2 de noviembre de 2008

Palabras soñadas, palabras de radio...

Fuente de la fotografía: radiopuentealto

Me despierto y, como cada domingo, antes de poner las tostadas en la plancha, enciendo ese aparato de radio que acompaña mientras comienzo este día soleado y frío que se vive hoy por La Coruña.

Llama mi atención el hecho de que haya personas que depositen la confianza en las ondas, compartiendo sus experiencias más íntimas y más desoladoras con los oyentes y con las locutoras que en ese mismo momento escuchan intentando ayudar de alguna manera, intentando descubrir que no está todo perdido. Todavía no.

Matrimonios rotos, niños que sufren solicitando esa educación que no llega, soledades de aquéllos que a simple vista parece que lo tienen todo, momentos dulces que desaparecen con el paso del tiempo, amores soñados, temores...Y un sinfín de historias que se cuentan con palabras entrecortadas, con palabras que no tienen esa energía necesaria para vivir de una forma equilibrada.

Y es allí, en la radio, donde desean encontrar una respuesta que les dé fuerza; esa fuerza para seguir caminando, para aprender a ver de nuevo una luz que permanece fuera, que no se ha ido. Y muchas veces las palabras son la mejor medicina. De eso no hay duda. Sobre todo las que provienen de aquéllos que pueden cogernos la mano mientras las recitan.