25 de septiembre de 2007

Y la noche...

Los adoquines fríos eran golpeados por los tacones de esos zapatos que tanto habían paseado la ciudad, sufriendo, una vez más, el desengaño de una noche en la que la única luz que brillaba era la de aquella vieja discoteca de moda muchos años antes. Pensaba, en su vuelta a casa, que a veces es mejor quedarse en la cama...

2 comentarios:

El mendigo dijo...

Buena foto

Campurriana dijo...

A mi me gusta también...la imagen de un suelo mojado tras la lluvia de la noche o la limpieza de la ciudad, el brillo y la frescura de las calles, la fotografía de objetos que apenas nos paramos a admirar en el transcurrir del día por falta de tiempo o de sensibilidad...