30 de noviembre de 2009

Compostela y el agua

Fuente: Flickr

En una de las entradas del blog de Amio Cajander, aparecía un texto en el que se aconsejaba a los visitantes de Compostela acercarse a estos caballos en una de las noches tranquilas de la ciudad. El otro día lo hice. Sin prisas pude disfrutar del ruido del agua y del bullicio lejano de las tabernas de vino y empanada, que dejaban ya de servir al acercarse el final de una larga jornada, como tantas otras que se viven entre las piedras de Santiago.

La música de la fuente, el sonido lejano de unas gaitas, el correteo del agua en las ranuras de las viejas calles, el viento que jugaba escondido en los tejados de la catedral...

Todo un lujo poder vivirla una noche cualquiera del frío mes de noviembre.