6 de julio de 2014

Sobre el Acuerdo de Libre Comercio Europa-USA...


Santiago Auserón ha colgado en FB extractos de "El desengaño europeo", de Sami Naïr.
Como era de esperar, nada bueno para los vulgares mortales.
Seguiré investigando. Lo que me permitan Sus Señorías.
Decidme si tenéis problemas para ver esta entrada.



Pongo aquí el texto y también cuelgo la imagen.


SOBRE EL ACUERDO DE LIBRE COMERCIO DE EUROPA CON LOS ESTADOS UNIDOS. Extractos de "El desengaño europeo" (Galaxia Gutenberg, 2014), del profesor Sami Naïr, catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de París, ex-diputado europeo, ex-asesor del gobierno francés para políticas de inmigración y director del Centro Mediterráneo Andalusí de Sevilla:

Pág. 117: "[...] hay en este giro una reorientación estratégica de la propia construcción europea, en beneficio principalmente de Alemania, de la City británica y las grandes multinacionales europeas (incluidas las francesas) con vistas a una ampliación, bajo condiciones norteamericanas, del espacio de libre cambio. Si este acuerdo se adopta, Europa como proyecto social, económico, político y cultural está acabada".

Pág. 140: "[...] los Estados, incluido el poder "socialista" en Francia, no quieren dar a conocer a la opinión pública las cláusulas secretas de la negociación. Los principales objetivos de este acuerdo son explícitos: creación de un mercado común liberalizado con las menores restricciones posibles; disminución de leyes y normas a favor de las grandes empresas multinacionales y reducción a cero de aranceles. [...] el Acuerdo estará por encima de leyes y normativas nacionales, a costa, por supuesto, de los derechos sociales de los ciudadanos. Es el punto clave: hay una cláusula de protección de inversores que haría justiciables los conflictos entre los Estados y las grandes empresas, no recurriendo a tribunales nacionales o incluso internacionales, sino a través de una nueva jurisdicción elegida por las empresas e independiente de los Estados-nación".

Págs. 140-141: "Como subraya George Monbiot, en un artículo titulado de forma elocuente ‹‹Este Acuerdo Comercial Transatlántico es una ataque frontal a la democracia›› [...], los ciudadanos y las sociedades afectados por sus decisiones no tienen estatuto jurídico. [...] Tal y como señala el ‹‹Democracy Center›› es ‹‹un sistema jurídico privatizado para corporaciones globales››.

Pág. 143: "Los sectores que se verán más directamente afectados son: la industria del automóvil, la industria farmacéutica, el sector financiero y el sector agrario. Entre los principales intereses en juego están los de los consumidores, los derechos de los trabajadores, el medioambiente, la seguridad en la alimentación, la estabilidad financiera, la sanidad, la protección de datos, los derechos de autor, la propiedad intelectual, etc.".

Pág. 144: "Realmente este acuerdo tendrá como finalidad, más allá de asegurar el poder comercial americano, obstruir la senda a la mera posibilidad de un espacio económico europeo competitivo globalmente, impedir las relaciones con las potencias emergentes que no estén bajo control normativo americano, debilitar el peso de las soberanías nacionales de cara al mercado global, ignorar, por las mismas razones normativas, el desarrollo de redes económicas nacionales o regionales [...]".

Pág. 145 "El Corporate European Observatory no exagera cuando dice que puede entenderse el Acuerdo como ‹‹un proyecto político y un proyecto de clases de una élite atlántica cuyo objetivo parece ser acabar con las políticas sociales occidentales›› y promover el liderazgo europeo y estadounidense a escala internacional".

7 comentarios:

Ripley dijo...


El profesor Samir es un rojo y alerta sobre lo que no le gusta.

La libertad.

Para mí un acuerdo sobre libre comercio es positivo, siempre entre paises libres e iguales y lo veo de lo mas normal tal como van las cosas. Los paises miembros de la UE ya no tienen soberanía sobre muchas cuestiones y nadie dice nada salvo los británicos que lo que quieren es recuperarlas o salirse de la UE pero ellos tienen políticos de los que carecemos por aquí.

¿Libre comercio? Benditos seáis eso hace prosperar las sociedades y enriquecerlas. ¿Y que son las sociedades? Pues los ciudadanos que las forman. ¿Ataque frontal a la democracia? Me lo expliquen por favor. Tribunales transnacionales por encima de los convencionales pues sobre ya existen bien es cierto que no para un sector específico. ¿En que va a cambiar tu vida, o la mia si de empezamos a vender nueces españolas a California?, sí lo se no es el mejor ejemplo pero es el mas divertido que se me ha ocurrido o dado que lo Canarios no quieren explotar el petróleo que tienen y España no quiera centrales nucleares pero no tiene ningún empacho a que se importe y consuma la que se genera en Francia? Yo es que no veo nada que no se esté haciendo ya.

