6 de julio de 2008

Una de fotografía realista

Manhattan, evidentemente, en todos sus bullicios urbanos como símbolo de modernidad al arrancar el siglo XX, pero también México, África, Europa y el rural norteamericano.

La primera retrospectiva en España de uno de los grandes maestros de la fotografía, el estadounidense Paul Strand (Nueva York 1890-Orgeval, París 1976), ofrece desde hoy en A Coruña un interesante recorrido por la prolífica y cosmopolita trayectoria profesional del pionero del realismo a través de una lente, desde el inicio de su carrera en 1915 hasta su muerte.

Instantáneas que captan sin ambigüedad ni trucos los movimientos de la calle, la vida en familia o fragmentos de la naturaleza se suceden en esta muestra junto con una fotografía socialmente comprometida de trabajadores, hombres y mujeres de Egipto y Marruecos, como símbolos de "la esperanza democrática del futuro", decía Walt Whitman.

Son en total 144 fotografías las que consiguió reunir y exponer en A Coruña la Fundación Barrié de la Maza, en colaboración con la Foundation Aperture -depositaria del legado de Strand- y el Philadelphia Museum of Art. Esta inédita retrospectiva, que tras su paso por A Coruña (hasta el 14 de septiembre) viajará a Vigo (a partir del 2 de octubre), incluye la obra de Strand en su etapa de cineasta entregado al género del documental y la fotografía cinematográfica.

Su cortometraje Manhattan rodado en 1921, que el fotógrafo dirigió con Charles Sheeler, se proyectará continuamente estos días en las paredes de la sede coruñesa de la Barrié, que también programó la proyección de otras de sus cintas, como el documental mejicano Redes (1934) o la película sobre la democracia americana antes de la Segunda Guerra Mundial Native Land (1942).

Pero sin duda lo más impactante de la exposición son las hileras de fotografías de Paul Strand, reagrupadas en diez secciones temáticas. De las paredes de la fundación coruñesa cuelgan ya sus principios en y sobre Manhattan, historias de imágenes sobre las tradiciones norteamericanas, los primeros recorridos de Strand por los pueblos y culturas de Europa, México o el continente africano y además su mirada acerca de la máquina y el progreso, y su visión de las raíces familiares.

Una amplia monografía da pie al comisario de la muestra, el profesor Rafael Llano, a completar el catálogo de estas 114 fotografías con un ensayo sobre Paul Strand que incluye junto a artículos del propio fotógrafo, textos que nunca antes habían sido publicados.

Fuente: ELPAIS.com

Si te apetece saber algo más de esta exposición...

Ya os contaré mis impresiones. De momento, me alegro de que La Coruña sea visitada cada vez más por la cultura que nos enriquece. Y es que, todo hay que decirlo, no nos podemos quejar últimamente.

2 comentarios:

Campurriana dijo...

He ido esta tarde a ver la exposición y sólo puedo deciros que es una visita muy recomendable y casi obligada si estáis cerquita.

Me ha gustado esa manera tan natural de captar la mirada de las personas, la visión de esos mercados y fachadas, del trabajo en los muelles, de las familias, de lo inerte...
Realmente hay fotos magníficas.

Mi homenaje de hoy es para él. Para Paul Strand.

Felices sueños.

Campurriana dijo...

Por cierto, muchas felicidades a Rafa Nadal. ¡Vaya año!
:)