3 de diciembre de 2007

Y es que quien está aburrido de Londres está aburrido del mundo...






Ambas son frases célebres que describen a esta ciudad de caos y de movimiento, porque a Londres uno debe ir con ganas de cansarse, con ganas de disfrutarla...
Nadie mira a nadie, todo el mundo sabe dónde va, la tranquilidad se busca en esos parques, la cultura en la calle, la riqueza en la variedad, en la tolerancia de sus gentes...
Te atrapa desde el primer momento. No cabe duda.

5 comentarios:

El mendigo dijo...

Uyyy, esta tanda ya va perdiendo mucho.

Menos la de la foto del reflejo en el escaparate (cojonudos B&N, te lo vuelvo a repetir), las demás...pse. El paisaje con la noria, en todo caso.

Oye compi, ¿por qué no hacemos una cosa? Tú te lees el manual de tu cámara, y los artículos de la wiki sobre:

Velocidad de obturación
Tiempo de exposición (viene a ser lo mismo)
Profundidad de campo
Nümero f
Valor de exposición
Paso (fotografía)
Escala de sensibilidad fotográfica (los ISO).

Esa es la teoría para poder ser una gran fotógrafa. El resto...ya lo tienes dentro.

Tú léete todo eso (no es tanto, media horita) y quedamos un día con las cámaras y practicamos.

Campurriana dijo...

Debo decir que esta fotografía del escaparate con los libros que cuelgan la hizo mi madre. Todas las demás son mías pero ésta me gustó mucho con ese reflejo de las casas victorianas sobre el cristal...
Pues te haré caso y leeré estas lecciones. Me da rabia no poder sacar provecho a mi mirada artística... :P
Muchas gracias por tu crítica constructiva.
Besos y dile a la Lobita que se pase a ponerme las pilas.

Campurriana dijo...

Me llaman la atención las ventanas sin cortinas...en el primer piso o en los sotanos; ese sentido de intimidad en la habitación desaparece por esos lares, les da igual que les mires desde la calle cuando leen en la cama o cuando cenan con su pareja...
:)
El Leon Rojo de la calle del Parlamento es uno de los pubs a los que fuimos a cenar...riquísima cerveza y los famosos fish and chips...ay si viniesen a Galicia a tomarse una buena caldeirada de pescado... :)
Aun así, allí se disfruta de ese plato, quizá por el ambiente sin humo de esos lugares de conversación y coqueteo...

El mendigo dijo...

No hace falta con que te lo chapes, basta con que lo entiendas.

La cámara es muy parecida a nuestro ojo: le tiene que entrar una cantidad concreta de luz. Si entra más se deslumbra y si entra menos, lo ve todo negro. Para eso está la apertura del objetivo, que a modo de pupila abre y cierra adaptándose a las condiciones de luz.

Sólo que nosotros tenemos la pupila abierta todo el rato, y la cámara abre, impresiona y cierra. También podemos jugar con esta velocidad de apertura para calcular la cantidad de luz que incide la película/sensor.

Y por último, hay que enfocar. Nosotros lo hacemos sin pensar, pero lo hacemos. Si pones un dedo delante de tu cara, o miras al dedo, o miras lo que tienes en frente. Si enfocas lo que está cerca (dedo), lo demás está borroso, desenfocado. Y viceversa.

Variando la apertura del objetivo, podemos regular la profundidad de campo, esto es, el rango de distancias que están bien enfocadas.

Un besote!

Tú practica y luego quedamos en algún lao, en plan guiris, con las cámaras al cuello.

Campurriana dijo...

Muchas gracias, Mendiguiño. Con lo que me gusta la fotografía es una pena que me quede cómo estoy...
Un besito y disfrutad del viaje. Ya estoy deseando ver vuestras foticos.
:)