5 de mayo de 2014

Piernas largas y larga cabellera. Y lo más importante: larga inteligencia la de esta mujer.



Aprendiz de gigoló está dirigida e interpretada por John Turturro pero la varita de Woody Allen aparece por doquier. Es esa varita del hombre hipocondriaco, asustado continuamente por la muerte, nervioso en medio de situaciones curiosas; a veces dignas de ese nerviosismo y otras no tanto. Aunque, he de confesar aquí entre nosotros, que puedo comprender maternalmente casi todos los nerviosismos de las personas que me rodean, por muy ridículos que puedan parecer a ojos de otras.

La película no es de diez pero se deja ver. Me encanta la puesta en escena de algunas escenas. Sobre todo,  de esos lugares tan bien retratados en el cine de Allen. Ese NY otoñal fantástico, esa luz tenue del interior de los hogares minúsculos, esas mesas de los delis. Y la noche y su música, mostrada en esos clubs oscuros de la ciudad, con la íntima fuerza que transmite a las mentes de los que la escuchan con atención; dueños de almas solitarias entre grandes multitudes.

Es bello también el detenimiento de algunas acciones de la historia, como ese mimo a las plantas, esas miradas lentas, esos tactos sobre espaldas desnudas que, sin querer, me dejaron sin respiración.

Y allí vuelve a aparecer ella. Muchos años después pero conservando la belleza, sobre todo, de la inteligencia. 

Me gusta Sharon. Aunque ésta no es su película.

6 comentarios:

Ripley dijo...

Y a mi también me rechifla Sharon! y ¡Woody Allen! y sus personajes y su mirada o mas bien fotografía de la ciudad de Nueva York.

Es que Allen es un genio, mejor en sus primeras películas allá por los 70´s del pasado siglo que a mí me gustaban mas pero como no he visto esta no puedo opinar.

Estoy de acuerdo en todo lo que mencionas de los tics del primer párrafo.

besos

Campurriana Campu dijo...

¡Cómo no te va a rechiflar Sharon, Ripley!

A mí también me gustaba más el Woody Allen de antes aunque tiene tics que son característicos de él y muy originales. Es su cine. De nadie más.

Me encanta ver sus casas y sus decoraciones. Sus tiendas y sus decoraciones...
Tiene gusto. Tiene algo.

No le perdonaré nunca su error. El que describía en esta entrada de hace tiempo:

Sobre el declive de Woody Allen...

No sabes el disgusto que me llevé...




Sergio DS dijo...

Soy un incondicional de Allen y si me pongo hasta de Sharon. No voy al cine ya porque está la taquilla cerrada que sino.
:)

Campurriana Campu dijo...

Sergio, no es un peliculón ni mucho menos. Se deja ver...
Lo digo por si luego me reclamas algo, jeje

El cine últimamente sólo se deja ver.
Pocas películas me dejan fascinadas. Cada vez menos...

Enfins.

Douce y el Náufrago dijo...

Este comentario no es para 'señalarse'.

Por diferentes razones, que no son el momento de explicarlo, he dejado de ir o sentarme en casa para ver una película.

Lo siento y me gustaron ambos

Campurriana Campu dijo...

Lo sé, Nau. ¿Sabes que leer es más fascinante?. Claro que lo sabes...

Un abrazo y un besito a Berta en el morrete.