Al final, todos nos parecemos aunque tengamos rasgos y caracteres diferentes. Unos más cuidadosos con las formas, otros más "brutos", unos más directos y otros más indirectos. Finalmente, los sentimientos no dejan de ser los mismos. Los sufrimientos, las alegrías, los amores silenciosos, los miedos, los enfados y los reproches con las personas a las que queremos, o a las que no queremos tanto...

Me ha gustado. Me gustan las películas que cuentan cosas de familias. Que nos explican por qué un japonés es así y no de otra manera. Llegamos, con una buena película, a comprender a personas de tierras lejanas. Un poquito, al menos.

No. No somos tan diferentes.

3 comentarios:

Chaly Vera dijo...

A mi tambien me gusta conocer la idiosincracia de otras gentes.

Abrazos

Juan Nadie dijo...

Lo bueno de conocer otras personas, otras culturas, es cuando nos damos cuenta de que en realidad somos iguales. Claro, somos la misma especie, "amigos" xenófobos.

Campurriana Campu dijo...

Chaly, se aprende mucho de las personas observando su pasado histórico, su presente, su pasado sobre todo.

Juan, efectivamente somos la misma especie con los mismos deseos y temores. En todos los lugares hay buenas y malas gentes, simpáticos, antipáticos, optimistas y pesimistas. Aún así, a mí me cuesta verme igual que otros en muchas ocasiones. Las culturas y tradiciones son tan diferentes que me resulta difícil identificarme con personas muy diferentes a mí. Supongo, nos cuesta a todos.

Por cierto, el humor...el sentido del humor gallego sólo lo comprenden de verdad los gallegos. Por poner un ejemplo que conozco.