18 de mayo de 2010

El monasterio de Carboeiro

Fuente de la fotografía: Flickr

Fuente de la fotografía: www.todopueblos.com

Fuente de la fotografía: La mirada del mendigo

Fuente de la fotografía: Flickr

De la notable abadía de Carboeiro quedan hoy veneradas ruinas, que traen a la memoria del viajero y arqueólogo, recuerdos de la fe y piedad de nuestros mayores, a la par que revelan algo de la historia de nuestro pasado. ¡Ojalá personas más competentes que nosotros en estas materias hagan de ellas detenido estudio, antes que la mano del tiempo las borre por completo así como de otros preciosos monumentos de nuestra patria, cuya pérdida nunca se lamentaría bastante por los amantes de sus glorias!.

Fragmento del apunte histórico sobre Carboeiro publicado por el Heraldo Gallego de Ourense el jueves día 20 de marzo de 1879.
Autor: J. Salgado Rodríguez.


Y aquí estuvo Campurriana hace unas semanas. Bellísimo monasterio pero necesitado urgentemente de ayuda para volver a resplandecer como seguro lo hizo alguna vez. Viendo como semejantes joyas se despiden poco a poco por el paso de un tiempo que parece no preocuparse de su marcha, uno se pregunta tantas cosas...

4 comentarios:

Jota Ele dijo...

Un lugar precioso, Campurriana.

Lástima que lo dejen "morir" así. Bien merecería una restauración.

Saludos.

Cornelivs dijo...

Parece un lugar maravilloso, amiga. ya me gustaria visitarlo.

Besos...!

El Náufrago dijo...

Hola, Campu

¿Ya estás de vuelta, o aún andas por los madriles?

Sí, recuerdo que habías hablado ya de esta abadía. No sé qué tienen sitios como éstos, que con fe o sin fe, saben a paz, a retiro del mundanal ruido, a ganas de oír el silencio.

Supongo que tu estancia en la Villa y Corte haya sido provechosa. Son distintas las sensaciones de la gran ciudad y la quietud del monasterio, pero pueden completarse, tomadas en las consiguientes 'diócesis', o dosis.

Campurriana dijo...

Jota Ele, es una lástima y espero que podamos conservarlo a pesar de todo lo que está cayendo...

Cornelivs, a mí me sorprendió mucho su interior.

Náufrago, he vuelto ya de la gran ciudad. Evidentemente, me costaría acostumbrarme en el día a día a ella pero es maravillosa para poder disfrutarla en el tiempo libre.

Feliz tarde a todos.