11 de enero de 2012

Fuimos testigos ¿verdad?





Como la memoria es débil podemos caer en el error de que todo ocurrió a nuestras espaldas. El enriquecimiento de Matas, los trajes de Camps, Gürtel, el proyecto Palma-Arena, los negocietes gaseosos del yerno, los aeropuertos fantasma, las ciudades diseñadas por un mismo arquitecto, las televisiones autonómicas deficitarias e hinchadas de plantilla, los ERE falseados, los periodistas al dictado de las autoridades, los viajes de políticos autonómicos al extranjero con un séquito en el que iban incluidos periodistas destinados a hablar del impacto de la visita de su presidente, el alquiler de uno de los salones del Waldorf Astoria (por ejemplo) para presentar un premio de poesía granadino, el incomprensible cambio de los viejos adoquines de ciudades y pueblos por suelos hormigonescos, los sueños de El Pocero en Seseña, los museos que fueron construidos aunque no hubiera obra con los que llenarlos, las universidades que fueron construidas aunque no hubiera estudiantes con que llenarlas, el chollo en que se convirtió España para los arquitectos estrella, la insostenibilidad de muchas de esas construcciones mostrencas, la destrucción sistemática de las costas españolas, la manera en que se aceptó que la cultura tenía que cambiar de signo según quien gobernara, la resignación con que se aceptó que las televisiones autonómicas cambiaran de sesgo editorial según quien hubiera ganado las elecciones, la impotencia con que se asumió que cada partido podía cambiar todos los cargos culturales cuando llegara al poder, las urbanizaciones hoy convertidas en poblados fantasma que destrozaron parajes naturales...
Abrimos hoy el periódico y viendo entrar en los juzgados a alguno de los personajes que protagonizaron tal desvarío nos echamos las manos a la cabeza. Pero ¿no ocurrió todo eso delante de nuestros ojos?
Fuente: EL PAÍS 
Elvira Lindo


No sé qué me ocurre pero últimamente sólo me fijo en conversaciones que intentan con voz apagada arreglar el mundo o terminar de desarreglarlo para comenzar de nuevo. Observo con tristeza una desmotivación generalizada a mi alrededor, una dejadez para comenzar de nuevo a soñar, a tener una mínima ilusión para arrancar en 2012 con la fuerza necesaria. La continua corrupción de los que pueden "permitirse el lujo" de corromper, la cada vez más barata manipulación de las masas, las escasas expectativas de mejora temprana son las culpables de un estado de ánimo que es lo más preocupante de todo cuanto acontece actualmente. Y yo me pregunto...¿y cuándo este colchón desaparezca del todo? ¿y cuándo lleguemos a sufrir de verdad hambre física? ¿y cuándo no podamos comprar pescado fresco a nuestros hijos?

¿REACCIONAREMOS?

9 comentarios:

Gatopardo dijo...

¿Seguiremos votando?

Goyo dijo...

¿Quién dice que en España no hay dinero? Lo que pasa es que se lo han llevado entre tres.

Campurriana dijo...

Y mucha economía sumergida fácil de destapar. ¿Por qué no aplican medidas para este fin?...

Douce dijo...

Lo malo no es sólo que pasen todas esas cosas, y las que nunca saldrán a la luz. Lo peor es que se toma como si casi fuera lo normal.

El trabajador,el honesto, el generoso, el sensible, el amable, el colaborador, el atento, el sincero, el justo...son los 'tontos' de la película

Anderea dijo...

Sí.Yo también lo siento. Es muy triste, Campu.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Fuimos testigos y consentimos. Nos creíamos ricos con las migajas que caían de las mesas del festín.
Ahora tenemos una oportunidad para que no vuelvan a engañarnos. No la rechacemos.

Anónimo dijo...

Esperemos que si.
Kpax

Juan Nadie dijo...

Pues no sé si reaccionaremos, pero de peores hemos salido en este país.

Campurriana dijo...

Náufrago, es cierto. Desgraciadamente, los que poseen valores aún a pesar de todo son los tontos de la película. Si roban, tú roba más. Me acordaba ahora de la otra mejilla...

Anderea, intentaré cambiar el rumbo del saloncito, que se me está yendo a pique con tanta tristeza.

Pedro, claro que consentimos por las migajas. No podría explicarse mejor.

Kpax, hay que ser positivo. Intentar aportar todos nosotros lo mejor de cada uno.

Juan: más se perdió en Cuba y seguimos...