9 de mayo de 2010

Picasso y sus mujeres...(Marie-Thérèse Walter )

Pablo Picasso por Cecil Beaton, 1931

De casualidad encontré hoy esta fotografía por los montones de ellas que habitan ya en esta red de redes. Recordé la historia del cuadro frente al que se encuentra Picasso en ella. Se trata, por lo visto, de Marie-Thérèse Walter. Hoy leía, también casualmente, esta noticia en El Mundo...



El óleo 'Nude, Green Leaves and Bust', de Pablo Picasso (1881-1973), se ha convertido este martes en la obra de arte más cara vendida en subasta tras ser adjudicada por 95 millones de dólares en Nueva York (unos 73 millones de euros). Incluyendo las comisiones, el precio final alcanzó los 106,5 millones (unos 81,9 millones en euros).
La obra del artista español, realizada en 1932, tardó nueve minutos en encontrar un comprador en la sede neoyorquina de la casa de subastas Christie's dispuesto a pagar la millonaria cifra.
Hasta ahora el récord en subasta para una obra de arte lo ostentaba 'L'Homme qui marche I', una de las esculturas más icónicas del suizo Alberto Giacometti (1901-1966) y que fue vendida por 104,3 millones de dólares en Londres el pasado febrero.
La de Picasso era una de las piezas estelares de la velada que Christie's dedicó al arte impresionista y moderno, y el precio de venta superó las previsiones de la casa de subastas, que consideraba que el óleo podría alcanzar un valor de entre 70 y 90 millones de dólares.
La pintura, de 162 centímetros de ancho y 130 de alto, y con vivos tonos azules, rosas y verdes, es un retrato de Marie-Thérèse Walter, amante de Picasso a finales de los años 20 y en los años 30, y que fue concluida el 8 de marzo de 1932, durante un periodo muy creativo del pintor malagueño.
La obra formaba parte de la colección de arte que a lo largo de los años crearon Sidney Brody, un reconocido promotor inmobiliario de Los Ángeles y su esposa Frances, y que estaba considerada como una de las mejores de arte moderno en manos privadas en Estados Unidos.
La puja comenzó en 58 millones de dólares y en pocos minutos quedó patente el interés que tenía para los potenciales compradores que acudieron a la sala de subasta o que participaron a través de los teléfonos.
Con rapidez y a base de alzas incesantes de un millón de dólares por cada nueva puja, las apuestas superaron pronto los 80 y los 90 millones de dólares hasta que un comprador que pujaba por teléfono se la adjudicó por un precio de martillo de 95 millones de dólares.
Esta primera venta de primavera de arte impresionista y moderno incluye también obras destacadas de Alberto Giacometti, Henri Matisse, Georges Braque o Henry Moore, que se prevé pueden adjudicarse también por cifras millonarias.

Y buceando he encontrado esta historia sobre el amor del pintor y Marie-Thérèse...

