14 de julio de 2012

Noticias como éstas no extrañarán...

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Conde Roa sufre una agresión con golpes, insultos y escupitajos

El jubilado de oro José Luis Méndez (Caixa Galicia) es abucheado en las calles y restaurantes de La Coruña


Lo digo porque, aunque no lo parezca, todo tiene un límite.


Denuncio este ensañamiento que están (estamos) sufriendo las capas bajas y medias de la sociedad que contribuye y que no roba. Los que (por ahora) deciden no son capaces de ponerse en toda la casuística que existe en este país de mangantes. No son capaces porque nunca han sufrido en sus propias carnes el papel de víctimas de un atraco. El que vive entre yates, grandes restaurantes y trabajos regalados, lo tiene muy complicado. La condición humana es terriblemente miserable, ¿verdad?. Me pregunto dónde quedará la conciencia de tantos...

Necesitamos gestores, hombres y mujeres de empresa, de calle, de esfuerzo y preparación. Lástima que entre todos ellos hayan destrozado el papel más importante que se podría jugar en España. Importante y apasionante.

Ahora parece que la moda es pedir perdón. Pero con el perdón no basta si el dinero (que sigue habiendo el mismo, que no nos engañen) continúa en las mismas manos; en las manos de los delincuentes que han jodido por completo un sistema que nos había costado muchísimo conseguir y que, aunque no lo parezca, se consiguió hace muy poco. 

No sé vosotros, pero yo me siento totalmente desamparada al poder caer de un plumazo tanta normativa protectora que amparaba esa Justicia que tanto echamos de menos ahora.

Siento la INDIGNACIÓN pero supongo que la comprenderéis...

5 comentarios:

Goyo dijo...

Todo tiene un límite pero algunos se han pensado que hemos llegado al mundo del todo vale. Y así nos va.

Logio dijo...

La paz social hay que mantenerla.

Campu dijo...

Sin duda, Logio. Pero hay que comprender ciertas situaciones límite que pueden estar viviendo las personas. Imagino, por ejemplo, a una familia en el paro con sus únicos ahorros en preferentes. Si a uno le tocan el pan de sus hijos tipos que siguen disfrutando de privilegios robados, entonces la paz social queda ya en un segundo plano...

Esperemos no se tenga que repetir la Historia.

Juan Carlos dijo...

Han robado tanto y tan clamorosamente que ahora se extrañan de que les peguen voces. Pero esto no se arregla así, tendría que arreglarse obligando a devolver esos cuartos que han robado cosa que, seguro, no harán ni obligarán.
Salu2

Campurriana dijo...

Juan Carlos, yo sigo teniendo esperanza...

(o eso "espero")