6 de enero de 2008

El descubrimiento


¿Conocéis su historia?

Al margen de las luchas entre los franceses e ingleses por este descubrimiento tan importante, que permitió conocer mucho más a fondo esos misterios de una civilización tan rica y tan mágica como la egipcia, es increíble cómo se desarrolló el estudio de esta piedra, en el que ya se incluyen hasta viejas leyendas que adornan una historia realmente interesante.
Parece ser que la encontró un oficial francés en 1798, durante las expediciones militares de Napoleón a Egipto, y se comentaba que menos mal que había sido un francés, ya que éstos poseen una inquietud intelectual que no tiene los ingleses...
Opiniones habrá para todos los gustos, pero sin duda esta negra piedra en la que aparecía un texto escrito en jeroglíficos, demótico y griego, fue la primera gran pista para descifrar enigmas de nuestros orígenes, de esa vida que llevaban los egipcios, que tampoco era tan diferente a la nuestra...
Y debido a los estudios de Thomas Young y del profesor Champollion, además de otras aportaciones, se llegó a conocer el significado de ese texto y el mundo que se dejaba ver a través de estos símbolos.

"Bajo el reinado del joven que recibió la soberanía de su padre, señor de las insignias reales, cubierto de gloria, el instaurador del orden en Egipto, piadoso hacia los dioses, superior a sus enemigos, que ha restablecido la vida de los hombres, Señor de la Fiesta de los Treinta Años, igual que [[Hefaistos]] el Grande, un rey como el Sol, gran rey sobre el Alto y el Bajo País, descendiente de los dioses Filopáteres, a quien Hefaistos ha dado aprobación, a quien el Sol le ha dado la victoria, la imagen viva de [[Zeus]], hijo del Sol, Ptolomeo, viviendo por siempre, amado de [[Ptah]]. En el año noveno, cuando Aetos, hijo de Aetos, era sacerdote de Alejandro y de los dioses Soteres, de los dioses Adelfas, y de los dioses Evergetes, y de los dioses Filopáteres, y del dios Epífanes Eucharistos, siendo Pyrrha, hija de Filinos, athlófora de Berenice Evergetes; siendo Aria, hija de Diógenes, canéfora de Arsínoe Filadelfo; siendo Irene, hija de Ptolomeo, sacerdotisa de Arsínoe Filopátor, en el (día) cuarto del mes Xandikos (o el 18 de Mejir de los egipcios)."

Fragmento del texto de la Piedra de Roseta

Y allí está, descansando en el Museo Británico de Londres...