Marie- Thérèse Walter. 1929-1936
«Soy Marie-Thérèse Walter. Cuando Picasso me atrapó, yo tenía solo 17 años. Estuve siete con él y le di una hija, Maya. Dicen que fui la más sensual, cariñosa y dulce».
Picasso comenzó a pintar a Marie-Thérèse. Una tarde lo hacia junto a Buñuel cuando casi le sorprende Olga. Picasso ante Marie-Thérèse posando desnuda explicó a Buñuel que una vez le preguntaron a Renoir si la pintura nacía del corazón o de la cabeza y que éste respondió: «¡ De las pelotas!»
Picasso pues, había conocido a Marie-Thérèse Walter en un momento en que sus relaciones con Olga estaban ya rotas, aunque seguían casados y viviendo juntos. La chica fue para él como un soplo de aire fresco y limpio. Y ello se reflejó en los cuadros. La pintura abandonó las crispaciones del cubismo y el surrealismo mas duro y se tornó sensual, redonda, tierna, erótica y suave. Había vuelto la paz al corazón de Picasso de la mano de aquella chiquilla.
Marie-Thérèse parece haber sido una mujer admirable. Era suiza, rubia, saludable, deportista, alegre y de trato muy suave. Totalmente desinteresada y nada exigente. Enemiga de los convencionalismos y afectuosa. Es decir, todo lo contrario que Olga.
Picasso , con 50 años hubo de utilizar trucos para ocultar a la sociedad su nueva relación. Marie-Thérèse era menor de edad. Ese primer verano estaba de monitora deportiva en un campamento infantil. Picasso acudía por la noche y se encontraban bajo la tienda de campaña.
También ocultó a Olga su nueva relación. Pocos meses después de conocer a Marie-Thérèse, le compró un apartamento cerca de su casa en la calle La Boetie. Aprovechó los conocimientos que ella tenía para conducir automóviles. La disfrazó de chofer, de hombre-chofer y viajaba con ella a todas partes Sólo estaban al tanto del secreto algunos amigos íntimos, como el escultor Julio González con el que trabajaba en el castillo de Boisgeloup. había comprado aquel pequeño ‘Chateau’ en 1931 y en el se dedicaría preferentemente a la escultura, con Marie-Thérèse como amante y modelo para la historia.
Con el paso de los años, Picasso no conseguía divorciarse de Olga. Tampoco deseaba separarse de Marie-Thérèse con la que pretendía casarse. Se le ocurrió urdir un nuevo plan. Parecido al que había empleado en París. Envió por tren a Marie-Thérèse, siempre tan discreta, hasta Jean Les Pins en la Costa Azul y la reservó habitación en un modesto hotel desde el que se veía su palacete. Al mismo tiempo él viajaba hasta allí en el coche Hispano Suiza, con el verdadero chofer, su hijo Pablo y Olga. Como siempre, necesitaba el contacto físico de aquella joven; era la nueva fuente de inspiración para sus obras.

Marie-Thérèse, influida por aquel viaje, le escribió a Picasso una canción.

«Mira por donde pasas Pablo Ruiz
a este nivel la vida se te cruza.
Maria Teresa es tu presa pero escapa de tu red
¡a ti con esas!.

Mira por donde andas Pablo Ruiz,
las cosas se te escapan de las manos
Una de dos , o aquí o allí
Como quieres viajar a la vez
De dos maneras.

Aunque no quieras tienes que elegir
andar sobre las piedras o en la arena.
Olga es la aristocracia de metal
que te ha atrapado.
¡a tí con esas!.

Tendrías que enterarte Pablo Ruiz
de quién te necesita y quién te quiere.
Una de dos , o aquí o allí
no se puede vivir a la vez de dos maneras.

Mira por donde vas
en nombre de tu libertad
Hoy quedas detenido
no se puede ser libre
y buen…marido». (2)

Es curioso constatar que Marie-Thérèse no fue muy bien valorada por algunos biógrafos de Picasso, especialmente por el mejor, Sir Roland Penrose. Sin embargo, si fue bien tratada por otro, el escritor Patrick O,Brian. Hay una sutileza de éste que respeta mucho a Penrose y es que cuando comenta el desprecio de éste por Marie-Thérèse, es cuando únicamente O,Brian le apea a Penrose del título de Sir. Está claro que un hombre que habla mal de una mujer, no puede llevar el titulo de Sir.
Parece ser que una de las frase atribuidas a Picasso:

«Un hombre tiene siempre
la edad de la mujer que ama»

pertenece a esta época de la relación con Marie-Thérèse.
El erotismo invade la pintura de Picasso esos años. Y también su mentalidad. Se le atribuyen frase como que el arte no es casto. Se debería prohibir a los ignorantes e inocentes. Si es casto no es arte. Y en una ocasión un historiador le comentó que debía dar una conferencia sobre arte y sexualidad y Picasso respondió que era lo mismo.
Pero Picasso buscaba, necesitaba una vez más, el cambio. Y empezó por Marie-Thérèse. Si había luchado tanto por verse a escondidas con Marie-Thérèse, ahora que ya la tenía en su casa, le fatigaron muy pronto la vida hogareña, los lloros de su hijita, la rutina cotidiana. Ni ella ni Maya podían calmar sus angustias ante la guerra civil española. Necesitado de paz, mandó con su madre a aquella mujer que tanta devoción le había tenido y, aunque siguió viéndola de cuando en cuando, el regreso al ambiente bohemio con sus amigos surrealistas, con Paul Eluard y su nueva mujer, Nush, que había sustituido a Gala.
En una de sus tardes en los Cafés de Saint Germain, Eluard le presentó a una muchacha de pelo negro y hermosos ojos verdes. Lo hizo a petición del propio Picasso, quien se interesó por aquella joven de rostro delicado, serio e intranquilo, iluminado por aquellos ojos.
Ella es la mujer de la que hablamos:

Fuente de la fotografía: Siete mujeres y Picasso

Fuente de la fotografía: Los amores de Picasso

Así hablaba la nieta de Picasso, Marina, sobre la relación de su abuelo con las mujeres:

Aunque suele decirse que amó a las mujeres hasta el extremo, cree su nieta que «las despreciaba, porque las consideraba portadoras de muertes»: «Amante de carne fresca, las despedazaba, las violaba y se alimentaba de ellas. Mezclando sangre y esperma, las exaltaba en sus lienzos, les imponía su violencia, las arrastraba a la muerte cuando se debilitaba la fuerza sexual que ellas le insuflaban (...) Ellas eran su presa. Él era el Minotauro. Corridas sangrientas e indecentes de las que siempre salía victorioso y radiante». Más adelante, insiste Marina en esa tormentosa, casi trágica, relación de Picasso con las mujeres: «Sometidas a su sexualidad animal, las domaba, las hechizaba, las aspiraba, las aplastaba en sus lienzos. Cuando ya, después de noches y noches, les había sacado su quintaesencia, las abandonaba exangües».

Fuente: ABC

Y he seguido leyendo...

El 20 de octubre de 1977, cincuenta años después de haberlo conocido y cuatro años después de la muerte de Picasso, Marie-Thérèse Walter se ahorcó en el garaje de su casa de Juanles-Pins. Se despidió de su hija en una carta. “No fue solamente la muerte de mi padre lo que la llevó al suicidio –escribiría Maya–; fue mucho más que eso… La relación entre ellos era una locura. Ella creía que tenía que cuidar de él, incluso después de muerto.”

Fuente: Maya Picasso

5 comentarios:

Cornelivs dijo...

Gracias por regalarnos este interesantisimo post sobre el inmortal Picasso.

He disfrutado leyendote.

Besos.

Jota Ele dijo...

Extremadamente interesante y muy documentada esta entrada, Campurriana.

Me permitirás no hacer juicios de valor sobre Picasso, ya sea como artista, ya como persona.

Seré "políticamente" correcto.

saludos.

Campurriana dijo...

No me gusta eso de ser políticamente correcto, Jota Ele. Hay que mojarse un poco por lo menos...

Respecto a Picasso, siendo mujer aun más, creo que no fue lo que se denomina una buena persona, por todas las huellas que ha dejado en este mundo. Para un pintor muerto, esta vida tan azarosa queda que ni pintada en los libros.

Su arte no me gusta especialmente, al menos no todo su arte.

Cornelivs, me alegro de que te haya gustado. Estuve leyendo y leyendo y dejé plasmado aquí un trocito de las impresiones de la vida de un hombre que no sé qué tipo de atractivo tendría. Sin duda, lo tenía para muchos.

Anónimo dijo...

Estuve buscando y buscando mas sobre la muerte de Marie-Therese Walter y aqui consegi la mejor respuesta.

Despues de haber leido diferentes notas, las mejore pinturas de Picasso fueron inspiradas por mujeres que lastima que las tratara a todas tan mal...

Campurriana dijo...

Anónimo, me alegro de que hayas encontrado al menos alguna respuesta en esta entrada-mix de Picasso.

Es cierto que fueron las mujeres las que le inspiraron y vaya si le inspiraron...cuentan de él tantos comportamientos atroces que da hasta miedo...y las mujeres seguían cayendo como moscas...pues algo tendría este hombre...algo tendría...