29 de junio de 2006

In memoriam

La otra noche hablé
con mi ángel de la guarda.
Me contó que ya era libre,
que ya no podía rezar

[...]

Ya vuelvo a estar solo
mi dueño no tiene amo
ya soy libre de pecado
y ahora soy un ángel más.

Albertucho

3 comentarios:

El mendigo dijo...

Requiem aeternam dona ei, Domine;
et lux perpetua luceat ei.

Fontaneda dijo...

Un beso muy fuerte.

María dijo...

Graciñas :-)