27 de abril de 2010

Picasso. Escena erótica. La Douleur.


Escena erótica (conocida como "La Douleur"), 1902 o 1903. Esta obra, de la que el autor renegó, ha pasado 28 años en los sótanos del Museo. Legado de Scofield Thayer, 1982.
No conocía esta obra de Picasso y la verdad es que me ha sorprendido por el jovencito que protagoniza la escena (demasiado joven parece aunque se indica que puede tener ya 18 años). En algunos sitios he leído que se trata del propio pintor y que dijo la siguiente frase en relación con este cuadro:
"Los he hecho peores. Fue una broma entre amigos"
¿Quién lo sabe?. La historia que se quedará callada una vez más mientras nosotros especulamos...

El Metropolitan exhibe los picassos de su colección
Se trata de la primera exposición centrada en las obras que el Museo Metropolitan de Nueva York alberga en sus fondos del pintor malagueño. En total 300 obras, entre las que se incluyen pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas de Picasso, no exhibidas anteriormente, además de una selección de la obra gráfica del artista. La exposición muestra al público por vez primera una obra de carga sexual, de la que el propio autor renegó, y que ha pasado 28 años en los sótanos del Museo. La muestra, que reúne obras de todas las etapas artísticas del genial pintor, se podrá ver hasta el 1 de agosto de 2010.
Fuente de la noticia: EL CULTURAL


La noticia en el ABC se escribe así:
El Metropolitan de Nueva York (Met) expondrá por fin una obra de cierta carga sexual de la que el propio pintor español Pablo Picasso renegó y que ha permanecido en los sótanos del museo de arte durante los últimos 28 años.
En una exposición que abrirá el próximo 27 de abril, el conocido museo de Manhattan mostrará una obra bautizada como "Escena erótica", aunque más conocida como "La douleur", donde se ve a una mujer desnuda sentada sobre la cama y con la cabeza volcada sobre la entrepierna de un muchacho, vestido y recostado sobre la almohada.
"Los he hecho peores. Fue una broma entre amigos", dijo Picasso (1881-1973) a su compañero Pierre Daix sobre esta obra, pintada en los primeros años de la década de 1900 y que a finales de mes se estrenará en las galerías del museo neoyorquino junto a otras trescientas pinturas del reconocido artista español.
No era buenoEn 1982 el Metropolitan recibió este cuadro, que no está claro si fue pintado en Barcelona o en París, y jamás lo había colgado en sus paredes por considerar que no era lo suficientemente bueno, según explican sus responsables, que niegan que la temática sexual tenga algo que ver. Al parecer, la obra estuvo inicialmente en poder del sastre de Picasso en Barcelona, Benet Soler, quien luego se la vendió a Daniel Henry Kahnweiler, un marchante alemán que se encontraba en París y que en 1914 sufrió el embargo de parte de sus bienes por parte de las autoridades francesas.
Estas últimas vendieron la obra y se sabe que el marchante Paul Guillaume se hizo con ella en 1923, para luego venderla al coleccionista Scofield Thayer, según detalla el Metropolitan, que antes de incluir esta obra en su completa muestra sobre Picasso comprobó que las dudas sobre su autenticidad no eran ciertas.
La exposición se podrá visitar hasta el próximo 1 de agosto y coincide en la ciudad con otras muestras consagradas también al renombrado artista, como la dedicada por la galería Marlborugh a la visión que Picasso tenía de las mujeres, o la del Museo de Arte Moderno (MoMA), que se centra en su proceso creativo en los primeros años del siglo XX, y en especial durante sus periodos azul y rosa.