Veo eso sí una ventaja. dejar fuera a Rusia y China de los que no he leído nada y si lo he hecho no me acuerdo. Esto es Europa-América.

Por cierto siempre he dicho que España tenía que haber hecho una especie de mercado común con sus ex-colonias del mismo modo que hacen los ingleses con las suyas.

Voy a echarme. Luego volveré a leer.

besos

Campurriana Campu dijo...

Ripley, es un tema complejo. Es cierto que es fácil hablar y "quedar bien" pero también es cierto que existen numerosos intereses tras estos grandes acuerdos que no cuentan para nada con los ciudadanos de a pie, con las políticas sociales que son bonitas pero no rentables. En esos grandes acuerdos no tenemos voz ni voto. Ni siquiera tendremos conocimiento verdadero de lo que nos viene encima hasta que lo estemos sufriendo de nuevo en nuestras propias carnes. No veo enriquecimiento con estos acuerdos, la verdad. Lo cierto es que veo algo oscuro también. Me refiero al enriquecimiento de los ciudadanos, claro. Yo no quiero ropa cosida en China bajo no sé qué condiciones y vendida aquí a veces, incluso, con precios carísimos porque se esconde bajo marcas "de prestigio". Me parece que nos toman el pelo de una manera increíble y, desde luego, totalmente contraria al Medio Ambiente.

Claro que se están haciendo muchas cosas actualmente. No importa. Seguirán haciéndose sin contar con nuestra opinión para nada, a pesar de ser afectados directos.

Yo creo que la globalización en general nos ha hecho mucho daño.

Y Europa nos ha dado, es verdad, mucha pasta en fondos. ¿Pero cuánta nos ha quitado? ¿cuánta calidad de vida?

No sé, Ripley. Creo que cuanto más grandes son los lugares donde se decide, más se diluyen las responsabilidades, más se chupa del bote, más se esconden los grandes poderes que realmente manejan estos cotarros en su favor.

Que no todo es negativo es cierto. Pero también es real la desigualdad injusta que se crea alrededor de todas las decisiones políticas. Y lo que más temo; cada día más desigualdad.

A mí dame productos cercanos y no me envíes los lejanos en grandes contenedores con altas dosis de conservantes y con el enorme gasto que eso genera. A veces llegamos al absurdo total. No hay más que pasearse por un gran supermercado. Absurdo para nosotros, claro. Para otros es, desde luego, el gran descubrimiento.

Ripley dijo...

Te doy la razón en parte. En España hay varias plantas de Coca cola, bueno pues esa no se vende donde se produce sino que se exporta ¿tiene lógica? Ninguna. Bueno ninguna para nadie que no sea intermediario. La que nosotros los españoles tomamos se embotella en Bélgica Si lees el código de barras de una lata encontrarás, lo primero de todo dos números que indican los países de donde son originarios los productos, el de Bélgica es el 54 y el nuestro el 84. ¿Tiene lógica? Ninguna para el consumidor final. Yo siempre miro el código de barras antes de comprar nada. Y compro español, pero es que soy un raro, me gusta el requesón y las migas extremeñas, las tortas del Casar, el pan de pueblo, ese de hogaza que dura días, etc. pero nada de esto me impide ver las cosas naturalmente a mi manera.

La globalización no tiene por que ser mala per sé. Hay que actuar con coherencia y rectitud. Por supuesto cuanto mas grande es algo mas complicado es depurar responsabilidades. Pero en esencia sigo creyendo que la libertad económica nos hace mas ricos. Lo que no entiendo es ¿que tiene todo eso que ver con los temas sociales?

Por cierto la primera globalización de la historia se produce con el descubrimiento de América primero y del Océano Pacífico después, sobre todo una vez que Andrés de Urdaneta descubrió el llamado tornaviaje y que no es otra cosa que el camino de vuelta a Nueva España desde las Filipinas. ¿Te suenan de algo los mantones de Manila? ¿y la tortilla de patata? ¿o la imprenta? ¿y las gallinas? ¿o la creación de astilleros para fabricar barcos porque allí era mas económico que en España? Sí con esto último ya se que estas pensando.

Entonces ¿cual es la alternativa? ¿volver a la economía del trueque? Yo te doy dos sandías y tu me quitas el virus del ordenador?

