5 de junio de 2007

El amor es ciego (e interesado)

BÁRBARA CELIS - Nueva York
EL PAÍS - Gente - 04-06-2007

Amores ciegos y ceguera de amor. Así podría subtitularse la turbulenta relación entre Linda y Burt Pugach, que conmocionó a Estados Unidos durante décadas y ahora vuelve a ser recordada a través de un documental estrenado el viernes en Nueva York bajo el título Crazy love (Amor loco), del debutante Dan Klores.

Corría el año 1958. Burt, un exitoso abogado neoyorquino, comienza a cortejar a Linda, una bonita secretaria con aspiraciones matrimoniales. Tras un año de pasión, ella descubre que su amante ya está casado y le abandona. Burt enloquece. "Si yo no puedo tenerla nadie la tendrá", recuerda en primera persona en el filme. Dicho y hecho: contrata a un sicario que tras rociarla con ácido la deja ciega y calva. Burt es condenado a 14 años de cárcel.

En 1974, el criminal le pide matrimonio a su víctima a través de la televisión. Ella, según cuentan sus amigas en el documental, tiene 35 años, no tiene trabajo, aún es virgen y no tiene posibilidad de encontrar marido debido a su ceguera. Una desgracia, según los cánones más retrógrados sobre la mujer que el movimiento feminista comenzaba entonces a demoler. Conclusión: Linda acepta casarse con su verdugo. Su historia da la vuelta al mundo, pero en los noventa llega un nuevo giro de tuerca. Una mujer que dice ser la amante de Pugach le acusa de acoso y le lleva a juicio. En el colmo del surrealismo, Linda toma el estrado y le defiende. Pugach sale libre. "Llevo 10 años sin ponerle los cuernos", dice en el documental. "O 10 años sin que yo te haya pillado", dice ella. Linda afirma que al casarse hizo borrón y cuenta nueva. "Además, mi mejor venganza es que tenga que cargar conmigo cada día", añade la mujer. Ver para creer.

6 comentarios:

Mendiño dijo...

Cojonuda historia, galletita.

A este paso, te voy a nombrar mi bitacorera preferida. Y no es coña ni peloteo.

Tú me puedes nombrar tu comentarista favorito (salvo la lobita, soy el favorito y el único). Tienes unos amigos un tanto sosos, ¿no?

Un besote!

Campurriana dijo...

La verdad es que eres mi comentarista favorito, Mendiguiño...

;)

El mendigo dijo...

He mandado a Menéame.com este cuento, para ver si así te visita más gente, que la verdad te lo mereces por lo mucho y bien que te lo curras.

Campurriana dijo...

Muchas gracias, Mendiguiño...
La verdad es que no sé muy bien cómo funciona esa página (me he metido ahora por primera vez)...

Eso si, he visto que tú tienes muchos votos...

;)

El mendigo dijo...

El funcionamiento de menéame es sencillo: si ves algo interesante en la red, lo subes. Pones un título, una breve descripción y el enlace.

Se queda en pendientes. La peña le echa un ojo y, si lo considera interesante, lo vota. Si reúnes suficientes votos, apareces publicado en la página principal, donde recibes muchas más visitas.

Se encuentran cosas curiosas, échale un vistazo. Yo te enlacé para ver si subíamos tus índices de audiencia, que realmente no hacen honor a lo bien que llevas el chiringo (hay blogs soporíferos que tienen un montón de seguidores).

Campurriana dijo...

Lo haré, Mendiguiño...

Un beso.