13 de julio de 2008

Entre la valentía y el dolor

Hoy hace seis meses, la muerte de su hija lo mató. La pasividad judicial lo remató después. Juan José Cortés se ha impuesto una misión: recoger firmas para endurecer la ley contra los pederastas; hacerle justicia a Mari Luz. Las cámaras muestran a un líder carismático. De cerca es un hombre roto.

Fuente: EL PAÍS

Mi homenaje de hoy es para él. Por su fuerza a pesar de todo.

2 comentarios:

Ericarol dijo...

Pederasta. Que palabra tan horrible. Veo a mi hija dormir, 8 años solamente, y me crece una rabia y una rabia, solo de pensar que pueda pasarle algo. No sé. Solo puedo pensar en cosas asesinas que hacerle a ese tipo de personas. Abrazo.

Campurriana dijo...

Ericarol, siendo madre supongo que se revuelven aun más las entrañas al ver casos como éstos, si cabe.

No logro entender cómo alguien es capaz de abusar de un niño. Imagino que se trata de alguna patología extraña sin curación, a veces mezclada con otro tipo de sustancias y sentimientos horribles.

Recuerdo, y ya se me están poniendo los pelos de punta, un anuncio en el que aparecía la imagen de la espalda de una niña sentada en una cama. La cámara iba girando lentamente y al final el espectador podía ver que su cara realmente se correspondía con la de una anciana triste y cansada.

Golpe de efecto, desde luego, el de este anuncio contra los abusos sexuales a niños.

Evitar casos como éste y como muchos otros, que ocurren en numerosos rincones del planeta, es un reto para una sociedad con una justicia lejana a su nombre todavía. Una obligación de todos y, sobre todo, de los que tienen mayor poder para cambiar las cosas.