Orlando, es sin duda la mejor opción. A veces, no se puede elegir, pero un paisaje maravilloso queda reducido a algo totalmente insufrible en épocas de multitudes. Me he prometido regresar a unas islas maravillosas cuando se queden más vacías; Es decir; Más llenas y plenas.
Te felicito. No has sucumbido ante la ordinariez, la esclavitud mental ni la degradación colectiva. Celébralo. Son tiempos difíciles si no quieres vivir como un borrego.
¡Vaya! creo que es la primera persona que encuentro que piensa y siente como yo respecto a eso. No se sí será la edad o qué pero cada vez me apetece menos salir de casa en vacaciones, como lo bien que se está en casita disfrutando de tus cosas y de tu tranquilidad. Pues ya somos dos. Pero no entiendo porqué eso te preocupa, con hacer lo que quieras y te apetece... ¡Besos!
Marian, me alegro de verte. No estoy en época de poder leer como quisiera. Y me refiero a contenidos de novelas porque nunca dejo de leer, que es una de mis salvaciones en estas épocas un tanto convulsas. Pero tu blog es, sin duda, una fuente de información muy interesante. Lo de preocupación es una manera de escribir para darle un toque diferente a mi entrada breve. Desde luego, hacer lo que uno desea no debiera ser nunca una preocupación. Amenazo con regresar a este saloncito. Ahora no puedo dedicarle el tiempo que quisiera pero es, sin duda, un oasis en medio de tantas cosas que he dejado de entender. Supongo que, como dices, Marian, la edad influye. Y la vida que pasa por encima y te transforma inevitablemente. Esa sensación de ya haber vivido tantas cosas… Un abrazo fuerte.
He tenido que habilitar de nuevo la moderación de comentarios. En este blog se admiten todo tipo de opiniones pero con argumentos y con respeto hacia las demás. El insulto y las malas formas no caben en este lugar. Si entras aquí con esas intenciones, no serás bienvenido. Los anónimos han venido en forma de spam solamente, durante estos últimos meses. Me veo obligada, por lo tanto, a bloquearlos. Siento que tenga que ser así. Gracias.
Mejor en octubre, que
ResponderEliminarno hay nadie, y hace
menos calor, saludo.
Orlando, es sin duda la mejor opción. A veces, no se puede elegir, pero un paisaje maravilloso queda reducido a algo totalmente insufrible en épocas de multitudes. Me he prometido regresar a unas islas maravillosas cuando se queden más vacías; Es decir; Más llenas y plenas.
EliminarTe felicito.
ResponderEliminarNo has sucumbido ante la ordinariez, la esclavitud mental ni la degradación colectiva.
Celébralo.
Son tiempos difíciles si no quieres vivir como un borrego.
Un abrazo.
Tiempos difíciles para responder: Me quedo en casa en vacaciones.
EliminarCelebro, Toro, el ahorro de energías.
Un abrazo. Me alegro de veros.
Es la peor época para hacer nada.
ResponderEliminarUn abrazo.
Alfred, toda la razón. Ya habrá momentos más frescos y adecuados.
EliminarUn abrazo y a disfrutarlo de otra manera.
¡Vaya! creo que es la primera persona que encuentro que piensa y siente como yo respecto a eso. No se sí será la edad o qué pero cada vez me apetece menos salir de casa en vacaciones, como lo bien que se está en casita disfrutando de tus cosas y de tu tranquilidad. Pues ya somos dos. Pero no entiendo porqué eso te preocupa, con hacer lo que quieras y te apetece...
ResponderEliminar¡Besos!
Marian, me alegro de verte. No estoy en época de poder leer como quisiera. Y me refiero a contenidos de novelas porque nunca dejo de leer, que es una de mis salvaciones en estas épocas un tanto convulsas. Pero tu blog es, sin duda, una fuente de información muy interesante.
EliminarLo de preocupación es una manera de escribir para darle un toque diferente a mi entrada breve. Desde luego, hacer lo que uno desea no debiera ser nunca una preocupación.
Amenazo con regresar a este saloncito. Ahora no puedo dedicarle el tiempo que quisiera pero es, sin duda, un oasis en medio de tantas cosas que he dejado de entender. Supongo que, como dices, Marian, la edad influye. Y la vida que pasa por encima y te transforma inevitablemente. Esa sensación de ya haber vivido tantas cosas…
Un abrazo fuerte.
A mi tampoco me apetece.
ResponderEliminarUn saludo.