28 de agosto de 2014

Una lágrima cayó en la arena...

Un creador. Un "dador" de alegría.
Con eso, para mí, ya es suficiente.
Buen viaje, Peret.


2 comentarios:

Ripley dijo...

La rumba catalana, habrá quien se sienta feliz. yo sin embargo lo extraño. Era la música que ponía mi madre en el casette del coche. Sabía que estaba enfermo pero no tanto como para irse tan aprisa.

Música sin complejos y con mucho arte.

DEP, amigo mio.

besos

Campurriana Campu dijo...

Es cierto, Ripley. Los recuerdos y nostalgias son tan personales...