31 de diciembre de 2013

Y no nos obsesionemos con la felicidad...


Disfrutemos de los momentos buenos. Intentemos vivir con la mayor serenidad posible los menos buenos. 
Hagamos fácil la vida de los que tenemos al lado. 
Recordemos las ausencias con cariño y todo lo aprendido.
Miremos a los ojos de las personas. Dicen más que todas las pantallas.


Es cierto. Siempre me dan vértigo los cambios de año. No lo puedo evitar.
¡Feliz 2014!

7 comentarios:

ripley dijo...

me ha extrañado porque lo esperaba, una reseña al fallecimiento de Germán Coppini, cantante de Golpes Bajos, una banda cuyas canciones se escuchan hoy y no han perdido vigencia -las mas de ellas- vamos yo las llevo en el mp4 y todas las noches o madrugadas me acompaño de ellas.

Salud y trabajo ¡ah! y que sigas al pie del cañón y por supuesto felicidad que no está en tener o en acumular sino en un modo de enfrentar la vida.

Espero con ansia el cataclismo que nos haga renacer como seres nuevos y diferentes.

besos

Sergio DS dijo...

Sin obsesiones, no debemos ser muy exigentes, menos con nosotros mismos.
¡Feliz año!

Douce dijo...

Campu,

Creo que lo que expresas en la primera parte de tu entrada es la más sensata y la más provechosa.

¿Crees de verdad que los 'vértigos de los 'cambios de año'. ¿Quién inventó lo de los 'años'? Somos una secuencia de vida que la hemos 'troceado' para entendernos o no.

En fin, me gusta más lo primero y así te lo deseo.

¿Feliz...? Tú, lo de los 'años' los construimos nosotros.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

pero no renunciemos a luchar, en presente, por nuestros sueños.
Besos y Feliz Año Nuevo.

Campurriana Campu dijo...

Ripley, no me olvido de Germán Coppini y he sentido su fallecimiento aunque actualmente no sabía de su suerte. Forman sus canciones parte de mi vida también. Un hombre original con filosofías cantadas...no mires a los ojos de la gente...me da miedo siempre miente...bufff

No he tenido demasiado tiempo para entrar con calma en el saloncito pero tendrá su merecido homenaje.
Ay ese cataclismo del que hablas...esperemos sea para bien y espabilemos de alguna manera.

Sergio, los propósitos deberán ser alcanzables...y, es cierto, no hace falta que empiece un nuevo año. Cada momento es una oportunidad.

Nau, entiendo lo que dices. Pero también es verdad que mi vértigo existe realmente aunque los motivos puedan ser más o menos absurdos. No sé...es como si hiciese balance de mi vida este día de final y comienzo y sólo me dan miedo de verdad las ausencias de aquéllos a los que más quiero. De todas formas, es cierto que no debemos trocear esta secuencia sobre la que cabalgamos. La clave, yo creo, es intentar complicarnos lo menos posible una vida que se nos ha regalado y, por mucho que nos empeñemos, no debiera ser tan complicada como la hacemos nosotros.

Pedro, luchar con ese pensamiento presente por aquello que queremos. No dejemos que tantas cosas nos quiten el sueño; tantas cosas que no están en nuestras manos o lo están pero en muy pequeña medida.

ñOCO Le bOLO dijo...


Potes y los Picos... te mueves...
Pues si, no nos obsesionemos. la felicidad es solo un estado transitorio y mínimo de frecuencia aleatoria.
Carpe Diem, Carpe Noctem

· bicos

· CR · & · LMA ·


Campurriana Campu dijo...

Ñoco, me muevo lo que puedo en esta sinuosa travesía...
;)