23 de diciembre de 2007

Arquitecto y algo más...

PERO SI HAY UN DISEÑO de Foster que realmente encierre todas sus claves arquitectónicas, es su propio estudio, en Londres. Un espacio diáfano de 1.500 metros cuadrados y más de seis de altura, abierto al Támesis mediante un ventanal de 60 metros, en el que centenares de arquitectos dibujan con luz natural en mesas corridas de 13 metros. No hay barreras, puertas ni jerarquías. Todo transcurre con transparencia. El mismo lord Foster carece de despacho. Lo más parecido a su espacio de trabajo es la mesa redonda, situada en el vértice sureste del estudio...

Fuente: ELPAÍS.com
Y hablando de Foster...