3 de agosto de 2010

Y sigo probando con viejas fotografías...

El maestro aguardaba desde hacía tiempo que le enviaran un microscopio a los de la instrucción pública. Tanto nos hablaba de como se agrandaban las cosas menudas e invisibles por aquel aparato que los niños llegábamos a verlas de verdad, como si sus palabras entusiastas tuvieran un efecto de poderosas lentes.
-La lengua de la mariposa es una trompa enroscada como un resorte de reloj. Si hay una flor que la atrae, la desenrolla y la mete en el cáliz para chupar. Cuando lleváis el dedo humedecido a un tarro de azúcar ¿a que sienten ya el dulce en la boca como si la yema fuera la punta de la lengua? Pues así es la lengua de la mariposa.
Y entonces todos teníamos envidia de las mariposas. Que maravilla. Ir por el mundo volando, con esos trajes de fiesta, y parar en flores como tabernas con barriles llenos de jarabe.
(...)

3 comentarios:

Ñoco Le Bolo dijo...


Me parece una de las películas más triste que haya visto.
Es dura la traición, que te lleva a la muerte, a manos del fruto podrido de una esmerada educación.
Me gusta Rivas y Los libros arden mal....

un bico

CR LMA
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Ñoco Le Bolo dijo...


Repito el comentario, para comprobar si se ha solucionado el problema de recepción.
Decía que me parecía una de las películas más tristes que había visto. Hablaba del duro golpe que supone que sean tus alumnos los que te llevan a la muerte, que es lo que menos importa, sino que compruebes que todo tu trabajo de enseñante ha sido baldío, que las ideologías totalitarias borran todo ese trabajo. En fin...

Si sólo ves ves este comentario en gmail, no sobré explicarte que sucede.

bicos

CR LMA
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Campurriana dijo...

Ñoco, ahora sí lo veo. Sería un error puntual de Blogger...supongo...

A mí me gustó mucho la película a pesar de la realidad triste que nos muestra. Duras enseñanzas...