Y llegamos a la tierra dorada después de comer cocido maragato en el nevado pueblo leonés Santiago Millas. En la Plaza Mayor de la ciudad de Salamanca aterrizamos una y mil veces convirtiéndonos ya en personajes de la historia que pasó por allí. Desde este salón principal caminamos por las calles en la búsqueda de la Universidad que enseña, de esas imágenes que nos observan, de las catedrales que nos vigilan silenciosas, de los mensajes que se esconden en cada uno de los rincones de las fachadas de piedra, que hablan de la virtud y del vicio, del bien y del mal...
2 de enero de 2010
7 comentarios:
He tenido que habilitar de nuevo la moderación de comentarios. En este blog se admiten todo tipo de opiniones pero con argumentos y con respeto hacia las demás. El insulto y las malas formas no caben en este lugar. Si entras aquí con esas intenciones, no serás bienvenido.
Los anónimos han venido en forma de spam solamente, durante estos últimos meses. Me veo obligada, por lo tanto, a bloquearlos.
Siento que tenga que ser así.
Gracias.
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No hay nada como saber mirar.Es una sensibilidad, es un arte, una manera de leer la historia de una ciudad llena de sabiduría de más de 2.000 años.
ResponderEliminarConozco casi todos esos rincones y detalles que has captado con tu cámara. En cada uno de ellos hay un poco o un mucho de mí.
Enhorabuena por las fotos y muchas gracias por haberme paseado una vez más por sus calles, por su plaza, por sus claustros, por sus patios...
Una hermosa manera de inaugurar el año
Julio, algunas de las fotografías son de Ciudad Rodrigo, lugar en el que me encontré con una catedral que me sorprendió. Tuvimos la suerte de coincidir con una guía muy buena y la presentación audiovisual del pórtico es una maravilla. El claustro es digno de ver también y la historia que se escribe en sus capiteles, alguno de ellos muy explícito...
ResponderEliminarSalamanca me encantó y no podría ser de otra manera...
Precioso paseo por los tejados de la catedral y eso que tengo un vértigo que me muero...El claustro de los Reyes de San Esteban es increíble, así como tantas y tantas cosas en Salamanca.
No dejéis, por cierto, de dar un paseo gastronómico por las calles de tapas y vinos...
¡Menudo peligro para la figurita!
:)
Me alegro de que te haya gustado este regalo, Náufrago.
Me ha gustado mucho. También he visitado Ciudad Rodrigo, aunque lo conozco menos.
ResponderEliminarMe alegro mucho de que hayas disfrutado de vuestra tournée por esas tierras castellanas y leonesas. Son visitas que alimentan el espíritu y , cómo no, también satisfacen la andorga. Ambos se complementan.
Bon appétit!
Aun me quedan por poner más fotografías de la zona zamorana...
ResponderEliminarCastilla enriquece por dentro y por fuera. Sin duda...
:)
Qué suerte que tuviste de poder conocer esa zona!
ResponderEliminarOjalá yo pueda ir algún día.
Gracias por compartir tus impresiones y las excelentes fotos!
Sylvia, merece la pena darse un paseo por allí. España tiene todo tipo de paisajes, de gastronomía, de gentes, de patrimonio cultural...
ResponderEliminarMe voy a acostar porque si no los Reyes no van a entrar en mi casa...
Feliz noche. Feliz día.
Me alegro que te gustara Salamanca.
ResponderEliminarSaludos.