3 de junio de 2012

Señas de identidad

Fuente de la imagen
En el blog de Sebas Navarrete he encontrado algo que debieran leer muchos...
(no digo más)

Los que se aferran a unas señas de identidad demasiado tajantes olvidan que el mundo está vivo gracias a una permanente metamorfosis. Dentro de una caracola está el mar, y los mares se mueven con voluntad de nube, y el agua de las nubes sueña con ser tierra, y la tierra procura elevarse por los anillo de los árboles, y los árboles quieren ser viento y por eso extienden sus ramas, y las ramas procuran volar como un pájaro hasta la nube que va a devolverle el agua al mar y el mar a la caracola. Extraído de “Una forma de resistencia” de Luís García Montero. Editorial Alfaguara.

2 comentarios:

Logio dijo...

Todo se mueve.

Campurriana dijo...

Logio, es este pensamiento el que deberían plantearse muchos...Al fin y al cabo, somos iguales...somos extremadamente diferentes pero también extremadamente iguales.