Termino ya señoría. Nada es blanco o negro, hay escalas de grises, eso es lo que debemos buscar.

besos

Campurriana Campu dijo...

Sin duda, Ripley. Claro que sí. Yo creo que la globalización, tal y como la entendemos ahora, ha hecho mucho daño. También pienso, por otro lado, que España no tenía otra opción que despedir la peseta. ¿O sí la tenía?...

¿Para qué tener garbanzos mejicanos en el super de la esquina si tenemos unos deliciosos de aquí cerquita?...dichosos intermediarios. Y muchísimos absurdos creados que destrozan nuestro entorno absurdamente. Aunque, efectivamente, otras cosas buenas han salido de todo esto. No digo que no.

Pensaba, mientras paseaba París, que parecía Estambul.
Eso también es globalización.

En breve, Ripley, todos igualicos. Comiento lo mismo, defecando lo mismo.

Buenas noches. Por aquí sigo...

Campurriana Campu dijo...

"ComienDo", perdón.

Los temas sociales, Ripley, se ven envueltos en todas las decisiones políticas. ¿Acaso la economía no influye en la sociedad?...

El problema precisamente es que las cuestiones sociales en estos casos se dejan apartadas. Ése es el problema.

Ripley dijo...

¿Y quienes las apartan si se puede saber? ¿porque el tipo ese habla de estructuras supranacionales que se supone se dedicarán al libre comercio al margen al parecer de toda ley?

Pues eso será como hasta ahora, tarea de los Estados, o las comunidades o lo que sea, tendrán las mismas competencias que ahora. No veo donde entran en contradicción.

Lo que está claro es que esta crisis va a cambiar muchas cosas. Ya veremos como sale la cosa. Estamos viviendo sin ser conscientes un momento de cambio historico a escala universal.

Una curiosidad ¿que te parece lo de China? Capitalismo y comunismo, ricos en las ciudades, pobres en los campos donde siguen en el siglo XIX y ahora ya están queriendo recortar derechos a los ciudadanos de Hong Kong que nacieron libres y para su fortuna en esa parte del mundo que independientemente de su lugar en el mapa, pertenecen a Occidente.

Yo a Istambul prefiero llamarla Constantinopla, ya ves, todo es historia.

No conozco ninguna de las dos ciudades pero no se me ocurren mas que diferencias a todo nivel.

besos

Campurriana Campu dijo...

Ripley, como en todo, este asunto también tiene sus detractores y sus defensores porque en la gama de grises que tú mencionas estará, digo yo, la respuesta a muchas de las cuestiones.

Es obvio que nunca llegaremos a conocer los entresijos de los acuerdos entre países, aunque sí los sufriremos cuando no haya remedio o cuando éste sea más difícil de solucionar.

Estoy de acuerdo en que la transparencia total no es eficiente ni positiva de cara al pueblo llano y mundano, pero de ahí a la oscuridad cuasitotal va un trecho.

Leeremos mil promesas transformadas en bonitas exposiciones de motivos de leyes y demás normativa y muchos afirmarán con fuerza que esto generará empleo y riqueza de alguna manera.

Por otro lado, dudo si estos ajustes serán realmente tan positivos como dicen o todo lo contrario. Quizá sea más beneficioso, como no, trasladar los centros de producción a zonas más baratas donde la mano de obra sólo tiene derecho a sobrevivir para seguir siendo rentable y con ellos, obviamente, es muy difícil competir manteniendo un cierto estado de bienestar; ese estado de bienestar que ahora escribo con minúsculas y espero no tenga en un futuro que escribirlo con letra aún más pequeña.

Es cierto que estamos en un mundo altamente competitivo y la unión, según dicen, hace la fuerza de cara a muchas relaciones comerciales entre Estados y bloques de Estados, pero creo que deberíamos pensar también en los perjuicios que todo ello conlleva de cara al medio ambiente, a la seguridad nacional, a los servicios y calidades ofrecidos a los ciudadanos…

¿Sabes lo que veo más difícil, Ripley? Competir. Aprender a competir sin romper lo que debería ser irrompible.

Respecto a China, ya lo decía Mafalda...

Cuando mencionaba las semejanzas de Estambul y París sólo pretendía remarcar esa igualdad que pronto destruirá también lo bueno: la diversidad de los lugares, de las costumbres, de la gastronomía. Penita de masa uniforme en la que nos estamos convirtiendo.
No sé si me explico...

Buena tarde, Ripley. Disfrútala.